LUNES DE RECOMENDACIÓN: ‘FRANCES HA’, de Noah Baumbach (y Greta Gerwig)

[[Crítica de @PauGarcia179]]
Resulta de lo más estimulante descubrir artistas que desconocíamos hasta el momento. Es lo que me pasó al otro día cuando me topé con ‘Frances Ha’, película que en su estreno (abril de 2014 pese a producirse en 2012) me llamó la atención pero que por un motivo u otro finalmente no pude disfrutar en su momento. Así es como he descubierto a Noah Baumbach y a Greta Gerwig, director y actriz protagonista respectivamente, ambos también a cargo del guión y que desde ahora tendrán mi atención para ver qué proyectos les depara el futuro.  
Frances es una joven que intenta sobrevivir viviendo su sueño: convertirse en bailarina de una compañía de danza en la ciudad de Nueva York. Pero la realidad es que vivir en una ciudad como Nueva York, “dónde solo los ricos pueden permitirse ser artistas”, dedicarse profesionalmente a la danza es más difícil de lo que parecía. Frances duda, se complica la vida y se equivoca pero se enfrenta a la vida con optimismo y se niega a abandonar sus sueños, aun aceptando que éstos nunca se amoldarán del todo a la realidad cambiante y mercantilista en la que parece que solo puede haber espacio para nuestras más firmes aspiraciones si se consigue antes cierta estabilidad laboral y económica. 
Greta Gerwig, como decía, da vida a la protagonista, Frances, realizando una de las mejores interpretaciones del año. La actriz hace gala de una naturalidad y una expresividad que ya querrían para sí muchas estrellas de Hollywood. Ella es el centro de una película y compone un personaje divertido, contradictorio y alocado que nos robará el corazón y nos divertirá como pocas veces se ve en una pantalla de cine. El resto de actores, aunque empequeñecen al lado de Gerwig, también están geniales y entre ellos intercambian ágiles diálogos que desprenden frescura y autenticidad y nos arrancarán un buen puñado de carcajadas. La música, que se integra de forma asombrosa en la fotografía en blanco y negro de Sam Levy, le da un encanto extra a una película que ya de por sí resultaba de lo más estimulante.
Noah Baumbach parece captar con la cámara la realidad sin filtros, sin manipulaciones y sin clichés, haciendo gala también de un buen montaje y gran concisión narrativa (el viaje de la protagonista a Sacramento, por ejemplo), pues consigue describir de forma verosímil unas pocas situaciones y unos pocos personajes que en contados minutos en pantalla parecen tener más vida que algunos protagonistas en determinadas películas. 
La película es divertida, inteligente y luminosa, con una visión de la vida que rebosa sinceridad y que se aleja completamente de esos filmes de voluntad terapéutica que intentan despertar en el espectador un optimismo forzado construido a partir del tópico y de la superficialidad. Desmarcándose de estos tipos de películas, ‘Frances Ha’ consigue enlazar su punto de vista realista con un optimismo personificado en Frances y reflejado en su mirada. Así, acabaremos el filme con una sonrisa en los labios y agradeciendo a sus responsables que no nos tomen por estúpidos con mensajes positivos pero cuya estupidez insulta a la inteligencia del espectador.    

‘Nightcrawler’, de Dan Gilroy

[[Una crítica a dos voces de @AdriNaranjo2 y @PaulPorcoRosso]]
Teniendo la suerte de poder cubrir este pase con dos redactores, surgió la opción de dar una visión positiva y otra negativa, pero siendo ambas impresiones tan parejas, hemos creído más conveniente, original y divertido convertir esta crítica en un diálogo. Esperamos que lo disfruten tanto leyendo como nosotros haciéndolo.

Adrià Naranjo: Una de las cosas que más me ha sorprendido de ‘Nightcrawler’ ha sido el planteamiento inicial y la manera en la que conocemos al protagonista (Gyllenhaal). No me sorprende haber leido que “es el ‘Drive’ del año”; tiene ese mismo empezar misterioso.

Pol Llongueras: Ciertamente. Dan Gilroy define de forma genuina al personaje principal de la película: Louis Bloom, un hombre que coge lo que quiere como y cuando quiere. Un pobre perdedor que se dedica al robo y al allanamiento, pero que busca triunfar en el ámbito laboral. Insaciable, sucio y loco, pero también muy y muy inteligente, con mucha visión comercial.

AN: La idea de empezar de cero siempre es esperanzadora, y más en los tiempos que corren. Esta podria haber sido una historia en la que toda una generación se viera reflejada, pero el protagonista está tan rematadamente loco que todo punto de conexión desaparece por completo. Es interesante que un psicópata de este tipo acabe en el mundo de la televisión y el sensacionalismo.

PL: Como también es acertado el título de la película (y la profesión a la que decide dedicarse Bloom tras presenciar un rescate policial en un accidente de tráfico): ‘Nightcrawler’ (n. del t.: crawl = arrastrarse, rebajarse). Sabandijas que se arrastran por la noche en busca de gráficas y violentas imágenes que sacien las morbosas mentes de los norteamericanos y los amorales productores de telenoticias sensacionalistas.

AN: Que alguien con la cabeza de Bloom no tenga ningún tipo de escrúpulo no sorprende, pero cuando aparece Nina (Rene Russo) podemos averiguar que realmente no existe moral alguna en el fabuloso mundo de “las noticias de la mañana” en los Estados Unidos. Es escalofriante ver como la comercializacion de la desgracia ajena ha monopolizado el mundo de los telediarios del país americano.

PL: El perverso guión (escrito por el mismo Gilroy) está nominado al Oscar a Mejor Guión Original, pero, pese a ser un trabajo muy sólido, no creo que consiga la victoria. Recordemos que se mide con el de Iñárritu, Giacobone, Dinelaris y Bo (‘Birdman’), el de Linklater (‘Boyhood’) o el de Wes Anderson (‘Grand Hotel Budapest’).

