‘A Most Violent Year’ o “Mr. Fucking American Dream”

Llegar al país de las oportunidades, buscarse un trabajo y empezar a subir en la escala social a base de esfuerzo, determinación y mucho trabajo. Éste parece ser el caso de Abel Morales (Oscar Isaac), la viva imagen del sueño americano. Hay una escena en la que habla con Julián –transportista de su empresa-, también hispano. Éste le empieza a hablar en español y, a pesar de ser la lengua nativa de ambos, Morales le pide que cambie al inglés. Vemos, pues, que su integración al país es total e incluso parece haber olvidado sus raíces. Su país es Estados Unidos y cree firmemente en los valores que esta nación representa. Morales ha conseguido levantar una empresa de distribución y venta de gasóleo con todas las de la ley. Sin embargo, los camioneros que transportan su gasóleo son asaltados continuamente y no se pueden defender, pero Morales se niega a armarlos. Paralelamente, y aunque él insiste en la honradez con la que lleva su negocio, el fiscal presenta cargos contra su empresa.

El inicio es más bien relajado: se describe una transacción que se prevé importante para la empresa pero del que desconocemos los detalles y si bien al principio puede parecer un drama empresarial carente de emoción, la película muta hacia un thriller que, de la misma manera que la genial ‘Nightcrawler’ (Dan Gilroy, 2014), nos ofrece un discurso claro: no se puede alcanzar el sueño americano jugando limpio. No hay competencia leal. Si una empresa se expande y con sus beneficios perjudica otra empresa, ésta no responde con un mejor servicio, con un mayor esfuerzo para mejorar los resultados, sino con amenazas e invitaciones poco amigables a abandonar el negocio. Porque ese Sueño Americano es sólo un espejismo, y los que quieren llegar a él saben que sólo tienen un camino: desviarse de la legalidad e intentar no ser muy sensible con los demás, porqué sólo ganas si los otros pierden.
La grandeza de ‘A Most Violent Year’ no reside únicamente en su desolador pero realista discurso, pues las interpretaciones de los dos protagonistas, Oscar Isaac y Jessica Chastain ya merecen por sí solas el visionado de la película. Tras interpretar a Llewyn Davis, el músico de folk y enésimo loser salido de las mentes de los Coen, la carrera de Oscar Isaac acabó de despegar y este año ya hemos podido verle con otra gran interpretación en la recomendable ‘Ex Machina’. Isaac convence como el empresario honrado que intenta hacer lo imposible por evitar pasarse al otro lado de la ley, y su contención es tan admirable como los estallidos emocionales, siempre más fáciles de alabar. Las grandes actuaciones de Jessica Chastain ya son habituales des de que despuntara en ‘The Tree of Life’, pero no por ello es menos destacable su papel como contable y esposa de Morales. Los dos actores alcanzan cotas interpretativas tan altas en la última discusión de sus personajes que no desentonarían en ninguna lista de premios.
Si a todo esto sumamos un director que con sus dos primeros largometrajes (‘Margin Call’ y ‘All Is Lost) se ganó buena parte de la crítica, el resultado no es otro que este excelente thriller que empieza de forma serena para después finalizar con un gran clímax que concluye de forma realista y certera y una única sensación tras ver ‘A Most Violent Year’: acabamos de ver cine en mayúsculas.
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¿Quién hay dentro de… Darth Vader, C3PO y R2D2? por @marckwire21

El cine nos ha regalado personajes maravillosos y carismáticos, unas veces creados desde cero y otras, adaptándolos de obras literarias de donde jamas habían salido. Ya fuera de una manera u otra siempre ha habido un actor o especialista manejando los hilos y engranajes de esos personajes que se ocultan tras una mascara o embutidos en el cuerpo metálico de un robot. La recopilación de hoy es sobre 10 de los personajes mas míticos de la historia del cine a los cuales se les conoce mundialmente gracias a especialistas o actores desconocidos para la gran mayoría del público.

