‘Interstellar’, de Christopher Nolan

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
Descubrir los misterios del Universo, saltar al interior de un agujero negro, ir más allá de donde ha ido cualquier otro ser humano, explorar páramos de soledad y buscar un planeta habitable para salvar a la humanidad. Pero a la vez sufrir por la gente que se deja atrás en el proceso, el abandono en pos de un bien mayor, lo que se quiere hacer contra lo que se tiene que hacer. Épica y grandilocuencia (música de Hans Zimmer a tope mediante) contra intimidad y familia. La frialdad del raciocinio científico contra el calor de las emociones humanas y íntimas. Estas son las dicotomías que (enmarcadas en un futuro dónde es constante el contraste entre lo viejo y lo nuevo que conviven en perfecta harmonía) presenta Nolan en su última (gran) película, ‘Interstellar‘: ciencia ficción des de la óptica más realista del cine desde ‘Contact‘ (aunque sin su moralina sobre la fe), y antes desde ‘2001: A Space Odyssey‘ (pero sin la frialdad pretendida que imprime Kubrick en una de sus obras maestras), pero con el inigualable sentido del espectáculo visual y la técnica propias del cine de Nolan -el cambio de director de fotografía de Pfister a van Hoytema es imperceptible-, uno de los únicos directores del cine actual que son apuestas seguras en cuanto a entretenimiento absoluto (y casi seguras en cuanto a disfrute intelectual).
Cómo ha cambiado la carrera de Nolan, que empezó con dos historias sesudas (ambas de introspección mental del protagonista) y sin avisar se pasó a la pirotecnia sonora y visual (con enormes resultados), poniendo su magnífico savoir-faire al servicio del espectáculo y el disfrute del espectador. ‘Interstellar‘ es la culminación de este gran Nolan, un Nolan que sólo le debe a él mismo, a sus riesgos y a sus ambiciones, la grandeza de esta space opera a la vez íntima y epopéyica, deudora de la gran ciencia ficción de la historia del cine. Lo único que flojea (un mínimo casi imperceptible y que destaco a título totalmente personal) son ciertos elementos algo tópicos del guión en lo referente al drama familiar de un imponente McConaughey.
Igual no se puede hablar de ‘Interstellar‘ como una película innovadora (curiosamente, adjetivo que va acompañado de casi todas -sino todas- las películas anteriores de Nolan) dentro de su género, pero es el encuentro entre el drama familiar del cine de Spielberg, la ciencia ficción reflexiva de Kubrick, y el discurso científico de Carl Sagan: uno de los títulos imperdibles del año. ¿Perfecta? No. ¿Brillante, intensa y fantástica? Lo afirmo sin duda alguna. Casi tres horas de cine puro que pasan en un suspiro: la mejor película del británico desde ‘Insomnia‘. 
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NO ESTRENOS: 3′ Guanina, Adenina, Timina, Timina, Adenina, Citosina, Adenina 5′

