‘Inherent Vice’, la irresistible nueva película de Paul Thomas Anderson

[[Crítica de @PauGarcia179]]
Consciente de las decepciones que me llevo al ver una película cuyas expectativas tengo por las nubes, decidí hacer un ejercicio mental de lo más complicado: intentar convencerme de que de una película de Paul Thomas Anderson en la que adapta una genial novela del escurridizo Thomas Pynchon con Joaquin Phoenix de protagonista, no tiene porqué salir una obra maestra. Es la primera vez que Thomas Pynchon deja que se adapte una de sus novelas, y pondría la mano en el fuego que James Franco, que parece querer adaptar al cine toda la literatura norteamericana (ya ha adaptado a Cormac McCarthy, a William Faulkner un par de veces y ahora hará lo propio con John Steinbeck), intentó, sin éxito, convencer a Thomas Pynchon (si es que existe en realidad…) para adaptar alguna de sus novelas.
Aunque intenté equilibrar mis expectativas, no me había preparado para evitar comparaciones con la novela de Pynchon (que desde aquí aprovecho para recomendar) y durante el visionado de ‘Inherent Vice’ me encontré buscando las diferencias con el libro. Mal asunto. Al final de la película, aunque había disfrutado del trayecto, el filme me había dejado un poso de decepción por los cambios introducidos por Paul Thomas Anderson. Después de un día de reflexión, me di cuenta de lo estúpido que había sido al quedar decepcionado, pues esperar que se adapte a la gran pantalla una novela de forma casi literal no sólo no es justo, sino totalmente ridículo. Si la película tiene que ser igual a la novela, mejor nos quedamos con la novela. Así que lección aprendida/nota mental: evitar comparaciones con la novela original, se disfrutará mucho más la película. 
Después de este rollo introductorio, pasamos a la crítica: Paul Thomas Anderson vuelve a confiar en Joaquin Phoenix para protagonizar su nueva película dos años después de la recomendable ‘The Master’, y ahora interpreta a Larry “Doc” Sportello, un detective fumeta en la California de finales de los sesenta. Su ex novia, Shasta Fay Hepworth se presenta un día en su casa y le pide ayuda: Sloane, la mujer de su amante, Mickey Wolfmann, planea junto a su “guía espiritual” el secuestro de Wolfmann, un pez gordo del sector inmobiliario. A partir de aquí, seguiremos los titubeantes pasos de Doc Sportello con tal de resolver el asunto planteado por su ex novia, de la que aún sigue enamorado. 
Y así, entre canuto y canuto Doc Sportello se abrirá camino entre dentistas, masajistas que quizás se exceden en su trabajo, sicarios que dicen ser prestamistas, ex convictos nazis, promotores inmobiliarios, psiquiatras, músicos de surf, policías violadores de derechos humanos con ínfulas de actores y un sinfín de personajes que desfilarán por la pantalla sin saber del todo su función en el embrollo en que se convierte esta trama criminal. Porque, hay que decirlo ya, Paul Thomas Anderson no resuelve todas las subtramas ni se molesta en aclarar al espectador todo el asunto de Mickey Wolfmann y Glen Charlock, tampoco explica demasiados detalles del Colmillo Dorado y oye, ni falta que hace, porque lo que importa aquí, al menos desde mi punto de vista, es el hilarante trayecto de un  buen tipo aun enamorado de su ex novia, un viaje por Los Angeles en el que protagoniza multitud de secuencias para el recuerdo y en las que Phoenix demuestra porque es uno de los mejores actores actuales. El resto de actores, que tienen una importancia claramente menor en comparación con Doc Sportello, también ofrecen grandes actuaciones, quizás destacando entre ellos a Josh Brolin como Bigfoot o Katherine Waterspon como Shasta Fay Hepworth. 
‘Inherent Vice’ es una irresistible experiencia fílmica en la que es preferible dejarse llevar a intentar seguir las contadísimas pistas que deja el guión de Paul Thomas Anderson; es una rara mezcla entre ‘The Big Sleep’ (Howard Hawks, 1946) y ‘The Big Lebowski’ (Hermanos Coen, 1998) y también un retrato de una época, la América en plena Guerra del Vietnam post Charlie Manson, en la que el movimiento hippie empezaba a agonizar. Sin duda, una gran película que, como la novela de la que parte, no desmerece un segundo acercamiento para disfrutar, en el caso del film, de la magia cinematográfica del gran Paul Thomas Anderson.
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RETROSPECTIVA Ridley Scott: ‘Gladiator’ – Con que esto era el péplum