Son varios los actores que han dado vida al icónico personaje creado por George Lucas a finales de los años 70, pero me centraré en su etapa oscura. En ‘SWEIV – A New Hope‘ fue inicialmente el británico de 42 años David Prowse (‘Frankenstein And The Monster From Hell‘, ‘A Clockwork Orange‘) quien se enfundara el traje negro gracias a su complexión física, 2m y 118 kg. Prowse, que rechazó ser Chewbacca pensando que seria más recordado por haber sido Darth Vader era un veterano de la series de televisión por aquel entonces donde llego a interpretar al Minotauro en ‘Doctor Who‘. Fue Darth Vader en los tres primeros episodios que se filmaron, los que dieron fama a la saga excepto, las escenas de lucha de los episodios V y VI. Estas fueron interpretadas por el instructor de esgrima, Bob Anderson. A pesar de haber sido el primero en dar vida a Vader, ni su rostro ni su voz aparecen en ninguna de las partes hasta ahora realizadas. La explicación es que a Lucas no le gustaba el acento del actor y decidió reemplazar su voz por la del polifacético James Earl Jones (‘The Great White Hope‘, ‘Conan‘, ‘Roots‘, ‘The Lion King‘), algo que el británico no supo hasta el mismo día del estreno. Su rostro, que iba a aparecer al final de ‘Return Of The Jedi‘, fue cambiado por el de Sebastian Shaw, otro actor muy conocido por sus trabajos en series de televisión pero que finalmente y tras rodarse la segunda trilogía también seria reemplazado por el del joven actor Hayden Christensen (‘Jumpers‘, ‘Outcast‘), ultimo en vestir la armadura del mítico personaje y al que se le tuvieron que aplicar unas modificaciones en el traje para asemejar su altura a la del gigante actor británico. David Prowse sigue vivo y su ultimo trabajo fue en 2010 con ‘The Kidness Of Strangers‘, James Earl Jones está en activo, y en este 2015 estrenara ‘Starbright‘, Sebastian Shaw murió en 1994 de forma natural y su ultimo trabajo fue en la serie ‘Growing Rich‘ de 1992. Bob Anderson pasó a mejor vida en 2002 tras haber añadido a su carrera además de dar vida a Vader en las peleas con Luke sino también el haber coreografíado todas las escenas de espadas en la trilogía de ‘The Lord Of The Rings‘.


El larguirucho, primero plateado y más tarde dorado, droide de protocolo más conocido en el universo cinéfilo. Sólo ha sido interpretado por un actor a lo largo de toda la saga ‘Star Wars’, ya fuera poniendo su voz o enfundándose el inflexible traje del robot parlanchín. Anthony Daniels es el actor tras el alma de C3PO, un británico que ha dedicado toda su carrera al robot tanto en series, películas, documentales e incluso videojuegos. Una vida dedicada a un solo personaje. ¡Brillante! Anthony Daniels sigue vivo y volverá a ser C3PO en el futuro episodio VII.


El mítico droide bajito de la saga ‘Star Wars‘, el valiente R2D2. A diferencia de su compañero de aventuras C3PO, R2D2 ha sido controlado de varias formas diferentes: mediante radiocontrol remoto, por cables que luego fueron eliminados y por el actor Kenny Baker. Britanico de nacimiento, 33 años y con una altura de 1.12m fue la elección perfecta para meterse dentro de ese cubo con patas que terminaría dándole un salto de calidad a su vida y a su carrera. Baker posteriormente trabajaría también en otros films míticos como ‘The Elephant Man‘, ‘Flash Gordon‘, ‘The Hunchback Of Notredam‘, ‘Amadeus‘, ‘Willow‘ o ‘Time Bandits‘. A sus 79 años, Kenny Baker volverá a ser R2D2 y estrenara ‘When The Devil Rides Out‘.

RETROSPECTIVA Darren Aronofsky: ‘The Wrestler’

[[Crítica de @marckwire21]]
The Wrestler‘ es la cuarta película del imaginativo director descendiente de polacos, Darren Aronofsky. Se estrenó a finales de 2008 y principios de 2009, dos años más tarde desde su controvertido último trabajo, ‘The Fountain‘. Aronofsky y Mansell. Estos dos nombres deberían ser suficiente razón como para verla, pero estamos ante un caso especial donde sí se aprecia la mano de Aronofsky, pero la de Mansell no pasa más allá de una banda sonora de acompañamiento mínimamente audible y jugosa. La fotografía corre a cargo de Maryse Alberti que recibió el premio por su composición en los Independent Spirit Awards. Pero… poco importa, ya que el propio personaje principal, Robin Ramzinski aka Randy ‘The Ram’ Robinson (El Carnero), empaña cualquier otro trabajo realizado en la película. Mickey Rourke da vida a este luchador de wrestling regalándonos posiblemente la mejor interpretación de su vida, la culminación de una carrera llena de titubeos en la que después de estar relegado al ostracismo tras ser un mito de acción y erótico en los años 80-90 (‘Angel Heart‘, ‘Nine 1/2 Weeks‘ o ‘Wild Orchid‘) resurgió cual ave fénix mostrándonos todos esos matices que hicieron de su carisma e interpretaciones, un ídolo. El papel iba a ser para Nicolas Cage, y por suerte para todos, al final fue Rourke el elegido. Grandioso acierto. Apuntar también que Rourke fue boxeador durante mucho tiempo. Aunque lo parezca, no está basada en ninguna historia real y tampoco es la biografía de ‘The last warrior‘ ni de Hulk Hogan. En un top ten de películas de deportes, es imposible que este film de Aronofsky quedara fuera, por mucho que pasen los años, es la ‘Toro Salvaje del wrestling: épica, desgarradora y enternecedora al mismo tiempo. Premiada en varios festivales sobretodo por su parte actoral donde Rourke hizo su agosto llevándose el BAFTA a mejor actor y una nominación en los Oscar. Que no lo ganara fue culpa de Sean Penn y su interpretación en ‘My name is Harvey Milk, de la cual no puedo opinar porque no la he visto. Marisa Tomei estuvo nominada a mejor actriz secundaria.
The Wrestler‘ nos cuenta el final de la carrera de un luchador de wrestling muy famoso en los años 80, y actualmente en plena decadencia, el cual tiene una vida bastante complicada con una hija “abandonada” por su carrera, enamorado de una stripper entrada en años y los problemas físicos acarreados tras tanto tiempo recibiendo golpes y más golpes en el ring. Mickey Rourke protagoniza el film acompañado de Marisa Tomei dando vida a la stripper Casidy/Pam y Evan Rachel Wood como su hija Stephanie Robinson.


