Esta sí es la Marvel que me gusta

Título: Captain America: The Winter Soldier (Captain America 2)
Director: Joe Russo, Anthony Russo
Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely (basado en el cómic de Joe Simon y Jack Kirby)
Fotografía: Trent Opaloch
Año: 2014
Duración: 128 min.
País: Estados Unidos
Productora: Marvel Studios / Marvel Entertainment / Sony Pictures Imageworks (SPI)
Reparto: Chris Evans, Scarlett Johansson, Samuel L. Jackson, Robert Redford, Toby Jones, Cobie Smulders, Emily VanCamp, Anthony MAckie, Sebastian Stan, Frank Grillo, Hayley Atwell, Georges St-Pierre, Maximiliano Hernández, Pat Healy, Stan Lee, Callan Mulvey
Crítica de @PaulPorcoRosso
Suena de fondo la BSO de Trouble Man.
Captain America: The Winter Soldier es un thriller de espionaje deudor de mucho cine de los ochenta y los noventa, con grandes (y buenas) dosis de acción, y toques de comedia ‘marca de la casa’ de Marvel: el acierto en el cambio de director es máximo. Los hermanos Russo, de trayectoria eminentemente televisiva, encuentran en Captain America su tercera inclusión en el mundo del cine, y lo hacen por la puerta grande.
Dos años después de los acontecimientos de The Avengers, Steve Rogers (Chris Evans), el Capitán América, sigue con su vida en el futuro en Washington D.C., intentando adaptarse como puede al mundo que le toca vivir. Tras una misión de rescate en un barco de carga propiedad de S.H.I.E.L.D., Steve y la Viuda Negra (Scarlett Johansson) se verán envueltos en una trama de intrigas y secretos que representa una amenaza para la organización de seguridad y el mundo entero, y se unirán con el Halcón para enfrentarse a los conspiradores que cuentan con un inesperado aliado: el Soldado de Invierno.
La primera pelea cuerpo a cuerpo del filme, y una de las mejores (sino la
mejor) de la franquicia.
Steve Rogers (ese Chris Evans perfectamente mimetizado con el personaje) no tiene dónde ir. Viene de un mundo (el de la Segunda Guerra Mundial) en el que las cosas eran o blancas o negras, pero ahora la humanidad sólo se define por una gama increíblemente grande de grises, donde cada uno mira por su propio interés, haciendo que un hombre recto, noble y de intachable ética como el Capitán América se siente increíblemente incómodo. Cuenta pero, con la ayuda de una Viuda Negra mucho más divertida que en The Avengers, y infinitamente más (y mejor) desarrollada. Su personaje podría perfectamente aguantar una película para él sólo (hay rumores de un proyecto sobre la Viuda Negra), y Scarlettcumple de forma notable.
Como ya se sabe, es imposible no referirse a las películas de la factoría Marvel como una parte de un todo, implicando entonces las siempre odiosas comparaciones con sus compañeras. Esta segunda entrega del ‘Capi’ puede con todas, y se sitúa junto a The Avengers en lo más alto de las producciones de superhéroes de nueva generación. Sus peleas son los mejores cuerpo a cuerpo del Universo Marvel, entre la espectacularidad de movimientos felinos de la Viuda Negra y la mezcla de artes marciales que practica el Capitán.
… y otra gran pelea cuerpo a cuerpo, ahora en espacio reducido.
Eso sí: el filme contiene ciertos puntos inverosímiles (no a nivel físico, que ya no cuestiono, sino de la trama). Por ejemplo, ¿dónde están el resto de los Vengadores cuando las cosas van tan mal y un par de bandazos de Hulk solucionarían el asunto? Acepto que Thor se encuentra en otro mundo (aunque en The Dark World puede viajar donde quiere y cuando quiere), y que el profesor Banner puede estar ocupado con sus investigaciones y no quiera involucrarse a menos que sea extremadamente necesario (lo cual cuadra con su personalidad). Pero ¿Iron Man? ¿qué está haciendo Tony Stark que es TAN importante como para no ayudar al Capitán cuando las cosas van mal en S.H.I.E.L.D.? ¿cuando ha renunciado a dar un par de zurras a los malos? Incluso se le ve a modo de cameo, impasible en la Torre Stark en cierto momento de la película. Sinsentidos superheróicos.
Pese a eso, Captain America 2 es una película con grandes dosis de suspense, acción, y, al fin y al cabo, un divertimento más para engrosar el gasto en palomitas de los asistentes al cine, y un ejemplo más a seguir para la factoría fábrica de millones. Basta de dioses nórdicos con el carisma de una patata. Basta de estirar al hombre de acero hasta la saciedad. Queremos más ‘capi’, más Viuda, más Falcon. Queremos que se siga la estela de Joss Whedon, sin acabar parodiándole. Queremos más Winter Soldier y menos Dark World. O lo mejor de cada una.
Lo mejor: guión, actuaciones, el giro que le han dado los hermanos Russo al género y al personaje.
Lo peor: el personaje, algo desaprovechado, de Robert Redford. En algunas escenas de acción, la dirección no toma distancia y es difícil saber quién golpea a quién.