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
Hace unos meses asistí atónito al grotesco espectáculo fílmico que Paul W. S. Anderson perpetró con su última película, ‘Pompeii‘. Un intento de recuperar el género llamado péplum (aquel en que héroes de los cincuenta como Charlton Heston o Kirk Douglas eran guerreros de falda corta y acero afilado) que quedó en un patético retake de ‘Titanic‘con ínfulas de relato épico y efectos especiales de baratillo. La mejor cura para intentar olvidar el despropósito cinematográfico que fue la reducción a cenizas de Pompeya es sin duda alguna ‘Gladiator‘. La primera película de Ridley Scott del siglo XXI rezuma una épica inabarcable por los cuatro costados durante las dos horas y media que dura el filme, por cada diálogo mínimo de la más corta escena, por cada mirada triste de Crowe (del que destaca su gran despliegue físico) o Nielsen, o por cada lanza de odio de los ojos claros de Phoenix(la más grande interpretación de la película, dotando a Cómodo de una crueldad y impecabilidad enormes).
La potencia del apartado visual y sonoro de ‘Gladiator‘ -maravillosa banda sonora de Zimmer– no podían salir de una mente que no fuera la de Ridley Scott. El retorno del espíritu de esa moda de cine que cosechó éxito histórico y cuyas películas aún hoy en día siguen siendo inmortales de la mano del hombre del inagotable imaginario visual, se apoya en un impresionante arranque (del que se ha dicho que es el mejor retrato de las estrategias del servicio militar romano) que capta la atención del espectador, y en los combates de gladiadores apasionantemente realistas y maravillosamente coreografiados.
Sin embargo (como viene siendo ya clásico en las películas de Scott salvo en contadas excepciones), un guión con excelentes diálogos -que hablan de los valores familiares, la lucha por la justicia y la venganza, y del rechazo al imperialismo y el uso abusivo del poder- no es más que un bello y rimbombante remache para un argumento plano que muestra el blanco y el negro con una ausencia exasperante de grises. Una vez más, la excelencia técnica de Ridley Scott se combina con un guión de mediocre contenido bellamente disfrazado: el resultado es un espectáculo brutalmente entretenido (sus 150 minutos pasan en un suspiro), pero hueco por dentro.
Quizás mi última crítica (que poco o nada tiene que ver con la calidad artística y fílmica de la película de Scott) a esta -algo- sobrevalorada película de gladiadores son esos romanos que, obligados por la tiranía del gigante americano, olvidan el latín -lengua única entendida por los gobernantes de Europa durante siglos- y sólo son capaces de hablar en un inglés perfecto… ¡Señor Scott, aprenda de Mel Gibson!
Lo mejor: la épica que rezuman los diálogos, los primeros 30 minutos, el ritmo, y la actuación de Joaquin Phoenix.
Lo peor: el guión plano, y el excesivo contraste entre bien y mal (la falta de puntos intermedios).