El carácter de Randy es muy diferente al que a priori os podáis imaginar, podríamos sintetizarlo en la frase: tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Muestras de ello son las escenas con los niños, con la stripper de la que esta enamorado, con su hija (las escenas más dramáticas), incluso las conversaciones con otros luchadores antes de los combates, denota ser amable, cariñoso, que se “cuida” dada la vida que ha llevado, lleno de amor. Hablamos de un luchador de wrestling, no quiero decir que no tengan sentimientos este tipo de luchadores, pero es muy chocante esa actitud tan tierna en un tipo tan grande de aspecto físico idéntico casi al famoso luchador ochentero antes citado, ‘The last warrior‘. Emociona. La interpretación de Mickey Rourke es brutal, os creeréis que estáis viendo a un autentico luchador de este deporte. ¿Porqué es apodado “el Carnero”? Por su ataque especial, con el que remata a los contrarios, subiendo a la esquina del cuadrilátero y lanzándose con los codos por delante noqueando a cualquier contrincante. Los detalles sobre el mundo del wrestling son reveladores, dando un buen ejemplo en el combate final contra Ayatollah (Ernest Miller), asemejándose a aquellos míticos combates de los 80 que algunos, como yo, vivimos personalmente, ‘The last warrior‘ vs. Hulk Hogan o Los Sacamantecas (The Bushwhackers) vs. El enterrador. Dejando a un lado la nostalgia, como dije, los detalles sobre este mundo son magníficos y ayudan mucho a meterse en situación. Solamente los créditos iniciales son una gran muestra de ello asi como el vídeojuego de Nintendo con The Jam vs Ayatollah o los entresijos y tretas preparadas por los luchadores antes de los combates. Randy viste un plumón, descosido por un brazo, como su cuerpo, como su vida, sucio, con pinta de no haber sido lavado nunca, embutiendo las carnes de una vieja leyenda dispuesta a luchar por esa ultima esperanza de tener una vida normal junto a su adorada stripper y conseguir la reconciliación con su olvidada hija. Pero a veces o casi siempre, la vida, no es como queremos y Randy lo termina por aceptar volviendo a los rings por última vez, donde se siente vivo, donde lo aman… el desenlace final os emocionará.
Los secundarios están más bien como adorno obteniendo mas protagonismo Marisa Tomei (Pam), la stripper de la cual esta enamorado Randy y por la que es capaz de todo que la propia hija de este. Realmente hay ciertos paralelismos entre la vida de la stripper y la vida del luchador, cada uno en su ambiente, cada uno con su estilo de vida, y ambos cansados de darlo todo por su público sin obtener ninguna recompensa después de tantos años frente a ellos. Adoro esa escena en la que Pam sube al escenario para bailar en la barra y se da cuenta que nadie está por ella, que nadie la mira, como cambia su mirada en cuanto ve a Randy entrar en el bar, igualaría esta escena a la vivida por Randy en la convención de fans cuando ve al resto de sus excompañeros a cuál más estropeado. Aun así, Pam se muestra mas indecisa y su tardanza en abrir los ojos será crucial en el destino de Randy. La hija, Evan Rachel Wood (Stephanie) es un adorno interesante, con un par de escenas y poco más consigue transmitir la tristeza encubierta en odio hacia su padre, imposible valorar el trabajo de Evan Rachel Wood ya que no pasa de 10 minutos en pantalla juntando todas sus intervenciones. Destacaría algunas escenas como la conversación con el niño y el “Call of Duty”, la entrada en la charcuteria de un Randy dispuesto a comenzar una nueva vida (los gritos del público hasta antes de pasar la cortina de plástico) o la explosión de rabia en la charcuteria tras la insistencia de un cliente al reconocerlo. Mención especial para el polvo con la rubia, no por la escena en si, sino por la habitación donde luego despierta Randy con los posters de bomberos, impagable. En cuanto a la música y la frustación tras ver a Mansell en los créditos y después escuchar lo inútil de su aportación a la película no queda mucho mas que añadir, la banda sonora no original esta compuesta sobretodo por grupos de rock de los 80 con algún tema mas de The Scorpions, Guns ´N Roses o Cinderella, poco remarcable pero muy acorde con el film. La película arranca con un tema bastante conocido como es el “Bang Your Head” por Quiet Riot, de 1983, canción que es usada también por Randy en sus actuaciones. Al final de la película un grande como Bruce Springsteen acompaña los créditos finales con el tema principal titulado igual que la película, “The Wrestler”. La verdad que realmente no sé hasta que punto hubiera hecho bien una banda sonora autentica y palpable de Mansell, quizás le hubiera dado un enfoque más oscuro, y la película en sí no lo necesita a mi modo de ver ya que Rourke lo abarca todo.