AN: Ciertamente este año todo lo que esté nominado con ‘Birdman’ y ‘Boyhood’ tendrá las cosas muy difíciles. Esto no quita que es sorprendente que ‘Nightcrawler’ sólo haya obtenido una nominación. Seguramente será un tema puramente de gusto personal, pero a mí me ha parecido que la obra de Gilroy está un par de peldaños por encima como ‘Foxcatcher’ o ‘American Sniper’. Pero tampoco será la primera vez que una producción de este tipo se aleja del radar de Hollywood.

PL: Como por ejemplo, para la espléndida actuación de Gyllenhaal o a la estilizada fotografía de Elswit: es una delicia ver cómo Bloom se arrastra por el sucio y violento L.A. nocturno con mucho grano (buscando el estilo sucio de los setenta), e iluminado por la luz de los neones y las farolas, cabalgando con su Mustang cantón de color rojo.


AN: Otra cosa que este novel director deja clara, es que ha basado todo su trabajo en tres pilares: personaje, personaje y personaje. No se puede entender nada si no comprendemos la tormentosa psique del desquiciante Louis Bloom que, por cierto, esconde un oscuro parecido con el Javier Bardem de ‘No Country for Old Man‘. Los personajes con matices Asperger hace tiempo que aparecen en el cine como curiosos (‘The Theory of Everything‘ o ‘A Beautiful Mind‘) o como cómicos (‘Big Bang Theory‘); pero Gilroy lleva este trastorno psicológico al lugar más oscuro; al que acojona y hace que uno se replantee la propia condición humana.

PL: El sadismo de Bloom nos provoca risa nerviosa (en el mejor de los casos) o miedo profundo (en el peor) dependiendo de los valores éticos o morales que esté rompiendo en ese momento. Una creación tan asombrosa como la propia película, que termina con una persecución asfixiante por los barrios bajos del nido de víboras que es, y siempre será, hogar del Louis Bloom de turno.

AN: Un elemento que me ha enamorado ha sido la manera en la que el guión y los demás departamentos logran enlazar el contenido con el continente. La película habla de la atracción por el morbo que tiene el ser humano y la atroz industria que mueve los hilos de este sentimiento. Pero es genial que los aspectos formales del filme también tengan una intención dirigida a lo morboso: los claroscuros de la fotografía, los planos cortos y, como no podía ser de otra manera, la pregunta “¿de qué más será capaz este hombre?” que se instala inmediatamente en la cabeza del espectador.

PL: Completamente de acuerdo. Da la impresión que Gilroy busca advertir sobre en qué clase de basura nos estamos volviendo. Además, todo se acompaña del beat mecánico y persistente de la partitura de James Newton Howard (un habitual de Shyamalan), que si bien sirve de correcto copiloto en el viaje a la locura general de todos los personajes del filme, no es especialmente memorable.


AN: Sea como sea, mis sensaciones han sido muy positivas al salir de la sala y creo que mantendré esta opinión durante mucho tiempo. No estoy seguro si, como algunos auguran, ‘Nightcrawler‘ se convertirá en un clásico, pero sí considero que va a quedar en la memoria de los que vayan a verla. Una película muy completa y que entretiene y fascina a partes iguales.

PL: Gilroy mezcla un enorme personaje, una potente crítica al sensacionalismo y un manejo de la tensión (envidiable para un novato tras las cámaras) con maestría, y le sale un filme muy notable. Tendremos que estar atentos a su avance por la indústria.

¿Quién hay dentro de… Darth Vader, C3PO y R2D2? por @marckwire21

El cine nos ha regalado personajes maravillosos y carismáticos, unas veces creados desde cero y otras, adaptándolos de obras literarias de donde jamas habían salido. Ya fuera de una manera u otra siempre ha habido un actor o especialista manejando los hilos y engranajes de esos personajes que se ocultan tras una mascara o embutidos en el cuerpo metálico de un robot. La recopilación de hoy es sobre 10 de los personajes mas míticos de la historia del cine a los cuales se les conoce mundialmente gracias a especialistas o actores desconocidos para la gran mayoría del público.

Son varios los actores que han dado vida al icónico personaje creado por George Lucas a finales de los años 70, pero me centraré en su etapa oscura. En ‘SWEIV – A New Hope‘ fue inicialmente el británico de 42 años David Prowse (‘Frankenstein And The Monster From Hell‘, ‘A Clockwork Orange‘) quien se enfundara el traje negro gracias a su complexión física, 2m y 118 kg. Prowse, que rechazó ser Chewbacca pensando que seria más recordado por haber sido Darth Vader era un veterano de la series de televisión por aquel entonces donde llego a interpretar al Minotauro en ‘Doctor Who‘. Fue Darth Vader en los tres primeros episodios que se filmaron, los que dieron fama a la saga excepto, las escenas de lucha de los episodios V y VI. Estas fueron interpretadas por el instructor de esgrima, Bob Anderson. A pesar de haber sido el primero en dar vida a Vader, ni su rostro ni su voz aparecen en ninguna de las partes hasta ahora realizadas. La explicación es que a Lucas no le gustaba el acento del actor y decidió reemplazar su voz por la del polifacético James Earl Jones (‘The Great White Hope‘, ‘Conan‘, ‘Roots‘, ‘The Lion King‘), algo que el británico no supo hasta el mismo día del estreno. Su rostro, que iba a aparecer al final de ‘Return Of The Jedi‘, fue cambiado por el de Sebastian Shaw, otro actor muy conocido por sus trabajos en series de televisión pero que finalmente y tras rodarse la segunda trilogía también seria reemplazado por el del joven actor Hayden Christensen (‘Jumpers‘, ‘Outcast‘), ultimo en vestir la armadura del mítico personaje y al que se le tuvieron que aplicar unas modificaciones en el traje para asemejar su altura a la del gigante actor británico. David Prowse sigue vivo y su ultimo trabajo fue en 2010 con ‘The Kidness Of Strangers‘, James Earl Jones está en activo, y en este 2015 estrenara ‘Starbright‘, Sebastian Shaw murió en 1994 de forma natural y su ultimo trabajo fue en la serie ‘Growing Rich‘ de 1992. Bob Anderson pasó a mejor vida en 2002 tras haber añadido a su carrera además de dar vida a Vader en las peleas con Luke sino también el haber coreografíado todas las escenas de espadas en la trilogía de ‘The Lord Of The Rings‘.


