‘Coherence’, de James Ward Byrkit

[[Crítica de @marckwire21]]
El norteamericano James Ward Byrkit dirige con gran eficacia y elegancia su opera prima, ‘Coherence‘. Se trata de un ciencia ficción de tinte clásico y drama light de fondo, que sin efectos especiales consigue embaucar al espectador desde los primeros minutos hasta su colosal final. Estrenada a finales de septiembre de 2013 en el Austin Fantastic Festival y un mes más tarde el festival de Sitges, por fin llega a las grandes pantallas tras casi medio año largo después. Más vale tarde que nunca: estamos ante de uno de los aciertos de la ciencia-ficción vista en cines en los últimos años. Pocas veces una cinta de este género suele dejar tan buen sabor de boca en términos generales como ocurre aquí en ‘Coherence‘ donde el planteamiento más simple consigue volverse una espiral sin fin en la mente del espectador.
Byrkit trabajó antes en el guión de ‘Rango‘, y posteriormente en el videojuego del film, además de ser director de tres cortometrajes. No es nuevo en el mundo del cine, pero tampoco se puede decir que tenga una extensa carrera y poder firmar un film como ‘Coherence‘ en su primer salto al vacío lo hace entrar en todas las listas de directores a seguir. Como podemos saber gracias a la entrevista que Ryan Lattanzio le hizo para la web IndieWire (en inglés) podréis conocer algunos detalles más de esta magnífica opera prima. Muchas de las situaciones que se viven se sienten tan reales precisamente porque los actores recibían su parte del guión a diario sin conocer ningún detalle más ni de sus compañeros de escena ni de lo que ocurriría más adelante, y no solo esto sino que algunos de los elementos exteriores que ocurren eran desconocidos para los actores. Incluso llego a llamar al timbre un pizzero a domicilio en mitad del rodaje.
En esta enigmática película, un cometa sobrevuela la tierra la noche en que 4 parejas disfrutan de una cena en casa de una de ellas. Al poco rato comprobaran que sus teléfonos móviles no solo han dejado de funcionar sino que están literalmente rotos. A partir de ese momento empezarán una serie de sucesos a cual más extraño y misterioso, consiguiendo que la máquina de teorías mentales que cada espectador posee arranque su producción en masa exprimiendo todas las variables posibles ante lo que está ocurriendo delante de sus propios ojos. Sin respiro, sin pausa y sin tiempo para pensar más que lo justo en cada teoría y pudiendo al final respirar tranquilo y sentirse preparado para desconectar la máquina. 90 minutos llenos de magia, llenos de pura ciencia-ficción clásica. El casting lo forman un par de actores conocidos como Nicholas Brendon, Xander en la mítica ‘Buffy‘ y Maury Sterling, Max en ‘Homeland‘, y junto a ellos showrunners de segunda fila como Emily Baldoni, la belleza de ojos intensos que protagoniza la película y Elizabeth Gracen. También cuenta con otros actores menos experimentados como Lauren Maher, Alex Manugian, Hugo Armstrong y Lorene Scafaria. En total ocho actores, ocho personajes que son los únicos que veremos en pantalla.



El filme se sirve de la (ahora) famosa paradoja del gato de Schrödinger, usada para explicar la mecánica cuántica -un gato encerrado en una caja junto a un matraz fácilmente rompible está a la vez vivo y muerto en ramas distintas del universo que no interactúan entre sí debido a la decoherencia cuántica-, 
para hacer avanzar una trama de la que no se puede contar mucho porque estropearía el clímax y las diversas escenas clave que existen en ella. Si diré que es un film de matices en personajes, de detalles en la producción y un guión lleno de frases y actitudes tan extrañas en algunos momentos que solo se harán totalmente entendibles al final. Puede sonar trillado y complicado pero no lo es, Byrkit no sólo dirige perfectamente esta atrevida proposición, sino que también cuida al detalle el guión y eso se nota. La incoherencia de los personajes ante las situaciones que les toca vivir y mostrado como lo muestra su director, cámara en mano todo el tiempo y viviendo los momentos de tensión como si de otro personaje más se tratara son imprescindibles para meter al espectador dentro de la película. Los sucesos se desatan y la incoherencia de algunos de los personajes también. Para nuestra suerte nos podemos agarrar a Em (la chica rubia protagonista de ojos intensos que cité antes), es el mástil al que nos sujetamos y nos atamos con cuerdas cuando vienen curvas pero… incluso ella tendrá sus momentos incoherentes, ojo a eso. Hay escenas que deben convertir a este film en uno de culto desde ya como el cruce en la carretera con “los otros”, la escena en que Em se encuentra con quien se encuentra cuando salen todos al coche, todo el final previo desde que Em “abre los ojos” y busca en la ruleta del destino un “hogar” adecuado y como no, ese desenlace tan sutilmente Hitchcock. Brillante. Realmente estamos ante una delicia de película, disfrutable 100% y apasionante, que soporta varios visionados posteriores en los que descubrir muchos más detalles, y que -por suerte o por desgracia- no llega a la hora y media. Un placer.
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Crónica del Festival de Sitges – Sensaciones y Agradecimientos

[[Crónica de @marckwire21]]

La 47ª edición del festival internacional de cine fantástico y de terrorcelebrado en Sitges todavía no ha terminado, hoy quedan maratones a las que mi abono no me permite asistir. Realmente tampoco sé si hubiera podido aguantar un día más a este ritmo o quizás sí, ya que esto era lo que pensaba las últimas dos mañanas que he acudido. Pensar en que mi cuerpo no podría aguantar cuando sin darme cuenta ya estaba en la cola de la primera película del día. Cuando algo te gusta, cuando sientes pasión por lo que haces y por vivirlo desde dentro nada puede arrebatarte esa persistencia. Haces lo que haces porque te gusta, porque te divierte y porque te hace sentir vivo. Algo que personalmente necesitaba.
Mi primera experiencia en un festival de cine la podría resumir en una palabra: ENRIQUECEDORA. Cada día ha sido una lección de cine, en mayor o menor medida, un no parar de registrar datos en mi disco duro de 35 años y sobretodo una satisfactoria y alentadora forma de vivir el cine en una de sus máximas expresiones. Antes que nada, quiero dar las gracias a @judapris ya que sin su cortesía JAMÁS hubiera podido acudir y vivir esta edición del festival. Ricardo fue el ganador del concurso de los 2 abonos Matinéeque propuso @mediumhoteles. Yo acerté todas las respuestas a la primera, pero no puse un punto delante del tuit para que todo mi TL lo viera. En la segunda tanda de respuestas, @judapris se adjudicó el premio por meritos propios, y su amabilidad le hizo compartir uno de los dos abonos, algo que nunca voy a agradecer lo suficiente. No todo el mundo lo hubiera hecho. Con él pude ver ‘La distancia‘, algo que nos marcó a ambos de por vida.
Tras lo visto en toda la matinal de Auditori, donde se proyectaron un total de 33 películas, yo acudí a 31: me perdí ‘Réalité‘ (algo de lo que me arrepiento profundamente tras ver las buenísimas críticas que ha recibido) y ‘L’altra frontera‘. Un balance más que aceptable para, primero, dar mis impresiones y seleccionar unas cuantas películas como las mejores y las peores del festival hablando con propiedad, y segundo, disfrutar de mi primera experiencia en un festival del calibre del de Sitges.
1.    MUSARAÑAS
2.    RELATOS SALVAJES
3.    THE WORLD OF KANAKO
4.    SORCERER
5.    THE GUEST
6.    YOUNG ONES
7.    MAPS TO THE STARS
8.    A HARD DAY
9.    IT FOLLOWS
10.  THE BABADOOK
27.  LA DISTANCIA
28.  KIKI’S DELIVERY SERVICE
29.  ANNABELLE
30.  JAMIE MARK IS DEAD
31.  POS ESO
El famoso The Fake, es decir, esa película que ha entusiasmado a todo el festival y a mi no es precisamente la ganadora, ‘I Origins’. La sorpresa para mi es ‘Young Ones’, que llegó sin hacer ruido y está en muchos de los tops que se han visto en las redes sociales durante la duración del evento.