Título: Gattaca
Director: Andrew Niccol
Guión: Andrew Niccol
Fotografía: Slawomir Idziak
Año: 1997
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Productora: Jersey Films / Columbia Pictures
Reparto: Ethan Hawke, Uma Thurman, Jude Law, Loren Dean, Alan Arkin, Gore Vidal, Xander Berkeley, Elias Koteas, Ernest Borgnine, Tony Shalhoub, Blair Underwood, Maya Rudolph, Lindsey Ginter, Jayne Brook
Presentada (y gran vencedora) en la 30 edición del Festival de Sitges, en el ya lejano 1997, Gattaca es la mejor obra y a la vez la opera prima del director (y guionista) Andrew Niccol. El neozelandés, después de dirigir spots publicitarios en Londres, se mudó a Los Angeles para triunfar en la industria del séptimo arte. Le fue negada la dirección de su primer guión, The Truman Show (por el que ganó el BAFTA en 1998), y su respuesta fue la película de culto de la que hablo en esta crítica.
Gattaca es la historia clásica de superación a varios niveles. En una sociedad futurista en la que el esperanto está extendido (lo único en lo que se equivoca Niccol), en el que sólo se puede ser perfecto, y se separa a la gente por estratos genéticos, las ansias de conocimiento de un hombre ‘no válido’ (pero siempre ansioso por superar “la última frontera”), Vincent, le llevan a romper barreras en todos los ámbitos. El argumento, además, es duramente realista y tremendamente atemporal dentro del marco de la ciencia ficción. Gattaca no va a quedar demodé, y salvando las distancias (que son muchas y muy grandes) podría ser nombrada como la 2001 de la década de los noventa. Inspiró e innovó a partes iguales.
El ADN, la escalera de caracol de Vincent.
Técnicamente, la confección de la sociedad futura en la película marca el inicio de una tendencia que se ha extendido hasta el cine actual: el minimalismo como buque insignia. Un estilo decorativo cuestionable, pero que en este caso aporta información a la trama, hablando más que muchos personajes sobre la sociedad del momento. Es fría, distante, sin adornos, metódica, casi robótica. Pero, dentro de la frialdad de las casas y los ambientes de trabajo, la fotografía aporta un plus de color, de calidez. Una suerte de baño de luz reconfortante, muy evidente en las escenas que comparten Ethan Hawke y Uma Thurman. Dos personajes cuya historia romántica (aunque bonita) es lo peor de una cinta de muy buena calidad.
¿Quién es Vincent? Y lo más importante, ¿qué es Gattaca? Vincent es el nuevo Victor Català, aquella mujer que escribió bajo el nombre de un hombre grandes novelas en una sociedad machista. Y Gattaca es el sentido de la vida comprimido en una cadena de siete bases nitrogenadas. El código genético de nuestra existencia, la sociedad, y la muerte en silencio, expresado en un lenguaje Universal: el cinematográfico. Ácido desoxirribonucleico trabajando para ser aún mejor de lo que a priori puede llegar a expresar. Pero sobretodo es una película para olvidar que Andrew Niccol es el hombre detrás de The Host.
Lo mejor: diseño de producción, fotografía, guión, Jude Law. Si no has visto este clásico moderno de sci-fi, ¿a qué esperas?
Lo peor: que sea lo máximo que nos pueda ofrecer Niccol.
P.S.: ojo a la aparición estelar (y momentánea) de Dean Norris antes de Breaking Bad. ¡Sorpresa!

‘Europa Report’, el realismo científico, y la claustrofobia

Título: Europa Report (Europa One)
Director: Sebastián Cordero
Guión: Philip Gelatt
Fotografía: Enrique Chediak
Año: 2013
Duración: 90 min.
País: Estados Unidos
Productora: Wayfare Entertainment / Misher Films
Reparto: Anamaria Marinca, Christian Camargo, Michael Nyqvist, Daniel Wu, Karolina Wydra, Embeth Davidtz, Dan Fogler, Isiah Whitlock Jr., Sharlto Copley
Europa Report (traducida en España como Europa One) es el primer trabajo en Estados Unidos del realizador ecuatoriano Sebastián Cordero. Es uno de los pocos directores mundialmente famosos del panorama cinematográfico ecuatoriano, un país que carece prácticamente de esta industria (hay un número muy bajo de producciones anuales), y ha presentado sus películas en grandes festivales de cine: Sundance, Cannes, Venecia, Toronto, Málaga, Sitges, San Sebastián… Su cine siempre oscila entre el drama social y el thriller, pero en la película que nos ocupa, se pasa a la ciencia ficción.
Una expedición de seis astronautas es enviada a la cuarta luna de Júpiter, Europa, dónde, según las últimas evidencias, se ha encontrado la presencia de agua bajo la gruesa capa de hielo que cubre el planeta.
Estamos otra vez ante un filme del subgénero que levanta pasiones y odios por igual entre crítica y público: el found footage/mockumentary. Ya hablé en mi crítica de The Sacrament de las características de cada uno, y intenté dejar claro que ambos se entrecruzan en multitud de ocasiones. A mí personalmente estos dos subgéneros me gustan mucho, y, si además la película que lo usa tiene una buena historia que contar, aún los disfruto más.

“Compared to the breadth of knowledge yet to be known… what does your life actually matter?”
Europa Report es la película más fiel a la ciencia espacial jamás hecha desde que 45 años atrás Kubrick estrenara su odisea en el espacio. No acaban aquí las similitudes con la película de ciencia ficción del maestro inglés del cine, pues la música usada en Europa Reportrecuerda de manera muy clara (con El danubio azul de Strauss incluido) a la obra cumbre de su género.
Una de las grandes virtudes del filme (que, paradójicamente, también es uno de sus defectos) es la creación de un estado de alerta en un espacio reducido y una tensión claustrofóbica permanentemediante el uso casi exclusivo de las cámaras fijas que están estratégicamente situadas dentro y fuera de la nave. Digo que también es un defecto ya que, como consecuencia al uso de la cámara fija y el estar enmarcada en una expedición científica, el guión no ahonda lo suficiente en sus personajes, dando suma importancia a la vertiente científica, trazándolos a grandes pinceladas y haciendo que el espectador no sienta ninguna empatía con ellos (cosa que, curiosamente, también ocurría en 2001), pero, insisto, manteniendo firmemente el interés en la misión espacial.