#reflexionesdecine – TOP 10 de Siempre en VO: los mejores estrenos de primera mitad de año


Atravesamos el ecuador del año y nos dirigimos irremediablemente hacia el principio del fin del verano. Como ya llevamos un buen puñado de estrenos a las espaldas de éste 2014 que ha atravesado su punto medio, en Siempre en VO nos hemos organizado y hemos confeccionado un TOP 10 de los mejores estrenos del año entre enero y julio de 2014. El sistema: ambos hemos hecho nuestro TOP 10 personal, otorgando 10 puntos a la primera, 9 a la segunda y sucesivamente y luego hemos sumado los puntos de las películas. El veredicto es el siguiente*:
*curiosamente ni Herni Enemy (mejores estrenos de la primera mitad del año según @PaulPorcoRosso y @PauGarcia179 respectivamente) ocupan la primera posición.
1 – DAWN OF THE PLANET OF THE APES, de Matt Reeves – 16 puntos
Superando con creces el film de Rupert Wyatt y James Franco, Matt Reeves nos hace creer en el blockbuster perfecto, aquel que a la excelencia técnica se le suma la personalidad del artista.
2 – ENEMY, de Denis Villeneuve – 15 puntos
Después de estrenar el mismo año‘Prisoners’, magnífico thriller, Denis Villeneuve nos regala una maravilla de drama psicológico (y arácnido) con una atmósfera fascinante y un gran Jake Gyllenhaal.
2 – HER, de Spike Jonze – 15 puntos
La respuesta de Spike Jonze a Sofia Coppola. 10 años después de Lost in Translation, Johanssonfascina y enamora a partes iguales a un Joaquin Phoenix excelso (una vez más).
4 – NEBRASKA, de Alexander Payne – 12 puntos
Payne filma en blanco y negro (por primera vez con guión ajeno) esta divertida, conmovedora y quijotesca historia protagonizada por un gran Bruce Dern. Su grandeza reside en hablar de la vida en su totalidad, con momentos dramáticos, cómicos y unos personajes icónicos.
5 – THE GRAND BUDAPEST HOTEL, de Wes Anderson – 10 puntos
Un universo particular, decorados pensados al detalle, travellings laterales, sus peculiares panorámicas y un ácido sentido del humor. La más divertida de las comedias de Wes Anderson.
6 – NOÉ, de Darren Aronofsky – 8 puntos
Epopeya bíblica protagonizada por Russell Crowe. Un viaje a la mente de este primer héroe. Aunque dividió a la crítica, en Siempre en VO disfrutamos del diluvio cinematográfico de Darren Aronofsky.
 
6 – INSIDE LLEWYN DAVIS, de los hermanos Coen – 8 puntos
El enésimo retrato del perdedor de los hermanos Coen cuenta la odisea de Llewyn Davis, un músico de folk a la sombra de Bob Dylan.
6 – NYMPHOMANIAC VOL. II, de Lars von Trier – 8 puntos
Los delirios sexuales del genio danés plasmados con excelencia técnica en los últimos tres capítulos del díptico Nymohimaniac. Otra provocación más del siempre polémico von Trier.
 
9 – THE IMMIGRANT, de James Gray – 7 puntos
El crimen, la família y una maravillosa Marion Cotillard llevan la voz cantante en este drama de James Gray. Pese a ser genial, sobra contención dramática en la primera parte de la película.
10 – 10000 KM, de Carlos Marqués-Marcet – 4 puntos

El original planteamiento, las dos magníficas actuaciones y el verismo de la historia hacen de esta una de las mejores películas del año.