El larguirucho, primero plateado y más tarde dorado, droide de protocolo más conocido en el universo cinéfilo. Sólo ha sido interpretado por un actor a lo largo de toda la saga ‘Star Wars’, ya fuera poniendo su voz o enfundándose el inflexible traje del robot parlanchín. Anthony Daniels es el actor tras el alma de C3PO, un británico que ha dedicado toda su carrera al robot tanto en series, películas, documentales e incluso videojuegos. Una vida dedicada a un solo personaje. ¡Brillante! Anthony Daniels sigue vivo y volverá a ser C3PO en el futuro episodio VII.


El mítico droide bajito de la saga ‘Star Wars‘, el valiente R2D2. A diferencia de su compañero de aventuras C3PO, R2D2 ha sido controlado de varias formas diferentes: mediante radiocontrol remoto, por cables que luego fueron eliminados y por el actor Kenny Baker. Britanico de nacimiento, 33 años y con una altura de 1.12m fue la elección perfecta para meterse dentro de ese cubo con patas que terminaría dándole un salto de calidad a su vida y a su carrera. Baker posteriormente trabajaría también en otros films míticos como ‘The Elephant Man‘, ‘Flash Gordon‘, ‘The Hunchback Of Notredam‘, ‘Amadeus‘, ‘Willow‘ o ‘Time Bandits‘. A sus 79 años, Kenny Baker volverá a ser R2D2 y estrenara ‘When The Devil Rides Out‘.

Foxcatcher, de Bennett Miller (II)

[[Crítica de @marckwire21]]

Foxcatcher‘ es un drama aséptico basado en hechos reales que brilla sobre todo, gracias a sus tres protagonistas. Antes que nada querría avisar que la película gana unos enteros si no se conoce la historia de lo ocurrido, mi humilde recomendación personal es que si vais a ver ‘Foxcatcher‘ no leáis nada sobre la verdadera historia en Wikipedia, la disfrutareis mucho mas. Podéis estar tranquilos por los spoilers, que en esta crítica, no los hay. Producida por Sony PicturesAnnapurna Pictures en colaboración con Likely Story, Media Rights Capital y distribuida en España por Vértigo Films, Bennet Miller vuelve a estar este año en la carrera hacia los Oscar con 5 nominaciones, mejor actor, mejor actor secunadario, director, maquillaje y guión original. Tras recibir otros cinco por ‘Truman Capote‘ en 2005, de los cuales solo gano uno el tristemente fallecido P. Seymour Hoffman (único y último en su carrera) a mejor actor, Miller recibió de nuevo en 2011 otras seis nominaciones por el también drama deportivo basado en hechos reales e interpretado por Brad Pitt, ‘Moneyball‘. Lamentablemente, tampoco ganó en ninguna categoría.


Duros traspiés los que el director neoyorquino ha tenido que afrontar y sacarle provecho para el enfoque de esta nueva apuesta por la estatuilla llamada, ‘Foxcatcher‘ porque, no nos engañemos, es carne de Oscar mucho antes de rodar la primera escena. La historia es la siguiente: el campeón ganador de la medalla olímpica de oro en 1984, Mark Schultz (Channing Tatum), es invitado una tarde para sorpresa de este que no sabe ni quien es, por el millonario magnate John du Pont (Steve Carrell). Este le propone instalarse allí con su hermano mayor Dave Schultz (Mark Ruffalo), y usar sus instalaciones de último nivel para preparar bien un equipo que compita al máximo en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, Du Pont quiere ganarse el respeto de los de su ‘especie’ y mas que nada la aprobación de su madre (Vanessa Redgrave), mientras que Mark encuentra la posibilidad de despegarse deportivamente de su hermano y superarlo en éxitos. La negación de Dave al inicio provocará fisuras irreparables entre los tres y con ello, la inesperada tragedia.



El guión original es de E. Max Frye y Dan Futterman. Frye llevaba sin aparecer por Hollywood desde 2003 y en cuyo currículum vemos flojas producciones como ‘Ten Minutes Older: The Cello‘, ‘Something Wild‘ o ‘Where the Money Is‘, y donde solo destaca un episodio para ‘Band of Brothers‘ en 2001. Futterman por su parte, con el que Miller ya trabajó en el guión de ‘Truman Capote‘ fue nominado a mejor guión adaptado y para esta ocasión, el dúo de escritores aplica junto a la puesta en escena de su director un tono serio y alejado del deporte que convierte toda la atmósfera en un clima diferente y distinto al que se puede ver en cualquier película que mezcle hechos reales deportivos y drama. La banda sonora con esa selectiva partitura de lentas y puntuales pulsaciones de piano es de Rob Simonsen, ganador del BMI TV Music Award por la música de la serie ‘Blue Bloods‘. Simonsen junto a Mychael Danna, su compañero de trabajo desde 2004, ganaron el Oscar a mejor música por su composición para el film ‘Life of Pi‘ y junto a el ha co-participado en ‘Surf’s Up‘, ‘Fracture‘ ,’Moneyball‘, ‘(500) Days of Summer‘, ‘Dollhouse‘, ‘The Way Way Back‘ o ‘The Spectacular Now‘ entre otros. La fotografía básica es del australiano Greig Fraser, que gracias al conciso diseño de producción y a las caracterizaciones de los personajes transmite muy bien la sensación de la época que se nos cuenta, 1984 en adelante. Desde su trabajo en ‘Bright Star‘ de 2009, a Greig Fraser, no paran de encargarle cada vez mejores proyectos como se puede comprobar en su currículum: ‘The Boys Are Back‘, ‘Let Me In‘, ‘Scenes from the Suburbs‘, ‘Killing Them Softly‘ o ‘Zero Dark Thirty‘. Además de en ‘Foxcatcher‘ este año, es el encargado de la fotografía también en el remake de reciente estreno ‘The Gambler‘ y se rumorea que hará lo propio en el futuro film de ‘Star Wars‘ que dirigirá Gareth Edwards.