Una de las escenas míticas de Europa Report
Otro defecto del filme es lo complicado de su narración: el montaje hace saltos atrás y adelante en el tiempo haciendo que la trama sea un poco difícil de seguir. Aún así, esto no es excesivamente molesto y ayuda a mantener aún más la atención sobre la película.
Volviendo a los aspectos técnicos del filme, el trabajo del director en esta película se limita a la dirección de actores, y en este apartado Cordero consigue unas actuaciones muy correctas, curiosamente dando el mínimo protagonismo posible a Sharlto Copley, la única estrella de su reparto. Es altamente destacable el trabajo del director de fotografía Enrique Chediak, consiguiendo un realismo extremo en los exteriores de la luna Europa.
En resumen, Europa Report es un viaje al espacio profundo, una historia sobre la búsqueda de respuestas a las preguntas que el hombre se ha hecho des de tiempos inmemoriales: ¿quiénes somos?  ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos? y la más importante ¿estamos solos en el Universo?
Lo mejor: la tensión, el realismo y la atmósfera de tensión que se crea durante todo el metraje.
Lo peor: personajes vagamente dibujados y una narrativa algo complicada (flashbacks y flashforwards intercalados con entrevistas a personalidades de la NASA) que aunque absorbente, puede ser algo densa para el espectador medio.

‘Gravity’, el cine-espectáculo al máximo exponente

Título: Gravity
Director: Alfonso Cuarón
Guión: Alfonso Cuarón, Jonás Cuarón
Fotografia: Emmanuel Lubezki
Año: 2013
Duración:  90 min.
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures / Esperanto Filmoj / Heyday Films
Reparto: Sandra Bullock, George Clooney

El mejicano Alfonso Cuarón, conocido principalmente por ser el director de la película más personal del universo de Harry Potter (“[…] and the Prisoner of Azkaban“), vuelve a ponerse tras las cámaras siete años después de su genial filme “Children of Men“, para traernos un drama espacial protagonizado por los oscarizados Sandra Bullock (“The Blind Side“) y George Clooney (“Syriana“) el cual tiene un papel casi anecdótico, y la voz de Ed Harris (“Gone Baby Gone“). El guión de la película está coescrito entre Cuarón y su hijo, Jonás. Gravity fue presentada fuera de concurso en el Festival de Venecia, alabada por la crítica y por grandes celeridades del panorama cinematográfico.
En alguna entrevista, Cuarón ha dicho que Gravity era un proyecto que nació cinco años atrás, pero que grandes cerebros de la industria del cine (como David Fincher) le aconsejaron que esperara a que la tecnología estuviera a la altura de esta ambiciosa idea. No les faltaba razón, pues toda la película (a excepción de los actores) es puro CGI.

“Pase lo que pase, la experiencia va a ser alucinante”

Matt Kowalsky (Clooney) flota por el espacio con su mochila propulsora mientras la doctora Ryan Stone (Bullock) intenta arreglar un satélite en su primera misión espacial. Parece un día normal para estos dos trabajadores de la NASA: Kowalsky atormenta a sus compañeros con historias de otras misiones espaciales, Stone, como buena novata, se maravilla de la belleza y la paz que se respira al estar situados a 600 km sobre la faz de la Tierra… pero desde Houston informan de una lluvia de metralla espacial que se dirige hacia ellos a una velocidad alarmante, siendo inevitable el choque…
Éste es el punto de partida, contado mediante un impresionante plano-secuencia de casi 20 minutos, de una epopeya espacial que nos envuelve a nosotros y a nuestros sentidos. Sabemos que lo que estamos viendo es ficción, pero cuesta asimilarlo: Cuarón consigue un relato tan sumamente claustrofóbico y asfixiante que nos descubre la esencia del cine, la  búsqueda de la verosimilitud y la realidad.

“Houston, he perdido contacto visual con la doctora Stone”
Eso si: no todo son alabanzas hacia el filme de Cuarón. El guión, flojea en el drama familiar alrededor de la doctora Ryan Stone, repleto de clichés y tratado sin sutileza. Además, no dudo que Bullock no haya estado mejor, pero es que sus mejores momentos son con la escafandra puesta… Aún con esas, todo da igual. Lo que vemos es tan bello y, en cierto sentido, tan nuevo, que se puede perdonar. Gravity marca un antes y un después en la historia del cine, y, obviamente, del 3D.
Lo mejor: el increíble trabajo de fotografia de Emmanuel Lubezki trabajando sólo con CGI. Acongojante.
Lo peor:  Jonás Cuarón. La historia no cala, algo huele mal en el guión. Flojo.