Sueños rotos con vistas a la Estatua de la Libertad

Título: The Immigrant
Director: James Gray
Guión: James Gray, Ric Menello
Fotografía: Darius Khondji
Año: 2013
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Productora: Kingsgate Films / Worldview Entertainment / Keep Your Head Productions
Reparto: Marion Cotillard, Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, Angela Sarafyan, Anoni Corone, Dylan Hartigan, Dagmara Dominczyk
Crítica de @PaulPorcoRosso
James Gray escribe y dirige su quinto largometraje, The Immigrant, en el que colabora una vez más con el habitual en su filmografía Joaquin Phoenix. The Immigrant es un relato sobre el sentido de la familia en el que el crimen y la religión están muy presentes. Es la historia de una inmigrante polaca, Ewa (Marion Cotillard), que huye junto a su hermana Magda de Polonia por los estragos que ha causado en el país la primera Guerra Mundial y emigran a los Estados Unidos, concretamente a la ciudad de Nueva York. Al llegar a Ellis Island ponen en cuarentena a Magda (enferma de tuberculosis), y deportan a Ewa de vuelta a Polonia. Bruno (Phoenix), un americano que se encuentra en Ellis Island le ofrece a Ewa la entrada al país a cambio de que trabaje en un cabaret. Poco a poco, su trabajo requerirá cada vez menos escrúpulos…
The Immigrant es cine de alta categoría, sin dudarlo. Una historia conocida, pero con un bellísimo envoltorio y un sabor completamente nuevo: Gray mantiene durante gran parte del metraje un ritmo moderado con situaciones controladas y contención magnífica. No hay ningún sobresalto, ni elementos electrizantes que den el “sí debo” a entrar en la lista de las mejores películas del año. Digo el “sí debo”, porque el “sí quiero” se presupone y se evidencia en los últimos 35-40 minutos de película: el desenlace contiene la mayor parte de carga dramática del metraje, y es lo que hace pasar la película de una experiencia interesante a un altísimo notable drama de época. El final, mediante el uso de un espejo, muestra a dos personajes dirigiéndose a direcciones que sabemos que son opuestas pero se nos enseñan como una misma en el plano. Dos caminos que llevan al mismo sitio: a la decadencia, a la pobreza, a la depresión. Huir o quedarse, qué más da: un sueño americano roto, una desilusión tras otra, ilusos que creen que “la Tierra de las oportunidades y el hogar de los valientes” es el país de las esperanzas. No hay sueños posibles en la isla de Ellis, es más: allí es donde se rompen.
The Immigrant es una película eminentemente interior, muy teatral. Darius Khondji mediante la fotografía consigue yuxtaponer amarillos anaranjados con grises negreceos. Luces, sombras y siluetas que funcionan a la perfección en espacios pequeños y estrechos, pero no tanto en exteriores. Eso sí, tanto en interior como en exterior el magnífico trabajo de sus actores remarca la descarga dramática del autor. Marion Cotillard sufre, como su personaje, y cautiva con su mirada perdida puesta en su hermana y la isla de Ellis; y Joaquin Phoenix confirma una vez más que es uno de los actores más preparados de la actualidad. Después de amenazar con dejar el cine en 2008 con el mockumentary de Casey Affleck, Phoenix ha demostrado ser capaz de encadenar recital interpretativo con recital interpretativo (Her, The Master, ahora The Immigrant). También es destacable Jeremy Renner, un buen actor con malas elecciones de papeles, aunque su personaje en esta película es sólo un escalón más hacia el clímax dramático. The Immigrant no se cuela en las listas de lo mejor del pasado año por la dura competencia y un arranque medido a fuego muy lento. Pero una cosa es segura: es cine del grande. Del que debería aspirar a premios.
Lo mejor: el reparto y sus actuaciones, la fotografía, ese plano final.
Lo peor: poca fuerza del personaje de Renner, a la película le falta “desatarse” en su primera mitad.

P. S.: ¿Qué es el título que le han puesto en España a una película que podría haberse titulado perfectamente como La Inmigrante? Una carcajada en la cara de James Gray, una broma de mal gusto del traductor, una traducción de alguien que no ha ni atendido ni entendido al filme. Un insulto a la película y a sus guionistas, porque precisamente la isla de Ellis es donde todos los sueños se tuercen y se hacen pedazos.