Aunque la historia cuente con la baza del wrestling olímpico y los hermanos Schulz, el verdadero totem rompecabezas y la pieza clave de Bennet Miller como apuesta descarada para meterse en los Oscar, es el gran papel (y la impresionante caracterización) de Steve Carell que le ha valido la nominación a mejor actor. Su cambio de registro interpretando a un personaje dramático tan controvertido y polémico es verdaderamente impactante. Lejos de la serie ‘The Office‘, Steve Carell no se ha prodigado en grandes producciones ni tampoco se le conocía otro registro que el cómico, es mas, todas las películas que ha rodado hasta ahora, son comedias. Esto solo hace que alimentar el morbo por ver a un Carell serio, de mirada extraña, andar corvado y singular, totalmente opuesto al que nos tenia acostumbrados y al que además, le llueven las buenas criticas por su interpretación. Curiosamente su próximo proyecto es ‘Freeheld‘, un drama médico junto a una de las actrices de moda del momento, Julianne Moore. Channing Tatum está perfecto en su interpretación contenida de un Mark Schultz sumergido en constantes dilemas y pensamientos aguantando hasta no poder más. Esta futura promesa del cine se estrenó en 2005 con el film deportivo ‘Coach Carter‘, recientemente lo hemos visto en la popular comedia ‘21 Jump Street‘ y su secuela, también en ‘G.I. Joe: Retaliation‘ o ‘White House Down‘. Pronto podremos verlo repitiendo protagonismo en la esperada ‘Jupiter Ascending‘, también en ‘The Hateful Eight‘ de Tarantino y como Gambito, en la película que se prepara de este personaje de Marvel. Ruffalo, Hulk para los amigos, tiene un papel tan secundario como el de Tatum pero se sobrepone al de este gracias al brillante (nominación al Oscar inclusive) y serio registro que aplica a su personaje y lo alejado que lo mantiene su director de la acción principal hasta el tramo final. Ruffalo, que lleva actuando en películas desde 1994, ahí es nada, es una estrella consagrada y hace poco le vimos en la espléndida tv-movie sobre el SIDA en los años 80, ‘The Normal Heart‘, junto a Julia Roberts y Jim Parsons; para 2015 estrenará la comedia ‘Red Light Winter‘ al lado de Kirsten Dunst, el thriller ‘Spotlight‘ junto con Rachel McAdams y Michael Keaton, y la esperadísima ‘Avengers: Age of Ultron‘, repitiendo como Hulk.



Con una sobriedad y una seriedad más patente respecto a ‘Moneyball‘ este nuevo abordamiento dramático del deporte en su filmografía centra todo su potencial sobre todo en el trío protagonista que ponen el contrapunto de intensidad e interés a un trasfondo deportivo rodado como simple telón de fondo dejando a un lado la épica deportiva nada más que para concatenar la historia y hacernos participes de los hechos que llevaron a los hermanos Schulz y al magnate millonario, escritor, filántropo John du Pont, hacia un momento trágico y crucial en sus vidas, un hecho que los cambiaría para siempre. ‘Foxcatcher‘ es un drama deportivo pausado con miradas criticas a varios otros temas como el abandono financiero de las federaciones americanas a deportes poco conocidos como el wrestling en aquellos años, al poder económico tras el deporte como cuando se menciona que el gobierno ruso esta detrás de la preparación de sus atletas, a las relaciones e intenciones no declaradas entre los tres, y también a esa casta de millonarios conservadores y acomodados que viven de las herencias de sus antepasados, consentidos, podridos de dinero y sin saber que hacer con él, una comprada y farsa vida para una mente inestable que con el paso de los años solo hace que empeorar. Al margen de la escena final tan seca e increíble no por lo raro sino por lo imprevisible de la misma (aunque su director ya nos avisa con esa otra escena donde Du Pont entra en el gimnasio con ‘el objeto’ en la mano ante la pasividad de los 5 o 6 que están ahí entrenando) me ha gustado el momento en que la madre entra a comprobar a que se dedica su hijo y como entrena a su equipo, las caras de Dave y el resto son de una vergüenza colectiva asumida brillante o la conversación que tienen cara a cara madre e hijo, cuando le deja el trofeo en el regazo, también la ´liberación’ de los caballos, las escenas deportivas y la preparación de actores para las mismas es perfecta, la celebración del millonario vitoreado por sus ‘pupilos’ al que dejan ganar de una manera cómico-vergonzosa es una muestra más del poder que tenía sobre cuanto le rodeaba gracias a su dinero, el falso documental sobre Team Foxcatcher (el momento Ruffalo….) y nunca mejor dicho lo de falso, la escena del helicóptero, los primeros planos de Carrell y las interpretaciones tanto de este como las del propio Ruffalo, que casi se podría decir que tienen el mismo número de frases. En su contra diré que a falta de un poco más de ritmo en el ecuador de la película, existen puntos sin definir como entre otros esa obsesión inicial con los pájaros a los que remite Du Pont varias veces, la compra del tanque y ametralladora o  los años en que se viven las acciones mas importantes, en ese sentido hay bastante desinformación respecto a cuando se suceden los hechos exactamente. Miller dirige este buen drama psicológico con tres personajes que viven y entienden la vida de un modo diferente realizando un trabajo mas serio que sus anteriores producciones, demostrando que cada vez tiene mas pulido su estilo y que pronto dará con la tecla que le haga no solo llevarse nominaciones sino conseguir su tan deseada estatuilla que adorne la repisa de la chimenea por Navidad.