Si algo hay que no me haya gustado en todo lo vivido ha sido la incomodidad que ofrece el Auditori. Las butacas son arcaicas e impiden el visionado correcto de las películas obligándote a incorporarte y estirar el cuello cual jirafa para poder leer tranquilamente los subtítulos. Muchas de las ocasiones ya optaba por leer los que venían en ingles dado su mayor grosor y su incursión dentro de la pantalla. Los subtítulos en catalán y castellano simultáneos bajo la pantalla me parece una chapuza, e incluir además los ingleses y chinos o japoneses en algunas de locura total. Como prentenden que veamos una película con 4 subtítulos simultaneos a la vez? Es que es de locos! Entre esto y las butacas que no solo no te permiten disfrutar de la película sino molestar también a quien se sienta detrás por culpa de algunos que no tienen miramientos hacia quien se sienta detrás la incomodidad del recinto me parece lamentable. Y lo digo así porque no creo que un festival de este calado se merezca esta critica pero alguien tiene que hacer algo. Butacas y subtítulos incrementan en exceso el cansancio del espectador en un 200%. Y no mencionaré el espacio entre filas de butacas donde para dejar pasar hay que levantarse provocando un dolor de rodillas insufrible que termina por no saber uno como poner los pies. Así que señores del festival de Sitges, inclinen la superficie y pongan butacas donde no tenga que ver la cabeza de quien se sienta delante por muy alto que sea porque haberlas, haylas.
Otra cosa mas que no me ha gustado son las prisas. Ni ahora ni nunca. Lo de mostrar 4 películas en Auditori, seguidas y sin mas descanso que el camino que hay de salir de una y volver a la puerta para entrar otra vez me parece una salvajada. Ni puedes respirar, ni comer, ni beber, has de elegir si orinar o si comer, y ya si fumas es un horror. Incontables las ocasiones en que oído a mi estómago hablar más fuerte que los protagonistas en algunos films. Tampoco exijo 30 minutos, pero sí 20, sino, es insoportable, el subidón de sueño es progresivo y llegados al fin de la sesión matinal uno esta destrozado. Un baño para más de 500 personas es otro error grave y poner maquinas con bebidas a 2 euros la mas barata y siendo agua un atraco, por suerte y aunque lejos hay mas lugares donde comprar. Reduciendo el precio y habiendo mas agua y cafe para los asistentes, sean prensa o no hubiera hecho mas agradable las horas alli pasadas.

He tenido la suerte de prácticamente vivir la mayoría de proyecciones en Auditori junto a un grupo de personas y críticos de cine de una calidad humana impresionante. Y digo esto por lo abiertos, amables y simpáticos que fueron conmigo desde el primer día. Casualmente, días antes del festival pude conocer en persona a @JohnPrskalo, @Pappoe, @PaulPorcoRosso y @GammaTeruo en un preestreno que organizó Atresmedia de ‘La isla mínima‘, aunque eso fue solamente un cruce de saludos y frases al final de su visionado. El primer día de festival coincidí con Jordi (@GammaTeruo) en la cola de ‘REC 4‘, en la de público con entrada. De no ser por él hubiera tardado en darme cuenta que la cola para abonos se hacía en otro lado y era mucho mas corta y rápida que el resto. Jordi es muy humilde, un gran tipo con ganas de conversar de cine, muy buena persona, tanto humanamente como criticando una película. Durante el resto de días nos encontramos en varias ocasiones, en colas o en otros pases. Mas tarde empecé a sentarme con quien lo haría casi todos los días entre los que se encontraban John, David y Dani (@JohnPrskalo, @losthighwayblog@Pappoe). Ha sido impresionante lo que he aprendido de ellos y su forma de ver o entender el cine. El carácter extrovertido de John es lo que más me ha sorprendido de él, un hombre con una grandísima experiencia no solo en cine, sino en la vida. Ha sido con él con quien mas tiempo he pasado del festival, ha sido un placer. David es un devorador de películas, más callado o menos efusivo que John y aun así un gran tipo, enormemente simpático  y abierto a todo tipo de cine, de personas y al que ha valido mucho la pena conocer. Dani me cae muy bien, solo fueron 2 días donde coincidimos pero se me los pase genial compartiendo fila de butaca con él. Ellos dos han sido literalmente mis guías en esta mi primera experiencia, sin ellos nunca hubiera tenido guardado un sitio decente, ya podía haber la cola que hubiera que yo tenía mi sitio, y a su lado. Detalles muy grandes para mi.
Junto a ellos, pude conocer a la mujer de David, Sandra (@Drikis5), la chica de la sonrisa eterna. Y es que, ¿qué hay que mejor que alguien a quien acabas de conocer te dé pie en una conversación  con varias personas? ¿Y si encima siempre tiene una sonrisa dibujada en la cara? Tampoco es que llegáramos a hablar mucho, pero fueron muchas risas en la cola con Dani y la apertura de la valla o el selfie improvisado preguntado con educación. A este grupo llego en los días finales un chico con barba acompañado de una chica. Se trataba de los responsables de @ElUltimoBlogIzq. Alex, que así se llama, y este que os habla, apenas cruzamos muchas palabras todo sea dicho, pero el estar rodeado de tantos bloggeros/críticos de cine hace que uno se sienta bien, entre amigos. Un gusto conocer a @ElUltimoBlogIzq.
Los citados anteriormente fueron con quien más tuve la ocasión de estar en esta edición pero no quiero olvidarme de otros como a uno de los editores de este blog y que ya conocía, @PaulPorcoRosso y su hermano Igor (@IgorLlongueres), con ellos vi ‘Over Your Dead Body‘. También a Javi de @CineDePatio una de las mañanas con el que intercambiamos algunas opiniones sobre lo visto hasta ese momento. No me olvido de Josep (@JoseppeM) al que pude estrechar la mano, tampoco de otros a los que no conocí en persona pero me hubiera gustado saludar ya que me hicieron más amenos los viajes en tren con sus tuits o fotos en Instagramcomo @ALascort, @elblogdesitges o @laprincesa_blog. Creo que también vi a @ahorafelizfeliz, @DomingoLopez72 y @Haraasshiii pero no hubo contacto más que visual. Me hubiera gustado saludar también a @gencinexin, @SitgesGossip, @PrimerPase, @DirectorsBlood, @despuesde1984 o @DamnedMartian. Pude disfrutar de algunas películas sentado al lado de grandes ídolos para mí como lo son Alex Gorina, o el mismísimo Carlos Pumares. Y una tontería pero que a mí me hizo mucha gracia tras lo comentado en Twitter el día anterior sobre la belleza de las chicas del staff, llegué a tener a mi lado a una de ellas en la proyección del clásico de Joe Dante. Quería cerrar mi asistencia al evento paseando por la orilla pero el sol se había ido y ya era demasiado tarde como para pedirle al cuerpo un par de horas mas, así que finalmente cerré mi cobertura de la 47 edición tomando café con @PaulPorcoRosso de @SiempreVO en un bar cerca de la estación, charlando de lo visto y de la experiencia de mi primer festival.