LUNES DE RECOMENDACIONES: ‘The Village’ o ‘Porqué a mi aún me gusta Shyamalan y hay gente a la que no’

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
En el año 2004, el público cinéfilo se acercó al cine más próximo porque habían sacado “la nueva del director del Sexto Sentido”, después de ver un tráiler que prometía la vuelta del terror clásico a las salas de cine. Yo mismo (poco fan del cine terror por aquel entonces) esperé muchos años para verla, pensando que The Village se trataba de una película de terror. Pero no, The Village(cuyo título en español ‘El Bosque‘ cambia totalmente el sentido que le quiere dar Shyamalan) es una película social, una reflexión intelectual sobre el uso del miedo y el terror para condicionar patrones de conducta y controlar a las masas. Lo importante no es lo que vaga por el bosque (sea lo que sea) sino lo que se cuece en el corazón del pueblo, cómo la mente al cargo de gestionar la pequeña comunidad trata de cortar toda libertad individual con miedo, dolor, castigo, pérdida y, como siempre, con educación conducida. Cual dictadura despótica, pero escondida tras el velo del Mago de Oz.
Eso, sin duda, enfurruñó a muchos aficionados que esperando un tornado de sustos y sobresaltos con monstruos salidos de otro planeta, se encontraron con otro de los giros de guión a los que el indio-americano nos tiene tan acostumbrados, pero que a sus fans siguen sorprendiéndonos para bien. La película llega a recordarme (muy vagamente) a Canino de Giorgios Lanthimos, en el sentido de que una excesiva sobreprotección acaba por acabar con la libertad de los protegidos, y el uso de manipulación y engaño continuado para un bien mayor acaba por ser injustificado y desmesurado. Cómo una pequeña mentira se les fue de las manos y acabó por ser la base de una sociedad aparentemente perfecta.

The Village está bellamente dirigida, consiguiendo crear un sentimiento de tensión e intriga envidiables y casi constantes, amén de desatarse en los momentos de profundidad dramática que tan bien se le dan a Shyamalan. Para ayudar a la empresa, cuenta con actuaciones magníficas de un reparto donde no hay nombres desconocidos (a destacar Joaquin Phoenixy Bryce Dallas Howard), la excelentísima banda sonora de James Newton Howard: cuando la película pierde el rastro de diálogos intimistas y pausados (casi susurrándose al oído) y se queda muda, las melodías a golpe de violín impulsan la acción por ellas solas, al igual que una bellísima fotografía (obra de Roger Deakins, de quién sino) que tira de simbolismos coloristas con perfección manifiesta.
A mi aún me gusta Shyamalan. Pese a Airbender, pese a la justa After Earth, pese a la floja La joven del Agua y a la ridícula El Incidente. Yo aún creo que el genio que escribió y dirigió esta película está escondido en algún lugar dentro de Shyamalan. Yo sigo creyendo que es un contador de cuentos profesional. Que aún puede sorprender al público una vez más, que puede volver a rodar obras-casi-maestras como con las que empezó sus andadas en el mundo del cine. Que Labor of Love y Sundowning le retornarán la confianza del espectador que, sin duda alguna, aún merece.
Lo mejor: dirección, actuaciones, guión, fotografía.
Lo peor: que esta sea (por el momento) la última gran película de Shyamalan.

Título: The Village
Director: M. Night Shyamalan
Guión: M. Night Shyamalan
Fotografía: Roger Deakins
Año: 2004
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Productora: Touchstone Pictures / Blinding Edge Pictures / Scott Rudin Productions
Reparto: Joaquin Phoenix, Bryce Dallas Howard, William Hurt, Sigourney Weaver, Adrien Brody, Judy Greer, Brendan Gleeson, Michael Pitt, Cherry Jones, Jayne Atkinson, Celia Weston