Existen películas en las cuales al igual que en el universo, un día, coinciden varios fenómenos dando lugar a un suceso extraordinario, algo fuera de lo habitual, que llama mecanismo la atención y que por alguna extraña razón, perdura en la memoria de aquellos que tienen la suerte de presenciarlo. Es exactamente, lo que ocurre en esta película. Da igual que no te guste el wrestling, da igual que odies ese deporte convertido en show, da igual que no soportes a Mickey Rourke, todo, absolutamente todo da igual porque, durante aproximadamente 100 minutos, vivirás, sufrirás y padecerás lo que Randy vive, sufre y padece. La historia de una bestia que conmueve.

‘Mr. Kaplan’, de Álvaro Brechner

[[Crítica de @marckwire21]]
Mr. Kaplan‘ es la segunda película que escribe, produce y dirige Álvaro Brechner, un uruguayo de 38 años afincado en Madrid desde 1999. Su primer largo, la comedia ‘Mal día para pescar‘ en 2009, obtuvo una critica general muy positiva y casi treinta galardones en festivales de todo el mundo. Tras 5 años llega lo difícil para Álvaro. La confirmación. ‘Mr. Kaplan‘ nace fruto de dos fuentes, la novela escrita en 2005 por Marco Schwartz, ‘El salmo de Kaplan‘, y los recuerdos que el director posee de su abuelo, que al igual que el protagonista del film y muchos otros, emigraron a sur-américa durante la guerra buscando esa segunda oportunidad. Producción uruguaya en unión con España y Alemania (Baobab Films y Razor Film) además de contar con la coparticipación del canal de TV franco-alemán, ZDF/ARTE. Candidata con varias nominaciones en los Goya 2014 y representante uruguaya a los Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa.

Jacobo Kaplan. Jacobo (Héctor Noguera) es un anciano judío de 76 años nacido en Polonia que emigro a Uruguay en el año 1937 al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Siente que no ha hecho nada por lo que pueda ser recordado cuando muera, que ha pasado por la vida sin hacer nada relevante y para colmo su familia lo trata como a un bebe que no puede valerse por si mismo. Cansado de esta situación y tras un comentario de su nieta acerca de un viejo como él al que apodan, ‘El nazi’, que regenta un chiringuito en la playa donde ella para con sus amigos, Jacobo encontrara la manera de redimirse, de sentirse vivo de nuevo y quedar en paz con el mundo, con la humanidad y sobretodo con él mismo.
Pocas cosas se le pueden reprochar al nuevo film de Brechner ya que en todas sus facetas está en su punto. Una comedia simpática, irónica y ágil, con su punto de thriller y un giro bastante dramático como contrapunto que le sirve de firmeza para ganarse el corazón del espectador. Si a alguien se le ocurre ver el tráiler o leer la sinopsis puede que le vengan pensamientos de ‘Amelie‘, ‘Micmacs‘, ese cine de Jean-Pierre Jeunet que también se vió en la argentina ‘Un cuento chino‘ con Ricardo Darín. Y sí, es cierto. La cinta uruguaya tiene ese toque, esa atmósfera de cuento, de fabula visual tan llamativa, gracias mayormente a la fotografía de Álvaro Gutierrez (‘Mal día para pescar‘ o ‘Todos están muertos‘) que muestra un Montevideo años 90 perfecto con una tendencia siempre al color amarillo. La recreación de ese Montevideo 1997 me parece algo fantástico, no se abusa de objetos de aquella época para remarcar constantemente el año, tan solo vemos un pinball y las noticias de aquellos años en una televisión, nada más. Como bien dijo el director antes de empezar la proyección, todos en el reparto habían formado una gran familia, y eso es algo que se nota en las actuaciones. La pareja protagonista esta impecable llevando todo el peso del film en los 98 minutos, Jacobo es el ‘protagonista’ pero su Sancho, como nos lo venden en el poster del film, no es para nada un secundario al uso, es tan o mas protagonista que el propio Jacobo. Wilson (Néstor Guzzini), que así se llama nuestro Sancho, es un ex-policía al que la familia intenta contratar para que sea el chofer de Jacobo y que termina convirtiéndose en el ayudante de este en la caza, captura y traslado de ‘El nazi’ a Israel. Jacobo podría salir metiendo en una coctelera al abuelo de ‘Up‘, al Melvin de ‘Mejor… imposible‘ y al ferretero de ‘Un cuento chino‘. Héctor Noguera no lleva a un nuevo nivel ese perfil de viejo encantadoramente testarudo y cascarrabias, pero aplica unos matices a su personaje durante todo el film muy característicos gracias a su humor seco, cortante y su mirada desafiante. Por otro lado Wilson, el honrado, descuidado y pasota acompañante en esta aventura de Jacobo proporciona esa parte racional, creíble y natural como contrapunto a la ‘locura’ del anciano. Básicamente la película son ellos dos, existe una familia de Jacobo así como una ex-mujer de Wilson, pero realmente son meros complementos inicialmente para ayudarnos a definir la personalidad de ellos dos y sus motivaciones. La banda sonora original esta compuesta por el navarro nominado a un Goya, Mikel Salas (‘Bajo las estrellas‘, ‘El segundo nombre‘ o ‘REC 3‘). 

