‘A Most Violent Year’ o “Mr. Fucking American Dream”

Llegar al país de las oportunidades, buscarse un trabajo y empezar a subir en la escala social a base de esfuerzo, determinación y mucho trabajo. Éste parece ser el caso de Abel Morales (Oscar Isaac), la viva imagen del sueño americano. Hay una escena en la que habla con Julián –transportista de su empresa-, también hispano. Éste le empieza a hablar en español y, a pesar de ser la lengua nativa de ambos, Morales le pide que cambie al inglés. Vemos, pues, que su integración al país es total e incluso parece haber olvidado sus raíces. Su país es Estados Unidos y cree firmemente en los valores que esta nación representa. Morales ha conseguido levantar una empresa de distribución y venta de gasóleo con todas las de la ley. Sin embargo, los camioneros que transportan su gasóleo son asaltados continuamente y no se pueden defender, pero Morales se niega a armarlos. Paralelamente, y aunque él insiste en la honradez con la que lleva su negocio, el fiscal presenta cargos contra su empresa.

El inicio es más bien relajado: se describe una transacción que se prevé importante para la empresa pero del que desconocemos los detalles y si bien al principio puede parecer un drama empresarial carente de emoción, la película muta hacia un thriller que, de la misma manera que la genial ‘Nightcrawler’ (Dan Gilroy, 2014), nos ofrece un discurso claro: no se puede alcanzar el sueño americano jugando limpio. No hay competencia leal. Si una empresa se expande y con sus beneficios perjudica otra empresa, ésta no responde con un mejor servicio, con un mayor esfuerzo para mejorar los resultados, sino con amenazas e invitaciones poco amigables a abandonar el negocio. Porque ese Sueño Americano es sólo un espejismo, y los que quieren llegar a él saben que sólo tienen un camino: desviarse de la legalidad e intentar no ser muy sensible con los demás, porqué sólo ganas si los otros pierden.
La grandeza de ‘A Most Violent Year’ no reside únicamente en su desolador pero realista discurso, pues las interpretaciones de los dos protagonistas, Oscar Isaac y Jessica Chastain ya merecen por sí solas el visionado de la película. Tras interpretar a Llewyn Davis, el músico de folk y enésimo loser salido de las mentes de los Coen, la carrera de Oscar Isaac acabó de despegar y este año ya hemos podido verle con otra gran interpretación en la recomendable ‘Ex Machina’. Isaac convence como el empresario honrado que intenta hacer lo imposible por evitar pasarse al otro lado de la ley, y su contención es tan admirable como los estallidos emocionales, siempre más fáciles de alabar. Las grandes actuaciones de Jessica Chastain ya son habituales des de que despuntara en ‘The Tree of Life’, pero no por ello es menos destacable su papel como contable y esposa de Morales. Los dos actores alcanzan cotas interpretativas tan altas en la última discusión de sus personajes que no desentonarían en ninguna lista de premios.
Si a todo esto sumamos un director que con sus dos primeros largometrajes (‘Margin Call’ y ‘All Is Lost) se ganó buena parte de la crítica, el resultado no es otro que este excelente thriller que empieza de forma serena para después finalizar con un gran clímax que concluye de forma realista y certera y una única sensación tras ver ‘A Most Violent Year’: acabamos de ver cine en mayúsculas.