Foxcatcher, de Bennett Miller (I)

[[Crítica de @AdriNaranjo2]]
Todos los años por estas fechas nos vemos con la obligación de darle las gracias a Hollywood por habernos dado unas nominadas tan dispares y con unas historias que nos llevan a sitios tan alejados. Este año hemos viajado a las escuelas de música (‘Whiplash‘), a Broadway (‘Birdman‘), a la vida de científicos (‘The Theory of Everything‘ o ‘The Imitation Game‘), de adolescentes (‘Boyhood‘) o del mismísimo Martin Luther King (‘Selma‘). Pero ahora nos llega ‘Foxcatcher‘ y revienta todos los esquemas temáticos que habíamos hecho. No es un biopic clásico, pero tampoco es una comedia actual; no retrata un mundo conocido por todos, pero tampoco se adentra en la ciencia ficción. Basada en hechos reales, ‘Foxcatcher‘ nos sumerge en el extraño y apasionante mundo de la lucha olímpica de los años ochenta.
Está muy claro quiénes son los mejores luchadores de Wrestling del mundo: los hermanos Schultz. El mayor, David (Mark Ruffalo), es el que lleva las riendas de la situación; es el disciplinado, el que tiene una familia y el que se preocupa de que todo vaya como tiene que ir. En cambio, Mark (Channing Tatum), siempre ha vivido a la sombra de su hermano y, la verdad, tampoco le ha importado mucho. Lleva años con una vida simple basada en entrenar y competir, entrenar y competir; y el resultado que ha obtenido con esta disciplina tan espartana no puede ser mejor: ambos son campeones olímpicos. Todo su mundo de tranquilidad y gloria se verá trastocado el día en el que Mark, el pequeño, recibe una llamada en la que se le comunica que el señor du Pont (Steve Carell) quiere hablar con él. Ni corto ni perezoso, el chico de 27 años coge un avión y se dirige a los inmensos terrenos que rodean la imperial mansión de la multimillonaria familia du Pont. En la majestuosa finca viven John, un misterioso cincuentón obsesionado con la lucha, y su anciana madre. La mujer dedica todas las horas del día a dos cosas: sus caballos y recordarle a su hijo que es un fracasado y que no aprueba ninguno de sus intereses. El estrambótico “ornitólogo, filántropo y filatélico” (palabras suyas) le ofrece al más joven de los Schultz formar un equipo de lucha grecorromana que no tenga parangón en la historia. Para eso no sólo quiere a Mark, sino que también pretende que David lo deje todo y se venga a las impresionantes instalaciones de entrenamiento que ha construido. Aunque David no acepte en un primer momento, John du Pont conseguirá atrapar al chico en sus redes y moldearlo a su antojo; idea que, lógicamente, acabará de un modo horroroso.

El primer elemento que nos da en la cara con virulenta fuerza cuando empezamos a ver ‘Foxcatcher‘ son los actores. La transformación física de la tripleta protagonista, la creación de estos personaje y, sobretodo, la solvencia con la que se mueven todos en este registro que tanto dista de lo que nos tienen acostumbrados. Ver a Chaning Tatum en el cartel de alguna cinta recién estrenada es sinónimo de comedia adolescente. Después de ‘21 Jump Street‘ (producción que en nuestro país cayó en las “maravillosas” manos de los dobladores y pasó a llamarse ‘Infiltrados en clase‘), la secuela de esta, ‘This is the end‘ (‘Juerga hasta el fin‘) o ‘White House Down‘ (‘Asalto al poder‘), pocos podían esperar que Tatumse aventurara con un papel tan exigente y con tanta dureza como este. Algo parecido podemos decir de la filmografía de Steve Carell: ‘The Office‘, ‘Como Dios‘, ‘Crazy Stupid Love‘ o ‘Virgen a los 40‘, no dejan de ser un pequeño ejemplo de la cantidad de producciones de puro entretenimiento que ha protagonizado el actor de Massachusetts. Pero hay una diferencia abismal con su compañero y es ‘Little Miss Sunshine‘. En la obra de Jonathan Dayton y Valerie Faris ya pudimos ver que Carellera mucho más que un simple actor de comedias entretenidas y que su potencial nos podía sorprender de un momento a otro; pues bien, seguramente este momento ha llegado. Con una nariz protésica y un físico irreconocible, nos regala uno de los papeles más difíciles, curiosos y atrayentes de todo el año. Para completar esta rocambolesca tripleta nos encontramos con el polivalente Mark Ruffalo; un intérprete que ya nos deslumbró con ‘The Kids are All Right‘ (con la que consiguió su primera nominación), el ‘Zodiac‘ de Fincher, el ‘Shutter Island‘ de Scorsese, el ‘Eternal Sunshine of the Spotless Mind‘ (que volvimos a liarla con la traducción y se presentó en nuestro Estado como ¡Olvídate de mí!) o la ‘My Life Without Me‘ de nuestra Isabel Coixet. Pero Ruffalo también ha demostrado ser el hombre de las mil caras y no ha tenido miedo de ponerse la capa o el antifaz y adentrarse en los blockbusters de superhéroes que llegan con demasiada asiduidad a nuestras carteleras. En ‘Foxcatcher‘ aparece con una musculatura que quita el hipo y una caracterización que refuerza el impecable trabajo que nos regala el actor de Wisconsin.
¿Y por qué hablamos tanto de los actores y no de los otros elementos del film? Muy sencillo: ellos son lo mejor y más destacable de toda la obra. Aunque esta tercera producción de Bennett Miller (las otras dos son las laureadas ‘Capote‘ y ‘Moneyball‘) haya obtenido 5 nominaciones a los premios de la Academia norteamericana (de los que seguramente no vaya a ganar ninguno), la técnica con la que se desenvuelve toda la historia goza de talento, pero no se intuye riesgo por ningún lado. Si tuviéramos que definir la dirección de arte, de fotografía, el sonido, el montaje o la dirección en una sola palabra, esta sería CORRECCIÓN. Los formalismos son clásicos y perfectos, pero no podemos analizar ninguno de estos departamentos y ver algo que nos remueva y nos recuerda las maravillas que se pueden hacer en el cine.
¿Y qué decir del guión? Pues que la creación de personajes no es la de ‘Whiplash‘, la trama no tiene el gancho de ‘Birdman‘ y la manera en la que se lleva a la pantalla no sigue ninguno de los arriesgados patrones en los que se mueve ‘Boyhood‘. Además, el final es uno de los momentos más decepcionantes de la cinematografía hollywoodiense de los últimos lustros. Nos plantean un protagonista (Tatum) que cuando llega el momento culminante de la obra desaparece por completo y deja todo el peso a Carell. Este fallo de principiante es imperdonable a estas alturas, pero más lo es aún que la cinta haya obtenido la nominación a Mejor Guión Original (¿puede ser que no haya habido nada mejor en todo el año?). Sea como sea, ‘Foxcatcher‘ posee unos primeros 40 minutos muy buenos, unos 40 siguientes aceptables y un tramo final errático y lleno de decisiones incomprensibles. Toda una pena.