Comedia, drama y thriller en distintas proporciones se dan cita en ‘Mr. Kaplan‘ intercalándose durante todo el metraje. Brechner abre la función a ritmo de ‘SS Uruguay‘ de Serge Gainsbourg una comedia repleta de diálogos brillantes, y silencios, que mueve ligeramente al drama sin dejar caer todo el peso de la película en él. El punto de thriller que aporta el misterio en torno al Nazi potencia ese ‘viaje’ maravilloso que Jacobo y Wilson empiezan. A ambos la experiencia les abrirá los ojos para enfrentarse a sus miedos y asumir sus errores. El director uruguayo remata con un final enternecedor con ese plano silencioso y largo de la cara de Jacobo tras el equívoco de la puerta. Maravilloso.

Lo mejor: La pareja protagonista formada por Hector Noguera y Néstor Guzzini. Su humor justo y medido sin caer en lo absurdo. Brillantes diálogos.
Lo peor: Algo previsible en algunas escenas.

Recomendaciones de Cine de Terror Europeo: #2 – The Innocents (1961) de Jack Clayton

[[Crítica de @marckwire21]]
Estrenada en 1961 y dirigida por Jack Clayton se trata de una adaptación de la novela escrita por Henry James en 1898, ‘The Turn of the Screw‘. Una historia gótica de fantasmas mezclada con un potentísimo drama psicológico donde guión, interpretaciones, fotografía y música se unen junto a un nítido blanco y negro de altísima calidad para ofrecernos como resultado una de las mejores películas de terror europeas de toda la historia. A principios de los 60 el tema casas encantadas despuntaba ya como la nueva gallina de los huevos de oro con grandes éxitos como ‘House on haunted hill‘ o ‘13 ghosts‘ y dos años mas tarde con ‘The Innocents‘ llegaría otro clásico británico de idéntica temática, la brillante ‘The Haunting‘ de Robert WiseSu argumento os sonará mucho ya que es el paciente 0 en cuanto a casas encantadas se refiere: Miss Giddens (Debora Kerr) es una recatada institutriz que acepta el trabajo de cuidar a dos hermanos Flora y Miles (Pamela Franklin y Martin Stephens) en una mansión victoriana apartada en las montañas mientras su único tutor, su tío (Michael Redgrave), se ocupa de unos asuntos en la gran ciudad. En la mansión conoce a la encantadora ama de llaves Mr.Grose (Megs Jenkins), que le ayuda a instalarse y a conocer a los niños. A los pocos días Miss Giddens empieza a observar comportamientos extraños en los pequeños y a sufrir alucinaciones en las que ve a la antigua institutriz muerta un año antes. 