P.S.: a modo de curiosidad, os diré que me autospoileé un dato de la película por ser seguidor de la serie Agents of S.H.I.E.L.D. (que des de aquí recomiendo sin dudarlo)…
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‘The Company You Keep’: antítesis de thriller

Título: Pacto de silencio (The Company You Keep)

Director: Robert Redford
Guión: Lem Dobbs (Novela: Neil Gordon)
Fotografía: Adriano Goldman
Año: 2012
Duración: 125 min.
País: Estados Unidos
Productora: Sony Pictures Classics / Voltage Pictures / Wildwood Enterprises / Kingsgate Films / Brightlight Pictures / TCYK North Productions
Reparto: Robert Redford, Shia LaBeouf, Nick Nolte, Julie Christie, Richard Jenkins, Chris Cooper, Susan Sarandon, Sam Elliott, Anna Kendrick, Brendan Gleeson, Terrence Howard, Brit Marling, Stephen Root, Stanley Tucci, Jackie Evancho

Roberd Redford vuelve a dirigir dos años después de ‘La conspiración’ (‘The Conspirator’, 2010) y en esta ocasión se reserva además el papel protagonista. Lem Dobbs (‘Haywire’ de Steven Soderbergh, 2011) se encarga del guión, basado en la novela de Neil Gordon.

Jim Grant (Robert Redford), un exitoso abogado, parece tener algo que ver con los activistas más radicales en contra de la Guerra del Vietnam que treinta años antes intentaron robar el Banco de Michigan, matando a un guardia de seguridad en el intento de atraco. Por otra parte, Ben Sheppard (Shia LaBeouf), periodista del “Albany Sun Times” iniciará una investigación para sacar una buena historia después de la detención de Sharon Solarz (Susan Sarandon), detenida por el asesinato del guardia de seguridad. 
‘Pacto de Silencio’ (‘The Company You Keep’) te mareará con una sucesión de diálogos interminable, sin un momento de respiro para asimilar la información. Ni por asomo llega a la confusión de ‘The Big Sleep’ (Howard Hawks, 1949), se puede llegar a comprender toda la trama, pero se agradecería un momento de pausa para no fatigar al espectador. El problema es que aquí los diálogos no tienen ninguna gracia (con alguna excepción), como sí la tenían los diálogos de ‘The Big Sleep’
La dirección de Robert Redford es correcta, pero plana e impersonal. Viendo la historia que cuenta es lógico, porque la realización está hecha de forma que no pensemos en ella y nos centremos únicamente en la historia y los diálogos, porque si empezáramos a intentar apreciar los matices, detalles, planos y movimientos de cámara de la dirección de Redford nos perderíamos muchos datos acerca de la historia.
La premisa es muy buena, pero en toda la película no hay tensión, no se respira emoción, no se puede considerar un thriller porque aunque vamos siguiendo la trama, no nos sentimos realmente intrigados y preocupados por los personajes. La historia nunca se nos presenta como algo especialmente interesante pese a que vayamos siguiéndola a la espera de ver un buen final (porque a veces un buen final, aunque la película sea mediocre, consigue dejarnos con un buen sabor de boca.) Desgraciadamente, no hay buen final, no es potente, ni tampoco sorprende sobremanera, es como toda la película: correcta y funcional sin más, sin emoción, sin sorpresas, y, lamentablemente, sin nada que resulte especialmente interesante como para recomendar fervientemente el filme. 
Propongo prohibir la escena de la clase y el amigo universitario
Un aspecto que me ha molestado especialmente es el de los lugares comunes, particularmente la primera escena de Richard Jenkins, que aunque su interpretación es correcta, lo cierto es que eso de que cierto personaje vaya a ver a su amigo el profesor universitario en su clase, se espere a que termine y le sorprenda con una frase ingeniosa está más que trillado, tengo la sensación de haberlo visto en muchas películas y es una escena que debería ser prohibida por repetición. 
Redford, que además de dirigir y coproducir también protagoniza este film junto con Shia Labeaf, reúne a un reparto espectacular, con secundarios de lujo como Nick Nolte, Richard Jenkins, Susan Sarandon, Brendan Gleeson y Terrence Howard, entre otros, aunque los tres primeros aparezcan en contadas ocasiones. La mayoría de actores, si bien solo aparezcan en un par de escenas, lo hacen bien, Shia Labeauf convence como periodista y Redford actúa como dirige, de forma correcta, sin entusiasmar. 
Estamos, pues, ante una película con una dirección eficaz pero sin personalidad, que cuenta con un reparto espectacular y algunas frases en contra de la Guerra del Vietnam y de la pérdida de los ideales que nunca están de más, pero sin muchas más razones para ponerse a ver una película que no consigue emocionar ni transmitir la tensión del momento.