Me quedo con los recuerdos de las risas y aplausos vividos en ‘The Guest‘, ‘Musarañas‘ o ‘Kiki’s Delivery Service‘ junto a @JohnPrskalo, @losthigway, @Pappoe79 y @Drikis5. Me quedo con el episodio de la foto con Carlos Areces. Las colas para acceder a Auditori, tan llenas de comentarios de todo tipo, donde uno aprecia la cantidad de puntos de vista distintos que se puede tener sobre un mismo film. Los viajes en tren con @JohnPrskalo, pocos pero geniales, siempre llenos de risas y grandes comentarios. El mejor visionado o el más satisfactorio fue el de ‘Relatos Salvajes‘, sin sueño, en compañía de John, con poca asistencia y sin cabezas inquietas. Puro placer. Talmente, el mayor abucheo vivido fue el de ‘Annabelle‘, y la mayor espantada se la reparten ‘Over your dead body‘, ‘The Rover‘ o ‘Jamie Mark is dead‘. El filme más insoportable de aguantar, ‘Monsters 2: Dark Continent‘. Imposible olvidar la gran campaña de promoción del corto ‘Dolls‘ haciéndole la competencia a la propia organización, impresionante así como imposible también es olvidar al hombre de seguridad de Auditori, el carisma personalizado, empezó con mano firme en las colas pero a medida que pasaban los días y todos nos íbamos conociendo resultó ser un tipo excepcional, con bromas a primeras horas del día mientras organizaba las colas al grito de: ¡2 colas por favor, hagan 2 colas! Lo menciono porque el trabajo realizado es digno de ello ya que apenas vi a gente de seguridad salvo a él, y dominar toda aquella marabunta bajo el sol a veces pudo ser insoportable. Al final consiguió llevarlo bien y finalizar los días allí con humor. ¡Chapeau! Ha sido en general una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, me ha dejado con ganas de más, con muchas ganas de acudir el año que viene donde si todo marcha bien podré acudir como prensa y cubrir completamente el festival, no solo en la sección Auditori. He disfrutado contando mis vivencias diarias a modo de crónica diaria para @SiempreVO, reseñando todo lo que me era posible ver aunque el cuerpo fuera acumulando cansancio y sueño. ¿Ha sido duro? Sin duda, pero la sensación que tengo de realización personal es insuperable, me siento bien y me siento feliz con lo hecho, que podrá estar mejor o peor, pero he disfrutado visionando y escribiendo sobre ello. Me he metido intensamente en esta experiencia aparcando muchas otras cosas y no puedo estar más contento de todo lo vivido. Tanto que pienso repetir todos los años que me sea posible y  hacer lo imposible valga la redundancia para poder llevar a cabo semejante tarea. Recomiendo a todo amante del cine vivir algo así, cubrir un festival de cine, no solo se trata de Sitges, sino de cualquier festival del séptimo arte. Es algo que no se olvida y que queda grabado para siempre. Y si además tenéis la suerte como yo de hacerlo en uno que toca principalmente dos de tus géneros favoritos como el fantástico y el terror, lo disfrutaréis y viviréis muchísimo más.

Ayer terminé mi cobertura, no han pasado ni 24 horas y aún con todo el cansancio, sueño y demás complicaciones incluidas no puedo dejar de sentir mucha nostalgia y tristeza por su finalización. Mucha. ¡Nos veremos en #Sitges2015!

Crónica del Festival de Sitges – DÍA 9

[[Crítica de @marckwire21]]
Último día para mí en la 47ª edición del Festival de Cine Fantástico y de Terror celebrado en Sitges. Con 4 horas dormidas y tras terminar los deberes habituales antes de salir de casa llego a la estación. Hoy la jornada empieza a las 8h, es el día que más temprano lo hace, y para colmo el último que voy a ir, talmente parece como una especie de venganza del destino para que no me olvide de esta gran experiencia, aunque la verdad es que no puedo dejar de sentir una sensación de descanso y de tristeza al mismo tiempo. Son las 6:50 y la estación está cerrada, tan sorprendente como cierto. Espero 5 minutos y al ver que no viene nadie, paso por la salida de la Vía 2 y llego a la 1, hay gente en los dos andenes, extraño y curioso suceso. Mejor, tren gratis. No empieza mal el día. En el último vagón me espera @JohnPrskalo, juntos hacemos el camino al Auditori. Como si de una propia performance del festival se tratara, la noche parece no haber abandonado la ciudad. Farolas encendidas, sol sin asomar, siquiera un rastro de su presencia y un frío suave han ambientado la famosa caminata. Ya estoy en la cola, son las 8 y tanto prensa como público seguimos en la calle. Nos movemos, esto empieza ladies and gentlemen, el principio del fin del abono Matinee. Comienza ya, mi último día en Sitges.
Burying the Ex: No hacía falta

Tras el retraso inicial, tomo asiento junto a @JohnPrskalo y @losthigway para visionar lo último del mítico director Joe Dante. Película totalmente innecesaria, ya no se trata solamente de su escaso aporte sino de que ni ella en sí misma quiere aportar nada, no le importa. Historia simple y tristemente previsible, pues si bien no disgusta, la sensación de indiferencia al verla es abrumadora. Chistes infantiles pueblan un film tonto y burdo con aires de ‘Corpse Bride’. Posee un personaje protagonista de ventipocos años que se mueve en patinete y casco por la ciudad, con eso ya queda todo dicho. Desconozco las intenciones de Dante con esta película o qué pretendía, pero el poso que deja es muy olvidable, tanto, que da la sensación que este hombre aun piense firmemente que los años 80 no han terminado para él. Hacernos madrugar más que ningún día para encima ir con retraso y ofrecernos esta inútil película, ha sido un error muy grande. No perdáis el tiempo con ella como hice yo.
Sorcerer: potencia clásica