Invencible (Unbroken), de Angelina Jolie

[[Crítica de @marckwire21]]

Unbroken (Invencible)‘ de Angelina Jolie es una insulsa y aburrida sucesión de los hechos mas importantes en la vida de Louis Zamperini. El segundo trabajo como directora de la actriz norteamericana es una adaptación del libro escrito por Laura Hillenbrand en 2010 titulado, ‘Unbroken: A World War II Story of Survival, Resilience, and Redemption‘ en el que narra la vida del atleta olímpico americano de ascendencia italiana nacido en 1917, Louis Zamperini. Segundo libro de la escritora que ya vió como su primera creación de 2001 (también historia real) fue adaptada al cine dos años después por Gary Ross (‘Pleasantville‘, ‘The Hunger Games‘) con ‘Seabiscuit‘ protagonizada por Tobey Maguire y Jeff Bridges, una de las grandes cintas de aquel año y que pese a obtener 7 nominaciones a los Oscar no consiguió finalmente llevarse ninguna estatuilla. Los primeros borradores del guión fueron escritos por William Nicholson (‘Gladiator‘) y Richard LaGravenese (‘The fisher king‘, ‘The Horse Whisperer‘ y ‘The Secret Life Of Walter Mitty‘) e iba a estar dirigida por Francis Lawrence (‘Constantine‘, ‘I am a Legend‘ y las partes 2 y 3 de ‘The Hunger Games‘) pero tras la elección de Angelina Jolie como nueva directora en septiembre de 2013, Nicholson dejó el proyecto que fue rescrito por los hermanos Coen junto a LaGravenese que sí se mantuvo en él. La banda sonora es obra del multipremiado y reconocido compositor francés Alexandre Desplat, que este año cuenta con 5 trabajos de gran altura. Al margen de banda sonora oficial, el grupo británico Coldplay es el autor del tema principal de la película llamado, ‘Miracles’. Producida por Universal Pictures que se hizo con los derechos tan solo 1 año más tarde de la publicación del libro, también colaboran Jolie Pass, 3 Arts Entertainment y Legendary Pictures que se unió tras la baja de Walden Media. En el reparto tenemos al prometedor actor británico Jack O’Conell como protagonista absoluto dando vida a Louis Zamperini; Domhnall Gleeson y Finn Wittrock como Russell Allen ‘Phil’ Phillips y Francis ‘Mac’ McNamara; el novel Takamara Ishihara es Mutsushiro Watanabe, un oficial japonás; Jai Courtney es Hugh ‘Cup’ Cuppernell y Garret Hedlund es John Fitzgerald.

Después del gran recibimiento, la enorme propaganda y el apoyo al régimen fascista que ganó Mussolini tras organizar el Mundial de fútbol en Italia en 1934, Hitler organizo con la misma idea, los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 en los que participaría Louis Zamperini, un atleta norteamericano con un carácter muy particular. Tres años mas tarde, Zamperini se alistaría en el ejercito donde en mayo de 1943 el bombardero en el que volaba fue derribado y capturado por las tropas japonesas, tras mas de un mes a la deriva, junto a dos de sus compañeros, Russell Allen ‘Phil’ Phillips y Francis ‘Mac’ McNamara.


Esperemos que esta producción sirva para que Angelina Jolie se dé cuenta por fin que dirigir películas no es algo sencillo y así abandone su carrera como directora. Aunque me da que no va a ser así. Si os dirigis a la página de Zamperini en Wikipedia tras ver la película, podréis comprobar que lo visto en pantalla grande es exactamente lo que reza en dicha web sobre el atleta americano. Uno se espera algo mas teniendo a los Coen como guionistas pero su trabajo no se observa por ningun lado. Angelina dirige a un solo actor durante todo el film, a Jack O’Conell, el resto son meros espectadores, no se tiene en cuenta para nada al resto de personajes, esto no ayuda a empatizar con el protagonista ni a crear esa figura de invencible que se nos quiere vender. El montaje no es lineal en su primera parte, dejándonos ver y conocer a Zamperini de joven, en forma de flashes o momentos puntuales. Pero estos resultan escasos y demasiado tópicos. Empieza muy floja y previsible en cuanto a la presentación de Zamperini y su familia, tras terminarse los flashes y su participación en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, la historia continua su paso hasta el final de manera convencional. Tanto su infancia, como su conversión al atletismo y su hazaña de Berlin se pasa toda la acción al momento del accidente en el océano y su captura por los japoneses.