Lo mejor que se puede decir sobre ‘The Innocents‘ es que a pesar de haber servido de inspiración para otras películas como ‘The Changeling‘ o ‘The Others‘ incluso la propia ‘The haunting‘ es que, a día de hoy sigue la mejor de todas ellas. ¿Historia de fantasmas con trasfondo dramático o al revés? Es una película tan ambigua y con un final tan instigador que soporta segundos y terceros visionados en los que encontrar nuevos detalles y formas de entender su final. Que aún pasando más de 50 años conserve su esencia no es algo casual. Hay una unión de factores, en este caso personas, que hacen de ella una joya muy admirable. Seguramente el factor mas importante de estos sea la adaptación del guión por el mismísimo Truman Capote, sinónimo de calidad. La puesta en escena y la impecable fotografía en un pulido blanco y negro de Freddie Francis (‘The elephant man‘,’The Straight Story‘) son algo maravillosas, inolvidables me atrevería a decir. Francis saca todo el partido a una espléndida Debora Kerr, y como esta lo da todo, fijaos en sus ojos cuando habla con Miles, el movimiento de sus pupilas vibrantes, está totalmente metida en su papel, es algo bárbaro. Y si ella esta perfecta, los niños… los niños son algo extraordinario, para llevarlos al mismo colegio que Damien vaya. Si Pamela Franklin como Flora está brillante lo de Martin Stephens como Miles es algo que bordea la perfección, impresionante el registro de este niño que venía de rodar ‘Village of the damned‘ y ya tenia experiencia en poner esas miradas que le dedica a Miss Giddens, esos aires de superioridad.


Debora Kerr está magnifica pero Martin Stephens hizo el papel de su vida. Cuando uno decide ver ‘The Innocents‘ sabe, mas o menos a los 2 minutos, que está a punto de ver una muy buena película. Fondo negro, suena una melodiosa canción infantil durante unos 45 segundos en los que solo vemos el fondo oscuro, tras este, aparecen las manos de Debora Kerr a la izquierda junto a los primeros títulos de crédito que van unidos al sonido de unos pájaros, brillante. Sólo los títulos de crédito ya nos avisan que no estamos ante un producto cualquiera, que no se ha hecho deprisa y corriendo, que esta cocinado a fuego lento, donde cada escena contiene más de lo que muestra, que podemos divagar sobre los diálogos que sus personajes interpretan, que vamos a tener que leer entre lineas durante muchas ocasiones. La canción en cuestión es ‘O Willow Wally’ y da un mal rollo espeluznante cada vez que Flora la tararea. 

El film de Clayton lleva al espectador a dictaminar tras su final la opción que más sienta acertada sin dejar de pensar en que la no elegida, la que consideramos imposible o absurda también exista. ¿Son reales las visiones de Miss Giddens o por el contrario somos embaucados por su histrionismo y excitación? ¿Está Miss Gidens siendo invadida por un cúmulo de sentimientos y sensaciones que en su vida anterior donde era tan inocente y puritana no conocía? ¿Qué hay oculto en ese beso de buenas noches a Miles? Como veis, es un film al que se le puede sacar una buenísima tertulia cinéfila, sus diversas interpretaciones partiendo siempre que lo que vemos es lo que la propia  Miss Giddens ve ya que es su punto de vista lo que siempre se nos muestra dejan abiertos varios caminos. ¿Creemos a la nueva institutriz? ¿Creemos a los niños? ¿Se aprovechan los niños de la mente paranoide de Giddens o es Giddens quien manipula y se hace con el control tanto de los niños como de la mansión? ¿Flora termina desquiciada y Miles muerto o la pequeña finge al ver que alguien más ve esos fantasmas y Miles simplemente se desmaya? Sea como fuere este TOP 2 del ránking es un clásico del terror psicológico europeo que nadie puede dejar pasar.

#reflexionesdecine – Mis diez películas de terror europeo favoritas

 

[[Estas #reflexionesdecine corren a cargo de @marckwire21]]

No puedo decir que me guste un género más que el resto en concreto dentro de todos los existentes cinefilamente hablando pero sí que siento más predilección por la ficción, por lo fantástico, por la acción y la innovación que invita a varios razonamientos posteriores. Siendo así,  la ciencia-ficción y el terror son dos de los géneros que más llaman mi atención. Aprovechando la reciente festividad de Halloweenos traigo un TOP 10 de películas de terror europeas entre las que se encuentran verdaderas joyas de este género, donde desde siempre los europeos abogan mas por la elegancia, la calidad, el impacto y sutilidad en sus películas que por la producción masiva sin importar ninguno de los adjetivos nombrados antes que predomina entre casi toda la industria americana del cine donde, un éxito de taquilla medianamente aceptable produce una sucesión de secuelas inútiles a cual más nefasta. No siempre, obviamente, pero si mayormente. Durante este mes de noviembre, se van a ir publicando las críticas de cada una de las películas, empezando por la de ‘Nosferatu‘, hoy mismo.