Séptima presentación a la que asisto, esta vez se trataba de Nacho Cerdá, el director de Phenomena Experience, que además de contarnos detalles de la película también aprovechó para anunciar el estreno de una sala Phenonema Experience en Barcelona, donde con una decoración retro y proyectando en 35mm, 70mm y 4K dentro de poco abrirá sus puertas esta nueva sala en la ciudad condal, concretamente en la antigua sala Nàpols, en el numero 168 de la calle Sant Antoni Maria Claret y contará con 415 butacas. ‘Sorcerer’ fue realizada en 1977, y vio reducido su metraje inicial debido a sus propios productores, que no vieron con buenos ojos la primera versión de 120 minutos que propuso William Friedkin, su director. Nacho Cerdá nos comentó que Friedkin quiso a Paco Rabal para un papel en un film anterior rodado en 1971, ‘French Connection’: “trainganme a ese actor que hace películas con Buñuel’. La productora se confundió y envió a Fernando Rey. Esto no pasaría en ‘Sorcerer’ donde Friedkin se aseguró de contar con la presencia del actor murciano. Este fue su primer papel en tierras americanas. El film cuenta la historia de 4 hombres situados en distintos lugares del planeta, los cuales son enviados por distintas razones a un pueblo de Sudamérica donde finalmente son reclutados para transportar un cargamento de explosivos altamente inestables en 2 camiones a través de la selva. Un thriller clásico poco conocido de aventuras, producción gustosa y acción que explota todas sus virtudes apoyado en un gran ritmo durante sus 120 minutos. Está basada en el film de Clouzot, ‘El salario del miedo’ de 1953 e igualmente en la novela de 1950 ‘Le Salaire de la peur’ escrita por Georges Arnaud. Friedkin aprovecha al máximo todas las posibilidades que le dan sus localizaciones selváticas para generar unas secuencias que gracias al empeño en editar su propia versión del film están llenas de tensión, suspense, acción y escenas ya míticas que son imposibles de olvidar, como la famosa del puente, realismo impresionante, o la de la explosión del árbol. En concreto, la escena del puente no creo que se pudiera hacer más de una toma y esta les salió clavada, todo un tour de force contra los elementos. Y esto es pasado la mitad del film, en su inicio tenemos una presentación de personajes absorbente, con un nivel de producción tremendo. No he visto la versión corta que se hizo y no puedo opinar mucho sobre ella, pero sobre esta sí, y lo que digo es que es una gozada visual y una clase de dirección y cómo hacer las cosas bien durante 120 minutos, que por si no fuera poco, pasan volando. Añadamos a esta gran obra una banda sonora electrónica creada por Tangerine Dream que pone el lazo estiloso a una más que llamativa cinta. Altamente recomendable y disfrutable. Hoy en día no se hacen películas así. 
Gremlins: placer para los sentidos
¿Que podemos decir ya del mejor film de Joe Dante que no se haya dicho ya? Poco. La octava presentación de un film en el Auditori ha traído a dos grandes de este mundo cinéfilo, al propio director Joe Dante, que no acudió a la presentación de su nueva película pero si a esta (supongo que porque cuesta mucho salir de la cama a esas horas), y junto a él, Dick Miller, que da vida al vecino de Zack, Murray Futterman. Tras la entrega a este último del premio Maquina del tiempo y una breve introducción de Joe Dante, donde confesó que Sitges es el mejor festival de cine del mundo y que una nueva película de la saga Gremlins podría ser realidad, aunque también comentó lo difícil de trabajar con un muñeco como Gizmo. Nos pasaron un breve mini montaje del actor Dick Miller y Nacho Cerdá volvió a recordarnos la apertura de la sala en Barcelona de Phenomena Experience. Con un Auditori a rebosar como en ninguna película mostrada en la matinal, el film ha empezado con gente aun acomodándose e intentando encontrar un sitio donde sentarse. Multitud de niños, algo que me ha sorprendido. Muchos de ellos abandonaron la sala al poco de empezar, posiblemente porque sus padres pensaron que si a ellos les gustó a sus hijos también y claramente no fue así. Las continuas entradas y salidas de la sala por problemas de micción fueron constantes, tanto como los niños que no se callaban o a los que sus padres intentaban explicarles la película mientras ésta se proyectaba. De la película poquito ya se puede decir, mito de los 80 por el cual no pasan los años, escenas que la mayoría hemos visto mil y una veces y aun así consiguen sacarnos una sonrisa, secuencias míticas como la del cine, la piscina, el ataque a la madre de Zach en la cocina, etc, etc, etc. Una maravilla de film por el que no pasan los años y que se conserva igual de bien que cuando se estrenó, una producción imprescindible y la mejor realizada por Joe Dante, como él mismo ha confesado. Un must see en toda regla y si encima, has tenido la suerte como yo de verlo en pantalla grande, la sensación de satisfacción que deja es nostálgica y electrizante.  
Monsters: Dark Continent: paja existencialista

Novena y última presentación a la que asisto. El director Tom Green nos introducía en su primer largometraje avisándonos que no se trataba de una secuela al uso del éxito de Gareth Edwards en la primera entrega allá por 2010 sino que únicamente estaba ambientada en ese mundo en concreto. La historia parte de un grupo de soldados muy unido, compuesto por un sorpresivo y prometedor Sam Keeley (Michael), el veterano actor Johnny Harris (Noah Frater) visto en series como ‘The Fades’ o ‘This is England’ y también otra cara conocida es Joe Dempsey (Frankie), al que muchos conocieran por su papel de Chris en la saga británica ‘Skins’ o en la americana ‘Game of Thrones’ como Gendry. Su director posee un currículum televisivo importante en el que lo más destacable es la creación de algunos de los capítulos de la 1a y 2a temporada de ‘Misfits’, incluido el piloto. Y es curioso pero, lo que falla en esta pseudo secuela es algo casi calcado a lo que sucedió en la famosa serie británica, ir de más a menos. Su arranque es prometedor, como su protagonista, lleno de carisma, coraje y buenas maneras, pero con el paso de los minutos y la aparición de preguntas existencialistas se torna en cansina y larga. Literalmente se olvida de su argumento principal y de lo que mueve a sus personajes a embarcarse en el viaje. Como mandarlos a comprar al supermercado y perderse durante horas porque han visto una mosca con un ala verde y se han olvidado de centrarse en lo que era su misión, y nunca mejor dicho, principal. Dicha misión es rescatar a unos soldados, no hay más, es tan sencillo como eso. Green sabe fundir el estilo de Edwards en su inicio con una futura trama bélica, pero su maldito empeño en no separarse de la cinta de 2010 y en imitarla cuando más se acerca el final la hacen ser un producto agobiante en el que lo único que deseaba era que terminara ya. Sus casi dos horas de duración se hacen eternas, sobre todo los últimos 45 minutos, son insufribles, no pasa absolutamente nada, y se intenta vender un humo de existencialismo tan barato que no llega al espectador. De mantener el tono que impone en su primera media hora estaríamos hablando de su superioridad frente a la versión inicial de Edwards pero no es así, y lo que sí consigue es quedar tras esta con su mezcla estúpida de géneros. Se nota mucho que es el director de los inicios de ‘Misfits’, se nota y mucho, en las relaciones entre el grupo de soldados, los diálogos son “muy Nathan”, los que conocéis la serie ya me entendéis. Pierde el hilo totalmente tras su arranque bélico-modélico para luego no volver a cogerlo ni un instante. Sus protagonistas, todos, sin excepción están perfectos y en donde brillan Johnny Harris y su exaltado carácter y un joven que apunta maneras llamado Sam Keeley.

Crónica del Festival de Sitges – DÍA 8

[[Crónica de @marckwire21]]
Penúltimo día cubriendo la matinal de Auditori, y hoy si ya puedo decir que el sueño y cansancio vienen conmigo agarrados a la espalda, la velocidad al caminar ha bajado sustancialmente y cuesta el tirarse a la calle tan temprano para sentarse a ver 4 películas seguidas, algunos dirán que es una tontería quejarse por algo así, pero cuando quieres dar lo mejor de ti mismo y prestarle toda la atención a esos 4 films el no poder es muy frustrante y más si eres exigente contigo mismo como es mi caso. Estoy en el andén, esperando el tren en el que viene @JohnPrskalo para ir juntos a la primera proyección. De camino a la estación he podido meterme entre pecho y espalda un bocadillo de tortilla de patata. Ahora dudo si tendré más sueño tras la toma de café y el postrarme de espalda en la butaca o si por el contrario conseguiré ir mas despierto. Sea como fuere, queda hoy y mañana, aunque mañana es mas “último día de curso” para mi, tranquilidad y 2 de los 4 films son clásicos, pero hoy a las 8:15h, el segundo día que más se madruga en Auditori. Realmente no me importa la hora, me parece bien cualquiera, lo que no puedo es con el poco descanso entre película y película, ni 10 minutos para respirar.

IT Follows: nuevas ideas

La segunda película del director americano David Robert Mitchell tras ‘The myth of the american sleepover‘ es un thriller con alma de slasher. Su potente y precisa banda sonora compuesta por Disasterpeace nos induce durante todo el metraje a trasladarnos a los años 80, donde Jason, Freddy o Michael aterrorizaban a toda una generación. En su dirección vemos el mismo estilo particular que Mitchell ya aplicó en su anterior producción mostrando la pubertad y un muy cercano día a día del estilo de vida americano fusionado con el modelo indie tipo ‘Donnie Darko‘, ‘Bellflower‘ o la mostrada en esta edición del festivalJamie Marks is dead‘. Este toque diferente unido al thriller slasher ochentero consigue funcionar en todos sus aspectos hasta el final. No se extiende y no cae en la repetición evitando que el espectador acabe agotado de ver siempre lo mismo una escena tras otra. Thriller inteligente que basa todo su potencial en lo sugerente de su planteamiento base sin dedicar mucho tiempo a las preguntas del quién, cómo y porqué de lo que sucede. El suspense y la tensión es generado igualmente sin estas aclaratorias respuestas, dando espacio a un sub-tema sobre la importancia del sexo y el amor entre los jóvenes americanos, mismo tema que ya trató en su primer film. Su arranque impactante y desconcertante así como su final sutil y digno la hacen un gran thriller para una noche de palomitas. Corta, pero muy efectiva.