Falling in love is like a socially acceptable form of insanity

Título: Her
Director: Spike Jonze
Guión: Spike Jonze
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Año: 2013
Duración: 109 min.
País: Estados Unidos
Productora: Sony Pictures Wolrldwide Acquisitions (SPWA) / Annapruna Pictures
Reparto: Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde, Chris Pratt, Sam Jaeger, Portia Doubleday, Katherine Boecher, Alia Janine
El actor, director, productor y guionista norteamericano Spike Jonze es el autor del relato sobre el amor futurista que llega el 28 de febrero de 2014 a las salas de cine de España, Her, filme que encontramos en muchas listas de lo mejor del año 2013, y en todas las papeletas para llevarse alguna nominación al Oscar. Cuenta con el apoyo de un reparto impresionante, con Joaquin Phoenixen la cabeza, y una larga plantilla de mujeres con nombres tan importantes como Amy Adams, Rooney Mara o Scarlett Johanson.
Nuestro protagonista Theodore, encarnado por un brutalmente natural Joaquin Phoenix en otra demostración de su potencial interpretativo, es un escritor solitario (adjetivo que puede que en cierto modo engloba a la sociedad que retrata Jonze), un ‘bicho raro’ en una sociedad avanzada, amante de los libros y el papel en una realidad volcada en la electrónica, que se profesa melancólico hacia el amor perdido de su amada Catherine (Rooney Mara con el justo tiempo que le dan los flashbacks). Debido a un esquivo estilo de vida que le impide engrosar su círculo de amistades, que consta de una vecina suya, Amy (Amy Adams) y del recepcionista de la empresa donde trabaja, Paul (Chris Pratt), decide hacerse con un OS llamado Samantha (voz de Scarlett Johanson) basado en el modelo de Inteligencia Artificial, con el que poco a poco trabará una relación romántica…
La primera “cita”.
La cinta es una mezcla (por momentos mucho más optimista) del capítulo de Black MirrorBe Right There‘ (salvando las distancias) con la atmósfera melancólica de la deliciosa Lost in Translation: incluso donde Jonze decide situar la acción, la ciudad de Los Angeles en un punto indeterminado del futuro, parece inspirada en la apariencia actual de cierta ciudad del este asiático. Un escenario impersonal, perfecto para mostrar la incapacidad de comunicación del protagonista con la sociedad, el olvido en el que está sumido, su pérdida amorosa. Un escenario que, a medida que avanza la película, se va mostrando más bello para el espectador, más colorista, más luminoso, para mostrar cómo Theodore consigue reemplazar su roto corazón con la cálida e increíblemente sexy voz de Scarlett Johanson.
Este bello retrato sobre el nacimiento y ascenso del romance entre hombre y Inteligencia Artificial tiene, para mí, un punto culmen que sobresale encima de todos los demás: una de las mejores(si no la mejor) escena de sexo en la historia del cine, en la que el orgulloso director retira todo rastro de imagen para que nos concentremos en el sonido. Sonido que, en la vida amorosa de Theodore, lo es todo. Durante esta historia de amor, él siente su tacto, y ella ve, oye, y siente, y le prepara una preciosa banda sonora para la vida (que se atribuye, pero es en realidad obra de Arcade Fire).
Skyline de LA futurístico, y en el centro, Joaquin Phoenix.
Pero durante este idilio, en la mente del espectador se siembra desde el primer momento la duda moral sobre el uso de los Sistemas Operativos (OS, de ahora en adelante), consigue que se pregunte qué hay de real en la relación entre Theodore y Samantha (¿hasta qué punto puede amar una máquina?). Esa duda momentánea, esa pérdida de esperanza del protagonista hacia la mitad del metraje, ¿responde a la desconfianza del espectador respecto al OS que, aunque algo tarde, se materializa en Theodore?, ¿o es sólo un paso natural en cualquier relación personal (sea ésta con una máquina o no)?
Así pues, Her, bajo la íntima batuta de Spike Jonze, encuentra su sitio entre la grandilocuencia dramática de Gravity, la trascendencia histórica de 12 years a slave, y la locura sana de American Hustle, y se cuela en las apuestas para los grandes premios (el pasado domingo ya ganó el Globo de Oro al Mejor Guión). Transforma un ambiente deprimente en un bello retrato de las relaciones interpersonales y con la electrónica: una mezcla única de ciencia ficción y romance, un filme sensible de aires indies, una bella locura, la quintaesencia del sentimiento amoroso.
Lo mejor: dirección artística, fotografía, Joaquin Phoenix, la VOZ.
Lo peor: más de tres meses de espera para verla en nuestro país. Que está “destruyendo” la industria cinematográfica: ¿la piratería o este delay tan molesto?