1. NOSFERATU – 1922 – ALEMANIA
2. THE INNOCENTS – 1961 – REINO UNIDO
3. LES DIABOLIQUES – 1955 – FRANCIA
4. LET ME IN – 2008 – SUECIA
5. LES YEUX SANS VISAGE – 1960 – FRANCIA
6. QUIEN PUEDE MATAR A UN NIÑO – 1976 – ESPAÑA
7. DAS KABINETT DES DR. CALIGARI 1920 – ALEMANIA
8. MARTYRS – 2008 – FRANCIA
9. PROFONDO ROSSO – 1975 – ITALIA
10. REC – 2007 – ESPAÑA

Como en todos los TOP o listas de películas sobre un género, muchos encontrareis que faltan algunas o que las seleccionadas no son las mejores según vuestro criterio. Elegir tan solo 10 no ha sido nada fácil os lo aseguro. ‘The Others‘ de Alejandro Amenábar puede ser una de las que más echéis de menos en cuanto al cine patrio pero la razón de no incluirla creo que queda justificada por una de las números 1 del TOP. ‘The Others‘ es una gran película pero con ‘The Innocents‘ queda cubierto el cupo de “casa encantada y drama psicológico” de sobras sin mencionar que la cinta de Amenábar es en cierta manera un homenaje a esta. Ninguna de las diez elegidas se acerca a la comedia, cintas muy recomendables como ‘Zombies party‘, ‘Dance of the Vampires‘, ‘The Rocky Horror Picture Show‘, ‘REC 3‘, ‘An American Werewolf in London‘, ‘La horde‘ o ‘Goal of the dead‘ quedan totalmente fuera de este TOP. De todo el grupo inicial y salvando las seleccionadas me gustaría recomendar también otras grandes. Españolas que no podéis dejar de ver, de más a menos importancia y sin olvidar las citadas antes, ‘The Others‘ y ‘REC 3‘ son: ‘El espinazo del diablo‘ situada en la guerra civil española y con el fantasma de un niño de por medio, ‘La torre de los siete jorobados‘ thriller de 1944 con gran sorpresa final, ‘Los sin nombre‘ opera prima magnánima de Jaume Balagueró, ‘El orfanato‘ con una Belén Rueda magnifica, ‘Angustia‘ de Bigas Luna, ‘Gritos en la noche‘ versión española de ‘Les Yeux Sans Visage‘, el telefilm de Alex de la IglesiaLa habitación del niño‘ y las dos de la mejor saga zombie made in Europe no citadas antes, ‘REC 2‘ y ‘REC 4‘, acción e infectados por doquier. Británicas como la comedia de culto ‘Zombies party‘, el clásico en b&n ‘Village of the Damned‘ con el niño protagonista de ‘The Innocents‘, ‘Dracula 1958‘ del enorme Christopher Lee, ‘Event horizon‘ ciencia-ficcion y terror camino a la locura en la mejor película de la carrera de Paul W.S. Anderson, la claustrofóbica y reciente ‘The descent‘, otro clásico como ‘Curse of the demon‘, la ochentera ‘The Company of Wolves‘, ‘The Masque of the Red Death‘ dirigida por Roger Corman y con Vincent Price, ‘The Tomb of Ligeia‘. ‘The Hound of the Baskervilles‘, las dos primeras partes de la saga ‘Hellraiser‘, y las dos de infectados ‘28 days later‘ y ‘28 weeks later‘. Italianas como las míticas ‘Suspiria‘, ‘Phenomena‘, ‘I tre volti della paura‘ o ‘La maschera del demoni‘ sin olvidar la grandiosa saga ochentera ‘Dimoni‘, la precursora del slasher rodada en 1971 ‘Reazione a catena‘ y como no, la controvertida ‘Cannibal Holocaust‘. Francesas como el slasher new age ‘Haute tension‘ y la salvaje ‘Frotiere(s)‘, dos thrillers franceses tremendamente energéticos, ‘Possession‘  la mencionada ‘Le horde‘, mezcla de humor y apocalipsis zombie. De Alemania, un gran clásico alemán como ‘Vampyr‘ de 1932, el remake de ‘Nosferatu‘ del mismo nombre e interpretado por Klaus Kinski e Isabelle Adjani y otra ochentera ‘Joey‘. Para terminar, la danesa ‘Haxan‘ híbrido de documental y drama ficcionado de 1922, la sueca de Ingmar BergmanVargtimmen‘, la irlandesa sobre vampiros ‘Byzantium‘ y esa bizarrada para la que hay que tener muchísimo estomago llamada ‘A serbian film‘. Anda, ¡que ya tenéis una buena lista de películas a ver o, en su defecto, a recordar!