Y es aquí donde se supone que Angelina quiere mostrarnos el clímax de su propuesta, mas que centrarse en que conozcamos bien a Zamperini lo hace fijándose solo en momentos puntuales. Es donde yo veo su mayor problema. Su narrativa no lineal al inicio y la poca atención a los secundarios no proporciona toda la emotividad necesaria para sufrir o reir cuando sufre o ríe Zamperini. O’Conell le pone ganas, muchas, y su esquelética caracterización da repelús pero sigo sin ver a ese actor que me encandiló en ‘Skins‘, igual que en ‘71‘. No sé si es cuestión de no saber elegir bien los papeles o de que ningún director ha sabido encontrar la motivación necesaria para hacerlo explotar. Del resto de personajes poco que añadir, apenas les conocemos, apenas sabemos nada de ellos mas que lo justo y necesario y pasan totalmente desapercibidos, ni siquiera Watanabe, el joven torturador infunde miedo, la inexperiencia actuando se nota. Algo que también pasa desapercibido es la banda sonora. Que una película de este tipo no tenga una música épica acorde a los grandiosos y milagrosos hechos que se relatan debería ser delito. No hay fanfarria, no hay siquiera una melodía reconocible. Con tremenda historia detrás, con un libro en el que fijarse y con 137 minutos de duración se ha de ser muy malo, o mala en este caso, dirigiendo para no lograr ni un momento de epica, ni de empatizamiento con alguien al que están torturando. Torturando por decir algo, quien quiera que vea esta película va a tener en mente todo el tiempo al enorme Alec Guinness de ‘The bridge on the river kwai‘ sin ningún tipo de duda. Fallan cosas tan simples como la recreación de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 (solo se ve 1 bandera nazi), que si por si la señora de Pitt no lo sabe, fue uno de los acontecimientos propagandisticos nazis mas importantes del regimen, sino el que más; el excesivo maquillaje de O’Conell en las escenas durante el vuelo en el bombardero y las cicatrizes inflgindas por sus torturadores al parecer desaparecen al pisar suelo estadounidense. En resumidas cuentas, ‘Unbroken (Invencible)‘ es un fallido intento de Angelina Jolie por instalarse en el olimpo de los directores en Hollywoood y que, por suerte para algunos, no sera este año cuando lo consiga.

RETROSPECTIVA Darren Aronofsky: ‘Requiem for a Dream’

[[Crítica de @marckwire21]] 
Un réquiem es la misa de difuntos de la religión católica, un ruego por las almas de los muertos, reproducido justo antes del entierro o en las ceremonias de conmemoración o recuerdo. Encontrar un sello personal tras más de 100 años de cine no era una tarea fácil. Tras un par de cortos y esa brillante rareza de opera prima llamada ‘Pi: Faith in caos‘ en 1996, el americano Darren Aronofsky estrenaba en el año 2000 fuera de competición durante el festival de Cannes, una producción basada en la novela de mismo nombre publicada por Hubert Selby Jr. en 1978, ‘Requiem for a dream‘. En el libro de Selby Jr. (que también participó en el guión junto a Aronofsky) se refleja su propia experiencia. Nacido en 1928, en 1943 con 15 años se enroló en el ejército para 4 años más tarde ser enviado de vuelta a Estados Unidos debido a que había contraído tuberculosis y los médicos no le daban mas de un año de vida. Al no existir antibióticos fue tratado con un medicamento experimental, estreptomicina. Durante una operación, los cirujanos le retiraron varias costillas para poder acceder a sus pulmones con la mala suerte que uno de ellos se colapsó. La cirugía salvó a Selby Jr. al estirparle la mitad de uno de sus pulmones que a cambio le dejaría severos y graves problemas respiratorios de por vida. Postrado en la cama durante años fue en esta época cuando Selby Jr. se volvió adicto a los analgésicos y a la heroína que lastrarían su vida hasta llevarlo a la tumba. También fueron los años en los que inició su carrera como escritor; sus dos grandes trabajos ‘Last exit Brooklyn‘ en 1961 y ‘Requiem for a dream‘ han sido adaptados al cine en donde el novelista aparece en pequeños papeles. Seis años después de su primera novela en 1961, fue detenido por posesión de heroína y encerrado tres meses en la cárcel de Los Ángeles, donde se había mudado desde Brooklyn intentando dejar las drogas. A la salida de prisión con 39 años, Selby Jr. estaba completamente limpio y así permaneció hasta el día de su muerte donde incluso se negó a recibir morfina para suavizar los problemas que padecía. Hubert Selby Jr. murió en 2004 fruto de una obstrucción pulmonar crónica. 

El film esta interpretado por Ellen Burstyn, una veterana actriz secundaria que en el año 2000 sólo contaba con su papel como la madre de Linda Blair en ‘The Exorcist‘ de 1979 como trabajo mas sonado. Hace poco la vimos en ‘Interstellar‘. También Jared Leto en su primer papel protagonista tras aparecer en ‘Fight Club‘, ‘Girl interrupted‘ o ‘Urban Legend‘. Jennifer Connelly, la eternamente joven actriz norteamericana conocida por sus éxitos  ochenteros ‘Phenomena‘ o ‘Labyrinth‘, venía de participar en ‘Dark City‘ y ‘Pollock‘ entre otras. Marlon Wayans, el pequeño de los Wayans, ese mismo año aparecía en dos cintas mas, ‘Dungeons & Dragons‘ y la primera de la venida a menos saga, ‘Scary Movie‘. Su participación en el film de Aronofsky no deja de ser una sorpresa y su primer papel dramático.Producida por Artisan Entertainment y Thousand Words. La fotografía corre a cargo del habitual de Aronosfsky, también de Spike Lee y ocasionalmente de Joel Schumacher, Matthew Libatique, el ganador de un Oscar y un BAFTA por ‘Black Swan‘. Su trabajo en’Requiem for a dream‘ era el tercero en su carrera tras ‘Pi: Faith in Chaos‘ y ‘Tigerland‘. La música es obra del grandioso Clint Mansell, compuesta por él e interpretada por Kronos Quartet convierten el tema principal casi en un himno mundialmente reconocido por todos, una banda sonora inolvidable y reversionada para la segunda parte de ‘The Lord of the Rings‘. Era el segundo trabajo de Mansell y ya se podía intuir en el un gran potencial que como no Aronofsky, supo aprovechar mas tarde haciéndolo su compositor fetiche.