The Rover: Pattison callando bocas

Nuevo western apocalíptico en la matinal de Auditori tras la llamativa, ‘Young Ones‘. El director David Michôdnos nos cuenta en ‘The rover‘ la historia de unos ladrones que topan por casualidad con el coche de Eric (Guy Pearce), un tipo duro, rudo y sin escrúpulos que sobrevive a su día a día solo y sin más compañía que su propia presencia. Tras robarle el coche, Eric sale en su búsqueda encontrándose en el camino a Rey (Robert Pattinson), uno de los cómplices del robo abandonado por sus amigos tras recibir un disparo en el estómago. Film centrado prácticamente en sus dos personajes principales, la relación entre ambos y las formas de ver la vida de cada uno. Guy Pearce y sobretodo Robert Pattison llevan a un nivel colosal su papel, con unos matices dignos de mención y que atrapan al espectador en las conversaciones que mantienen entre ambos. Pattinson sorprende a base de bien, desconocido totalmente hará callar muchas de las bocas que lo venían criticando. La historia pasaría por un buen western de no ser por la relegación del mismo a un segundo plano. La fotografía no impera lo suficiente y la falta de detalles de ese mundo apocalíptico, desértico y solitario de una Australia futura llena de buscadores de oro no ayuda nada a que lo que nos cuentan nos llegue a importar lo suficiente. La banda sonora de Antony Partos juega un papel suculento al principio pero se pierde cuando se esconde el sol dejando muy huérfana una película que necesita de ella para sobre elevarse. Como western apocalíptico en esta edición 47 del festival de Sitgesme quedo con ‘Young Ones‘, ya que tiene 2 protagonistas igual de buenos, mejores personajes, mejor historia, y un futuro más detallado, más nerd y más vistoso. 

The Signal: da para una saga interesante

Antes de empezar ha llegado una nueva presentación antes de empezar pero en esta ocasión no se trataba de la película que íbamos a ver sino del corto de Jaume Barceló, ‘Dinosaurios‘. La que es la sexta presentación en una matinal de Auditori no ha sido tal ya que el corto no ha sido presentado por ninguno de los creadores, sino que simplemente se nos informó que nos los iban a pasar antes del film. Y así fue, ‘Dinosaurios‘ nos cuenta o nos intenta transmitir la idea de cómo será el futuro que nunca veremos, el futuro sin personas, donde estas se extinguen pero los lugares permanecen. Esta frase se repite varias veces durante la producción de Barceló. Todo acompañado por bellas imágenes de lugares vacíos y que antaño eran poblados de gente, un hospital psiquiátrico, una cancha de baloncesto, un monasterio, un castillo, un laboratorio, etc. Corto de agradable visionado, poco más que añadir.

The Signal‘, curioso e interesante thriller de ciencia ficción bañado en la mezcolanza de varias ideas llamativas componiendo así un mosaico de gusto fino para los nerds más fans de este género. Con actores poco conocidos y una buena dosis de efectos especiales desde la mitad del film en adelante, la historia arranca intrigante con dos hackers acudiendo al encuentro de un tercero, NOMAD, con el que “juegan” desde hace tiempo a ver quién es el mejor. El encuentro con este personaje cambiará sus vidas para siempre y probablemente las de toda la humanidad. Entre el casting novato y el bajo presupuesto que destila esta producción independiente dirigida por William Eubank se puede decir que el resultado es más que satisfactorio. Con una buena simplicidad inicial consigue mantener solo con su argumento e imágenes cerca del cliché desde el primer minuto, el grado de amistad de los 3 amigos es muy creíble, hay complicidad y eso se muestra muy bien en la pantalla. No llega a hacerse nada extensa y originalidad en ciertos momentos combina bien con esa naturalidad que Eubank explota. Laurence Fishburne es la única estrella del pequeño reparto. Sin conocer ni un solo detalle de la trama es como mejor se disfruta esta película, ahí es donde llega a sorprender porque hasta el punto que conté yo puede sonar a bazofia informática llena de tecnicismos o conspiraciones que no aportan nada nuevo al género y la verdad tampoco es que aporte mucho o nada pero, sin conocer el resto de detalles de su argumento he terminado su visionado con buenas sensaciones y con la idea de que tranquilamente puede dar para una saga interesante. Dirigida por un gran director y con los medios suficientes y sabiendo en qué punto termina el film, ¿porque no? Hay sagas con juegos de hambre, otras con laberintos, otras con niños magos, quiero decir, aquí hay tema para mas, es solo el principio. Divagaciones al margen, estamos ante una buena cinta de ciencia-ficción que si bien no te va a descubrir nada nuevo si sabe mezclar sus cartas con suficiente inteligencia como para resultar interesante.

When Animals Meet: Teen Wolf meets Let me in

Creía que eran solo los americanos los que tendían a coger una moda y exprimirla hasta su saciedad, pero no, los europeos también lo hacemos. Este híbrido o refrito vulgar de ‘Teen Wolf‘, ‘Let the Right One In‘ o ‘The company of wolves‘ cansa y agota desde su gris inicio y sus títulos de sosos títulos de crédito iniciales. Opera prima del director danés Jonas Alexander Arnby, que con este cuento/fábula pretende vendernos la misma historia con diferente color. Y no cuela señor Arnby, ya no. El estilo de ‘Let the Right One In‘ es inigualable, y su película, en 84 minutos no lo consigue, y eso que lo intenta durante toda la duración. El estilo nórdico visto en el film de Tomas Alfredson se propagó como la lepra en otros films y series como la maravillosa ‘Forbrydelsen‘ o la actual ‘Bron/Broen‘, ambas con remake americano. Ya han pasado muchos años desde que este estilo rompiera moldes en el panorama cinéfilo como para intentar sorprender con él. La cinta de Arnby no aporta nada nuevo a un género al que solo se limita a cambiar una sola cosa, vampiros por licántropos. Y no hay mas, y demos gracias, porque los 84 minutos se hacen eternos. El inicio es totalmente ‘Teen Wolf‘, con ese secreto familiar o las escenas del espejo y del baño cuando el padre quiere entrar; el resto del film es ver lo mismo que en ‘Let the Right One In‘ pero como digo cambiando unos bichos por otros, simplemente. Pesada e insulsa.