"La vida sin música sería un error"

Título: Begin Again (Can a song save your life?)
Director: John Carney
Guión: John Carney
Fotografía: Yaron Orbach
Año: 2013
Duración: 104 min.
País: Estados Unidos
Productora: The Weinstein Company / Exclusive Media
Reparto: Keira Knightley, James Corden, Mark Ruffalo, Adam Levine, Mos Def, Hailee Steinfeld, Catherine Keener, CeeLo Green
Crítica de @PaulPorcoRosso 

La vida sin música sería un error.F. Nietzsche
La corta y dilatada carrera de John Carney, que cuenta en su filmografía con cinco filmes distribuidos a lo largo de 13 años de forma muy irregular, dio un vuelco en el año 2006 con su segundo largometraje, Once (Una vez), una historia de amor entre un cantautor callejero y una inmigrante checa vendedora de flores, que situaba su acción por las calles de Dublín banda sonora sentimental mediante. Su rotundo éxito catapultó al director hacia dos olvidables películas (una comedia y un thriller terrorífico) que sólo llegaron a estrenarse en Irlanda y que raramente podremos llegar a ver algún día a no ser que sea mediante su descarga ilegal. Begin Again (titulada originalmente Can a song save your life?) es la primera producción americana del director irlandés, que trata un tema parecido al de Once pero des de otra perspectiva diferente, con más presupuesto, un reparto lleno de estrellas de la actuación y del mundo de la música, y con la hipsteriana ciudad de Nueva York como telón de fondo.
¡Mira! ¡el cantante de Maroon 5!”
En un garito perdido en las calles de Manhattan, un cantante rechoncho y de faz simpática que está ofreciendo un concierto, Steve (James Corden) introduce a la recién llegada a la ciudad Gretta (Keira Knightley) para que cante una canción que ella misma ha escrito. Sonrojada, sube al escenario y empieza a tocar no sin antes avisar de que “aún es un tema por pulir”. La canción es ignorada por todos los espectadores que hay en el bar musical, menos por un hombre de pelo negro rizado con canas con pinta de vagabundo y notablemente borracho. Ese hombre no es otro que Dan (Mark Ruffalo), un famoso productor musical que ha quedado cautivado por su actuación y está dispuesto a convertirla en una estrella…
Cualquiera que haya visto Once vislumbrará en Begin Again algo parecido a la que es la mejor obra del director. Esta versión americanizada del éxito de 2006 no aporta nada nuevo ni a nivel argumental ni a nivel narrativo a la industria cinematográfica. Es más, incluso hay varios agujeros de guión en la trama, pero se convierte en una recomendable experiencia cinematográfica gracias a su temática. Begin Again derrocha amor por la música, por el cine y por el autor de ambos artes. Uno de los puntos fuertes es su crítica (algo ligera, todo se tiene que decir) al mundo de la producción musical: de como un disco grabado y pagado con el dinero del artista se distribuye y vende en tiendas reportando al artista sólo un 10% del valor que pagará el cliente. 

Hailee Steinfeld va creciendo en pantalla. Aquí, es una adolescente
 en su fase de putilla.
Pese a la magnífica química en pantalla de la que hacen gala Ruffalo y Knightley, y la fina voz que pone al servicio del filme Adam Levine, el romance que trata la película abraza el tópico. Esta oda a Nueva York, la música y el cine igual pedía un poco más de drama y un poco menos de convencionalidad. Por ejemplo, el alcoholismo del personaje de Ruffalodel que se nos dan varios atisbos, está tratado con pinzas, y desaparece de la misma manera que llega: de forma inexplicable. Este,  pero, tampoco es un inconveniente mayor a la hora de disfrutar el filme como lo que es: una simpática comedia romántica que ningún melómano que se precie puede perderse. La película nos conquista buscando en nosotros no la sonora carcajada sino la sonrisa cómplice sinónimo de que aquella producción lo está haciendo bien.
Al final estar tanto con Johnny Depp le ha servido para cantar bien…
Y, además, nos conquista con su música. La bella selección y producción musical de Gregg Alexander cautiva los oídos del público y los corazones de los personajes, genios musicales todos ellos. Incluso CeeLo Green parece dotado para la improvisación de hip-hop en su pequeño pero determinante cameo. El bello retrato de la ciudad de Nueva York (plasmado con el ojo clínico de Yaron Orbach) tiene sus puntos álgidos en los interludios musicales interpretados en medio de puntos icónicos que cualquier habitante de la ciudad o cinéfilo que se precie sabrá reconocer sin mucho esfuerzo mental. En definitiva: John Carney repite la fórmula que ataño le funcionó, pero está dotado de sobras para hacer que funcione pese a sus pequeños (aunque numerosos) fallos. No creo que pretenda ser la mejor película del año (que no lo es), pero pese a sus limitaciones funciona como vía de escape a un mundo donde los problemas parecen menos problemas: el mundo de la comedia romántica.
Lo mejor: sin dudarlo ni un momento, la banda sonora.
Lo peor: le hace daño ser una comedia romántica como muchas otras, y la constante cara de palo de Adam Levine.