Sara Goldfarb (Ellen Burstyn) es una mujer mayor, viuda y con un hijo que esta a punto de abandonar el nido,  Harry (Jared Leto). Sola en la vida, y tras ser engañada con asistir a un programa de autoayuda al que es adicta, Sara empezará a tomara todo tipo de pastillas recetadas por el medico hasta adelgazar lo suficiente para cuando la llamen del programa. Harry es adicto a la cocaína y a Marion (Jennifer Connelly), su novia. Tyrone (Marlon Wayans), el mejor amigo de Harry y también adicto, le sugiere la idea de empezar a traficar y conseguir el suficiente dinero como para vivir tranquilamente y dejarlo a tiempo.


Difícil año en los Oscar para ‘Requiem for a dream‘ ya que había otra película en cartel con el tema de las drogas como telón de fondo, ‘Traffic‘, con grandes estrellas en los papeles principales. Pero no sólo en el apartado de mejor película lo tuvo difícil para obtener la nominación sino también en uno donde a priori debería haberlo estado, el premio a la mejor banda sonora. En dicha categoría ese año terminaron nominados nombres tan importantes como Hans Zimmer, Ennio Morricone o John Williams: casi nada. Lo sorprendente es que fuera Tan Dun por ‘Crouching Tiger Hidden Dragon‘ quien se llevara la estatuilla finalmente. Tampoco se entiende que Julia Roberts se llevara el galardón a mejor actriz por su papel en ‘Erin Brokovich‘ antes que Ellen Burstyn, incomprensible. Esta fue la única nominación a los Oscar que obtuvo ‘Requiem for a dream‘. Al margen de estar nominada en la misma categoría para los Globos de Oro que tampoco ganaría, la película sí consiguió hacerse con premios en otros festivales entre los que se encuentran la espiga de oro de la SEMINCI en Valladolid a mejor película, y mejor fotografía y actriz en los Independent Spirit.

No creo que haya otra película para hacer sesión doble con ‘Trainspotting‘ que ‘Requiem for a dream‘. Ciertamente la cinta de Aronofsky se adentra muchísimo más en el drama, pero ambas son igual de crudas y desgraciadamente realistas. Pocas producciones consiguen dejar tan mal cuerpo en el espectador como lo hace esta, un drama cruel y sombrío tejido desde el inicio con un ritmo frenético y un montaje trepidantemente minucioso. Técnicamente es impecable, la fotografía lúgubre y oscura que aporta Libatique junto a las variaciones del tema principal de la película de Mansell crean en el espectador la misma sensación que tienen los protagonistas respecto a la creencia de que es posible cumplir sus sueños. Las notas del tema ‘Lux Aeterna’ son calmadas en su inicio creando un malrollismo horrible al que la velocidad y las cada vez mas repetidas notas altas van creando esa falsa expectativa de que el sueño americano se puede conseguir, empezar de 0 y hacerse rico para unos o salir en la televisión y sentirse viva para otra. Olvídense de moralinas y de finales edulcorados porque al igual que en la vida real, en ‘Requiem for a dream‘, no los hay. Cuatro personajes que en realidad son dos pero realmente es uno, la adicción. Adicción a los programas de TV, a las pastillas, a los analgésicos, a las anfetaminas, a la heroína, a la cocaina, al café, a la comida, a todo, todo se convierte en adicción cuando no controlamos su consumo o su uso. ‘Requiem for a dream‘ tiene un montaje vibrante y un increscendo vertiginoso, innumerables planos subjetivos, planos detalle, todo se acelera y no hay vuelta atras. En este apartado, la cinta de Aronofsky es tremenda efectiva, no hay duda que su estrambótico montaje deja en constante sacudida la mente del espectador. Increíble el papel de Ellen Burstyn, magnifica, superlativa, la mejor de todo el film. Su personaje Sara Goldfarb es apaleado por la soledad y usado por un sistema que no entiende de personas y si de números. Inconscientemente crueles y llamativas son sus amigas/vecinas que parecen salidas de una producción de Tim Burton y que empujan definitivamente a Sara. Las féminas protagonistas son las que peor llevan su adicción y quienes acaban siendo carne de cañón o de oveja mejor dicho, en un mundo de lobos. La adicción del personaje de Jennifer Connelly es la que peor cuerpo pone. Marion es la unica que no termina con secuelas exteriores, sino interiores, las peores, ya que su adicción solo acaba de empezar a crecer y no hay vuelta atrás. Jared Leto y Wayans me parecen aceptables, ambos estaban empezando y se nota, el peso de las escenas grandes recae en las veteranas Burstyn y Connelly. Son Sara, Harry, Marion y Tyrone, cuatro personas que bajarán a los infiernos para conocer la realidad del sueño americano y los peligros de las adicciones incontroladas. Un mundo oscuro en el que fácilmente se puede caer como le pasa a Sara, quien cree estar haciendo lo correcto en todo momento. Impactante, distinta y realista, el primer gran trabajo a nivel de crítica y público de Darren Aronofsky confirmaba que había un nuevo director en el barrio, y que su mierda, era buena.