Crónica del Festival de Sitges – DÍA 7


Hoy toca sesión ligera con solo tres películas y arrancando a las 9 de la mañana. No es que haya dormido mucho más que otros días, pero se agradece media hora más en la cama. Se viene el “Argentina day“, ya que 2 de las 3 son originarias del país del mate. Hace un día estupendo, y me resulta muy interesante la jornada matinal de Auditori. Tras realizar la rutina diaria, desayuno, perro, y camino a la estación toca disfrutar de un enorme bocadillo en el tren, que luego sabemos lo que pasa. Al llegar, @JohnPrskalo está en el bar de la estación. Genial, el camino a Auditori no se hará tan largo como de costumbre. Vamos con el día 7, esto se acaba señores…
‘Relatos Salvajes’: Humor exquisito
Una de las grandes esperadas del público en Sitgeshacia su estreno a primera hora de la mañana. Mi creencia de que iba a estar la sala a rebosar ha sido desmontada al llegar y ver que ciertamente no era así. Cola medianamente normal y poca afluencia en los alrededores de Auditori. Como @JohnPrskalo me comentó de camino a la proyección: muchos ya tuvieron la suerte de verla en la última edición del festival de San Sebastián sin contar que en la tarde-noche había otro pase y que además en un breve espacio de tiempo seria estrenada oficialmente en todos los cines. Mejor, hemos podido disfrutar de una de las posibles ganadoras en este edición del festival con poco público y sin tener que hacer extraños movimientos de cabeza. Aclamada por público y critica, esta comedia negra de origen argentino es una delicia para los sentidos. Dividida en 6 episodios de duración progresiva, el nuevo film del argentino Damián Szifrón pasa volando ante tus ojos, casi 2 horas de complicidad total con lo que a uno le entra por los ojos, humor negro, a veces retorcido a más no poder, un humor cómplice y en pequeñas dosis, a sorbitos, sin llegar a agobiar, sin caer en el gag fácil, con una impresionante factura técnica que abarca todos los ámbitos, actores, dirección, música, montaje, ritmo, fotografía: todo en ella es digno de alabar o destacar. Las dos primeras historias, “Pasternak”y “Las ratas”, meten al espectador en faena, preparándole para lo que se le viene encima, para pensar mal y acertar, para sacar ese pensamiento retorcido y maquiavélico que todo ser humano lleva dentro y que Szifrónconoce muy bien. Siendo la primera la mas cómica de todas y la segunda retorcida como ella sola, se llega a la tercera, donde Leonardo Sbaraglia nos muestra con su interpretación el borde del precipicio, la rabia de ese momento de explosión en un hombre llevado a su punto más alto de tolerancia, al punto de no retorno, donde la parte bondadosa del ser humano queda lapidada de por vida. Es aquí donde llega la que para mí es la mejor historia de todas, la protagonizada por Ricardo Darín. En ella se muestra con más calma el despertar violento de alguien que tan solo quiere hacer las cosas bien, correctamente. Brillante momento en el que suelta la siguiente frase: “¿Pero qué violencia? ¿De qué violencia estamos hablando acá?”, magnifico episodio. Excelente. El quinto es igual al resto, con un toque muy hitchcockiano y una resolución esplendida e inesperada. El sexto es un buen remate a todo lo visto anteriormente, un broche de lujo e igualmente cómico, retorcido y sorprendente aunque menos violento e impactante que el resto, y funciona perfectamente, relaja al espectador para que abandone la platea con una gran sonrisa en la cara. Los títulos de crédito iniciales, toda una delicia, acompañando junto al nombre de cada actor, un animal que representa su personaje en el film. Banda sonora de lujo, a manos de un grande como Gustavo Santaolalla que adjudica a cada segmento la música adecuada usando diferentes estilos y teniendo como punto máximo la historia de Ricardo Darín donde aparecen esas notas tan características de otras bandas sonoras compuestas por el argentino como las oídas en ‘Amores Perros‘ o ‘Babel‘. Grandiosa película difícilmente olvidable, una de las imprescindibles este año en Sitges.
Over your dead body: sin conexión en esta ocasión
Coincidir en una misma película y fila de butacas con tan grandes críticos como uno de los editores de este blog, @PaulPorcoRosso y su hermano @IgorLlongueres, además de @JohnPrskalo, @losthigway, @Drikis5 y @GammaTeruo es un gran placer para quien os escribe y como tal había que mencionarlo. No han sido muchas las películas que han generado colas pero esta sí ha sido una de ellas, algo que a priori no me extrañaba conociendo lo venerado que esta Takashi Miike, su director, entre la mayoría del público asistente cada año al festival de cine en Sitges. El realizador nipón y yo no conectamos bien en algunas ocasiones como en ‘Visitor Q‘ o ‘Sukiyaki Western Django‘, pero sí lo hacemos en otras como con la saga ‘Crows Zero‘ o ‘13 assassins‘, es decir, cuando se dedica al cine de acción que le permite tantas de sus excentricidades. Este año el veteranísimo y veneradísimo Miikeestaba por partida doble en Sitges con esta ‘Over your dead body‘ y también con ‘The Mole Song: Undercover Agent Reiji‘. El comienzo es muy denso, oscuro, lleno de sombras, lámparas y pocas palabras con escasos vestigios de lo que la sinopsis reflejaba, una historia de fantasmas en un teatro. Su ritmo pausado despierta interés en el espectador solamente cuando su minimalista banda sonora incrementa la tensión o la emoción de la escena en concreto. Una vez metido dentro de ella y pasado casi más de medio metraje es cuando empieza a tomar color, con la inclusión de momentos paranormales, fantasmales o sangrientos, llegando casi al gore. Desgraciadamente Miike se apoya demasiado en estos elementos para que su película no caiga en el aburrimiento total, lo que es una pena. Enfocada de otra manera hubiera llegado más al público asistente que no dudó en abandonar la sala sin terminar de verla. Yo como otros nos quedamos hasta el final y si bien no disfrutamos de una gran producción si nos entretuvimos con sus escenas sangrientas y con su final. Por suerte o por desgracia, Takashi Miike seguirá siendo un director capaz de convocar masas a sus estrenos y producciones porque si de algo es capaz el japonés es precisamente de eso, de ofrecerte la posibilidad casi anual de salir amándolo u odiándolo.
El Ardor: Western valium selvático

Última del día. Pablo Frendik, el director era invitado a realizar la presentación de su western selvático, ‘El ardor‘, interpretado principalmente por el mexicano Gael Garcia Bernal. Quinta presentación en la matinal de Auditori, y en la que Frendik confesaba ser muy pronto, las 13:30h, para la proyección de la misma. El ritmo de conversación del realizador porteño es lento, igual que el mismo que habita en el film, donde todo es minimalista o sencillamente, lento. Sin más. Con una fotografía magnifica a cargo de Julian Apezteguia (‘Días de pesca en Patagonia‘, ‘Carancho‘), la acción nos mete directamente en la selva argentina, de donde no saldremos más. Un padre y un hija viven acompañados de un tercer hombre a los cuales unos mercenarios cazadores y deforestadores tienen amenazados para poder quedarse con sus tierras. Llegado de otra parte de la selva aparece un joven extraño, escaso en palabras, sin camiseta y descalzo llamado Kaí (Gael García Bernal). Kaí se quedará para ayudar a la pequeña familia a defenderse y a enfrentarse al temido grupo de extorsionadores que pretende echarlos por las buenas o por las malas del lugar. Ha sido la peor del día y por suerte la última. Todo transcurre excesivamente lento, o tranquilo, incluso los diálogos y con ellos no vale la excusa de que son minimalistas. Hay pausas de segundos en un mismo discurso, incluso entre palabras. Dan ganas de gritarles que espabilen de una vez. Realmente saca de quicio esta lentitud en los diálogos. Si solo fuera el personaje de Kaí por su aparición de la nada o por su misticismo relacionado con la leyenda aparecida al inicio del film aun se podría entender, pero ¿porque les pasa a todos? Incluido a los extorsionadores. A pesar de todo esto, entra bastante bien, se deja ver y menos por alguna escena cansina el resto es pasable. Claro que… esto funciona hasta que llega la media hora final, dónde el director que hasta ese momento sabía mezclar el misticismo de la leyenda, el lugar y la tensión progresiva decide olvidarse y dedicar el resto a la acción, dónde se ve el verdadero western. Su premisa inicial la hemos visto en muchísimos westerns, cierto, pero se desplaza de este género con ese excesivo minimalismo o lentitud que aplica a todo el metraje, la substancia del western pasa totalmente desapercibida y olvidada para el espectador (por culpa de los actores también) e incluso todo lo que era selva se convierte el polvo. Un final irrisorio con diálogos de antología (atención cuando crean el plan de defensa/ataque y al momento pose del grupo extorsionador como si de un photocallse tratara), situaciones hilarantes (el temporalmente ciego y su show), el ridículo/homenaje duelo en referencia a los spaguetti-western, que no veía a cuento según como venia estando dirigida la película, personajes que dependiendo como les dé el sol, hacen una cosa o no la hacen -incongruentes y contradictorios según lo pida el guión-. Vale, aceptamos barco pero no compramos lancha. Inconexo tramo final para un lento film que oscurece con su inventiva extrema la esencia del género que pretende ser.

Crónica del Festival de Sitges – DÍA 6

[[Crónica de @marckwire21]]
Amanece un nuevo día. Con 4 horas dormidas y un café en el cuerpo saco a Dexter o mejor dicho, me saca él a mí. Hace fresco y mis ojos lo agradecen, aliviando el cosquilleo y picor que tienen. Consigo ganar tiempo para afeitarme y salgo directo hacia la estación no sin antes meterme en el cuerpo una bebida energética (no os digo la marca, que no me pagan por publicidad). Son las 7:00h de la mañana. Aprovecho el viaje en tren para llenar el estómago de comida dado que luego es prácticamente imposible, y no me gusta que mis ruidos estomacales se oigan en los silencios durante las películas. Sí, me ha pasado. Llegado a Auditori, es el momento de empezar con una de las jornadas más duras: 4 películas, una detrás de la otra, y no afronto ninguna con un interés especial.
La French: Interesante, pero fácilmente olvidable


Tras el buen éxito de su opera prima Aux yeux de tous, el director francés Cédric Jimenez, vuelve a apostar por la acción en su nuevo film, The French. Ambientada en un período de tiempo comprendido entre finales de los 70 y principios de los 80 (algo que apenas se aprecia sino es por las imágenes reales incluidas), la película muestra el drama de un juez en Marsella empeñado en terminar con el tráfico de heroína que azota las calles de la ciudad y el contrabando con Estados Unidos. Recordareis otro film similar interpretado por Gene Hackman, Roy Scheidery Fernando Rey de 1971 llamado French Connection. Tildada en su sinopsis oficial de drama carece precisamente de eso, dramatismo. El juez al que da vida Jean Dujardin nos concede el único drama visible en los 135 minutos de duración apareciendo únicamente a escasos 25 minutos del final con un importante giro dramático. Mínima vistosidad y mínimas escenas de acción, que sólo usa para mostrar aspectos de la mafia de Marsella, la redada a mitad del film o los asesinatos a sangre fría en mitad de la calle, que por supuesto, no considero “escenas de acción”. Dujardin está pasable -tirando a flojo-, sin llegar a convencer en ningún momento. Ex-adicto al juego, se toma la busca y captura de los capos como un juego, algo que a su mujer la saca de sus casillas. Su némesis, Tany Zampa (Gilles Lellouche, actor en la intensa A bout portant), es de los capos mafiosos vistos en cine con menos personalidad y carisma de los últimos años, y eso que su personaje es nacido en Sicilia. La ambientación es uno de sus puntos fuertes, clavando la estética de aquellos años pero sin añadir texturas que la hagan parecer rodada hace 30 años. Ese tono de película actual sin caspa es visualmente  fantástico. El otro punto a destacar es su banda sonora, tanto la compuesta originalmente para la ocasión por Guillaume Roussell, así como la selección de temas escogidos o las versiones de éxitos de aquella época tales como “These Boots Are Made for Walkin” y “Bang Bang (My Baby Shot Me Down)“, que popularizaron Nancy Sinatra y Cherrespectivamente. Lo último de Cédric Jimenez, es una película de cine policíaco vintage con dosis de acción que se dejaría ver mejor sino se extendiera en contar algo en 2 horas largas cuando tranquilamente lo pudo hacer en hora y poco.
Annabelle: simplemente patética


El horror. Y no, no me refiero al género de la película, sino a mi más abierta y sincera opinión. El film más silbado y abucheado por el público al terminar su proyección de todas las sesiones matinales de Auditori, es desastroso desde su inicio hasta el final, y vaya final, patético. Cualquier entrega de ‘Child Play‘ (el entrañable Chucky) es mejor que su amiga ‘Annabelle‘. Cargando como cargaba ya a sus espaldas con innumerables críticas negativas, la precuela de ‘Expediente Warren‘ ha llenado Auditori ávida de gente con ganas de pasar un buen o mal rato, todo dependiendo del grado de humor con el que se acudiera a visionarla. Parte de este público asistente, entre los cuales me incluyo, creíamos ilusamente que quizás no fuera tan pésima. ¡Qué ilusos fuimos! Los famosos “sustos” que se esperaban aunque repito, se conocían muy bien todas sus criticas, era uno de sus mayores alicientes. Aparecen contados con los dedos de una mano, y todos, absolutamente todos, incluído el de la niña que corre y se transforma al cruzar la puerta se apoyan en el sonido de una sala de cine. Sin él, quedan ridículos, lejos de lo que se quería infundir al espectador, entre otras cosas también por culpa de un resto de metraje extremadamente previsible, aburrido y repleto de clichés por todos lados. Diálogos de serie B o peor, momentos irrisorios como el típico cura-vidente-ayuda familias haciendo una foto a la niña de la protagonista, recalco, un cura haciendo una foto a una niña. Foto hecha de cintura para arriba y no el retrato de estudio que aparece el final, en fin…otra escena a mencionar del señor cura es cuando se lleva a la muñeca de la casa para así alejar el mal de ella, repito, un cura saliendo de una casa con una muñeca tamaño niña de 12 años. Risas por doquier. Luego la niña/muñeca vuelve en bus a casa, o en metro, ¿no? La mejor actuación de la película la hace la propia muñeca y eso que es inanimada: el resto parecen sacados de un casting para Gran Hermano, especial mención para Evelyn (Alfre Woodard). Para colmo, la citada muñeca que además no está poseída a tiempo completo sino cuando le interesa al huésped que la habita, disfruta de planos fijos durante muchísimos segundos acompañados por una sugerente banda sonora que consigue totalmente lo contrario, pasividad total. No se genera suspense, no se acumula tensión ni capta la atención en ningún instante. La considero la peor película vista en el festival porque al igual que otras no me gustaron como ‘La distancia‘, ‘Pos eso‘ o ‘Jamie Marks is dead‘, por lo menos sus directores tienen intenciones de hacer algo. En ‘Annabelle‘, su director (y no me vale la excusa de “es previsible porque es una precuela y ya sabes que ocurrió en su segunda parte”) coge la que podría ser la primera muñeca femenina que protagonice un film de miedo a dejarla tirada en una esquina constantemente intentado generar con otros elementos precisamente el citado miedo, terror, horror o suspense sin aportar ni un ápice de originalidad, así es muy difícil. Leí hace poco en Twitter que el director o alguien de la saga ‘Child’s Play‘ quería hacer un crossover con ‘Annabelle‘: no sé hasta que punto será cierto, pero si me lee, desde aquí le digo que lo haga. Haga que Chucky destroce y aterrorice como si sabe hacer un muñeco a una muda y pálida Annabelle.
The Double: el comienzo de un estilo
Película difícil que me ha pillado en horas bajas, cuando más fuerte apretaba el cansancio y el sueño se reflejaba en bostezos cada 20 minutos. Me ha costado un horror mantenerme despierto. A esto, el film de Richard Ayoade, que regresa al panorama fílmico tras ‘Submarine‘, no ha ayudado mucho que se diga. Su atmósfera oscura, cerrada y con un pestazo al ‘Brazil‘ de Gilliam notable, nos cuenta la historia del mito del doble que Dostoievski plasmó en su segunda novela, “El doble“. La historia a priori es muy interesante y llamativa, su director dirigió en 2004 una de mis series británicas de humor favoritas, ‘Garth Marenghi´s Darkplace‘, muy recomendable para fans de ‘The It Crowd‘ ya que además participan algunos de sus protagonistas. ‘The Double‘, protagonizada doblemente por Eisenberg como Simon/James y por Mia Wasikowska (Hannah), no se trata de una cinta críptica ni mucho menos, sino de una hilarante comedia negra: la revisión del mito que nos ofrece el realizador británico tiene un 75% de comedia, con unos diálogos bárbaros llenos de un excelente humor negro. Destacar la velocidad con la que habla Eisenberg, había que estar bien atento para no perderse algunos de esos brillantes diálogos. A medida que avanza el film, su atmósfera tan oscura no ayuda a relajarse, sino a ir hundiéndose más en el tedio y en el pasividad que le produce lo que ve, ese submundo que Ayoade detalla tan específicamente apenas puede disfrutarse todo lo bien que se pudiera. En ese mundo tan de Gilliam hay incrustados muchos detalles que ya se pudieron ver en la mencionada antes primera incursión en este mundo,  ‘Garth Marenghi´s Darkplace‘, donde se nos cuenta la historia un escritor de novelas fantásticas que rodó una serie de televisión en un hospital donde ocurrían fenómenos paranormales. El nivel tan cuidado de detalles que allí demostró fue el gran fuerte de la serie: Ayoadeaplicó un toque pop/vintage a la serie, un toque muy años 80 que la hacían tremendamente adictiva. Dichos detalles incrustados se observan en las diferentes máquinas que abundan en la película, en los sonidos de las mismas (la impresora, el videojuego de Melanie Papadopoulos, o en los diferentes ordenadores que se ven). Sin duda es una película con estilo propio y una dirección a la que dentro de un par de largometrajes mas firmaremos todos visualmente como el estilo Ayoade. Película pasable de la que no hay que ver esperando más de lo que hay, disfrutable. La proyección se detuvo a los 45 minutos más o menos, y tardó como 15 en volver. Segunda vez que ocurre esto en una matinal en Auditori, y segunda que ocurre en una película donde aparece Mia Wasikowska(como bien me apuntó in situ el compañero @JohnPrskalo).
A Hard Day:  una buena opera prima

Atención a los números. Cuarta presentación en una matinal en Auditori. Película con la cola más larga que me ha tocado sufrir, y primera también coreana, por lo menos en sesión matinal. Había ganas, muchas. Tras una breve y llena de humor presentación por parte de su director y también guionista de la misma, Kim Seong-hun (con varios selfies incluidos), hemos pasado a disfrutar de su opera prima, ‘A Hard Day‘. Tras una jornada más bien aburrida en Auditori, la gente esperaba con muchas ganas esta película. Un comisario de policía, al volver del entierro de su madre atropella sin querer a un peatón. Algo bebido y presa del pánico decide enterrar el cadáver junto con ella en el ataúd. A los pocos días, un testigo aparece. Lo que podría ser tranquilamente el enésimo thriller coreano con actores muy vistos resulta que es todo lo contrario, una comedia negra con un toque policial exquisito, además con director novel y protagonista con solo 3 films rodados. También es cierto que encontramos como secundario a un clásico en producciones coreanas, Jo Jin-woong (visto en ‘Perfect Number‘, ‘The Front Line‘ o ‘Nameless Gangster‘). Con un arranque brutalmente gracioso y desfasado, el film y el carismático protagonista (Lee Seon-gyon) sintonizan con el espectador rápidamente. Contiene buenos giros de guión, grandes situaciones cómicas y un ritmo trepidante lleno de suspense. La brutalidad cómica de su final es emocionante, generando complicidad en el espectador. Kim Seong-hun ha dirigido y escrito el guión de su primera película con gran oficio, técnicamente es muy digna y no es una cinta pasable y mucho menos olvidable. Su arranque sobretodo y los momentos cómicos son difíciles de olvidar. ¡Para ver la mejor de mi jornada he tenido que aguantar bastante!

MIÉRCOLES EN ASIA: ‘Why Don’t You Play in Hell?’

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
Sion Sono comenzó su carrera como poeta, a los 17 años, publicando sus versos en la revista japonesa “The Modern Poem Book“. Posteriormente se matriculó en la Universidad, que dejó a medias para ponerse a hacer películas en 8 mm. Así pues, a la temprana edad de 24 años debutó en el Festival de Cine PIA con un cortometraje de corte experimental en el que leía una selección de su poesía en pantalla. Esto le valió una beca que usó para hacer su primer largometraje 16 mm en 1990. Desde entonces, Sion Sono se ha convertido en un hito del cine independiente de su país, y un nombre en el mundo de la poesía local. Why Don’t You…? es un guión que escribió hace 17 años, y supone un canto de amor al cine.
Dos jefes de la yakuza se odian a muerte, pero uno de los dos está enamorado de la hija del otro que con 10 años y después de hacer un anuncio de dentífrico, sueña con ser actriz cuando sea mayor. Mientras, en la misma ciudad, un grupo amateur de tres cineastas (el director y jefe, Hirata; la especialista en travellings, y el especialista en cámara en mano) llamado “Fuck Bombers” sueñan con ser los mejores realizadores de todo Japón. En principio planteada como una comedia romántica de enredos y mucha, mucha cinefilia, se convierte en una orgia explosiva de sangre, sudor y lágrimas.

A Sion Sono no le da miedo sobrepasar el límite, y una vez sobrepasado, tampoco le da miedo duplicar o triplicar ese límite. Y Why Don’t You…? es la prueba empírica de ello. Debo reconocer que no le conocía antes de ver su última película en la edición del Festival de Sitges, pero desde entonces he podido visionar varios de sus filmes (Suicide Club y Cold Fish son las que más recomiendo desde aquí) y he visto que esta es una de las características principales de su cine. Esa, y la presencia de chicas asiáticas extremadamente ‘sexys‘ que, generalmente, muestran carne. Pero, a pesar de estas dos características que si comparte con otras, Why Don’t You…? es una película atípica en la filmografía de Sion Sono. Es, como ya he dicho unas líneas atrás, un canto de amor al cine, arte que brota de la cabeza de Sono como la sangre digital que inunda la pantalla a borbotones, un ejercicio de delicioso metacine en el que el realizador japonés tiene tiempo para todo.
Y cuando digo para todo, es para todo. Homenajea el cine de Akira Kurosawa, referencia de forma constante al maestro de las artes marciales en el cine Bruce Lee (hasta toma prestado su atuendo más reconocible) y en general a todo el cine de artes marciales, el lanzamiento de numerosos mensajes a favor de las proyecciones en 35 mm…  Y además hace reír, plantea una historia alocada pero más o menos coherente, y dota al metraje de un ritmo alto y además in crescendo que es difícil de encontrar hoy en día. En definitiva, Why Don’t You Play in Hell? es una declaración de amor al mundo del cine. Un mundo en el que Sion Sonomerecería y merece ser reconocido.
Por último, solo me queda por remarcar que parece increíble que un director de más de 50 años como es Sono sea mucho más actual y rompedor que muchos cineastas actuales llamados ‘post-modernos’.
Lo mejor: la última media hora es una de las mejores combinaciones entre comedia negra, acción, y gore (orgia de sangre, katanas y metralletas) que se han visto en el cine en muchos y muchos años.
Lo peor: al principio a la película le cuesta algo arrancar, ya sea por la incapacidad del espectador occidental para diferenciar actores asiáticos entre ellos (cosa que se me soluciona a medida que uno conoce a sus personajes), o por la cantidad de historia que quiere contar Sono.

Título: Jigoku de naze warui? (Why Don’t You Play in Hell?)
Dirección: Sion Sono
Guión: Sion Sono
Fotografía: Hideo Yamamoto
Año: 2013
Duración: 126 min.
País: Japón
Productora: T-Joy / King Records
Reparto: Jun Kunimura, Shinichi Tsutsumi, Fumi Nikaido, Tomochika, Hikori Hasegawa, Gen Hoshino, Tak Sakaguchi