RETROSPECTIVA Ridley Scott: ‘Prometheus’

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
En un planeta que podría ser la Tierra pero desierto, sin el más pequeño indicio de vida, un ser con la piel de un tono azul-grisáceo, de facciones humanas y proporciones perfectas, se sitúa al borde de una catarata y bebe un líquido negro que trae consigo. El líquido provoca la descomposición del ADN de ese ser, que se vierte en el río y se recombina con el agua dando inicio a la evolución de la vida. Una deidad que se sacrifica para la creación de una nueva especie, un jardinero espacial convertido a la vez en semilla y en ente creador.
Y a partir de aquí, ‘Prometheus‘ se deshace, corroída por el ácido que es el desastroso guión de Damon Lindelof. Se convierte en un mero espectáculo visual cuyo guión es un pastiche indigesto de referencias bíblicas, mitología griega y verborrea filosófico-científica: un mero entretenimiento absurdo y decepcionante, vendido como una precuela de ‘Alien‘. Una de las más grandes obras de culto de la ciencia ficción y el terror, magistral y casi-perfecta, mancillada por su propio creador y convertida en una película de acción y ciencia ficción (a su favor hay que decir que no aburre y el diseño de producción es impecable -aunque a veces incluso demasiado-) con más agujeros de guión que un queso emmenthal (donde la coherencia interna brilla por su exasperante ausencia y los enigmas planteados por el guionista sólo son resueltos por más y más enigmas) y un casting horrible en el que sólo destaca un brillante Michael Fassbender que toma el testigo de Ian Holm para interpretar también a un robot.
La frase promocional de ‘Alien‘, “en el espacio nadie puede oír tus gritos”, se sustituye por “con ‘Prometheus‘ podrás oír las risas de Damon Lindelof y Ridley Scott incluso en el espacio”. Lo que en ‘Alien‘ era sucio, aterrador, y con un ambiente enrarecido, en ‘Prometheus‘ es limpio, absurdo (los personajes -contradictorios e indignantes- parecen escritos por un mono cocainómano con síndrome de down), demasiado artificial y con roturas de atmósfera constantes. Una decepción aberrante.
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RETROSPECTIVA Ridley Scott: ‘Matchstick Men’

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[[Crítica de @PauGarcia179]]
Probablemente exhausto después de hacerse cargo de un proyecto como ‘Black Hawk Down’ (un drama bélico basado en hechos reales), Ridley Scott decidió dirigir una película más sencilla con un presupuesto más ajustado: ‘Matchstick Men’, una historia de estafadores protagonizada por Nicolas Cage, Sam Rockwell y Alison Lohman.

Mucho se ha dicho de la sobreactuación de Nicolas Cage en esta película, pero personalmente pienso que la sobreactuación en este caso era necesaria, pues el actor de ‘Leaving Las Vegas’ interpreta a Roy, un hombre esquizofrénico y obsesivo que recuerda -quizás demasiado- al Jack Nicholson de ‘As Good As It Gets’. Roy y Frank (Sam Rockwell) son dos estafadores que se dedican a vender artilugios para filtrar el agua a precios desorbitados asegurando a sus clientes que si lo compran ganarán algún tipo de premio. Un día Roy se entera, a través de su psiquiatra, que tiene una hija, Angela (Alison Lohman) de 14 años y que quiere conocerlo.
Toda la película se sigue con mucho interés, es indudablemente entretenida y describe de forma genial al personaje interpretado por Nicolas Cage. El actor consigue hacer creíble los tics y también la locura de su personaje y como decía, aunque a veces se pase de rosca con su actuación y pueda parecer sobreactuada, lo cierto es que junto con el director y guionistas crea un gran personaje. También hay que alabar el papel de Alison Lohman, que en el momento del rodaje tenía 22 años y que aquí hace de una adolescente de 14. A pesar de actuar al lado de un actor de la trayectoria (aunque tenga grandes fracasos) de Nicolas Cage, la actriz no se amedrenta y consigue imprimir verismo en su actuación. Y en tercer lugar tenemos a Sam Rockwell, que en la genial (y posterior a ‘Mathstick Men’) ‘Seven Psychopaths’ desplegaba toda su arsenal cómico y que aquí no puede dar todo lo mejor de sí aquí porque el guión se lo impide, y en realidad, aunque el personaje tenga una importancia capital en la trama, uno tiene la sensación de que Ridley Scott lo ha desaprovechado sobremanera.
El trabajo de Scott aquí es, como siempre, competente y correctísimo, y algunos elementos de puesta de escena y montaje para describir el estado mental de Roy resultan ingeniosos y estimulantes, y en este sentido no podemos reprocharle nada a Scott. Sin embargo, identificar su autoría en la dirección resulta más bien difícil. El director, con muchos años de experiencia en el oficio, consigue darle una forma sencilla pero acertada al conjunto, y además dirige a sus actores de forma ejemplar, pues por mucho que echen pestes sobre la actuación de Nicolas Cage, éste supera con nota el reto de interpretar a un personaje tan peculiar, y como ya he señalado, el resto de actores también están realmente bien.
Pese a la corrección del conjunto, hay que decir que la primera mitad del film, en la que predomina la comedia, se sigue con mayor interés que con la segunda, pues al final lo dramático se impone a lo cómico y aunque evidentemente el desenlace puede llegar a sorprender, quedará en los espectadores una sensación agridulce por el devenir de la historia e incluso, por lo manipulador del guión escrito por Nicholas Griffin y Ted Griffin. Aunque Ridley Scott maquille el desenlace con un forzado happy end, el poso que deja no es del todo satisfactorio y el cambio drástico de registro -de cómico a dramático- no le hace un favor al film. ‘Matchstick Men’ es una correcta película que entretiene, mantiene la atención del espectador y le ofrece unas dosis de risas durante la primera mitad del film, que pese al desenlace, su visionado no será para nada una pérdida de tiempo. 


Título: Matchstick Men
Director: Ridley Scott
Guión: Nicholas Griffin & Ted Griffin (Libro: Eric Garcia)
Fotografía: John Mathieson
Año: 2003
Duración: 120 min.
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción USA-GB; Warner Bros. Pictures / Scott Free Production
Reparto: Nicolas Cage, Sam Rockwell, Alison Lohman, Bruce McGill, Bruce Altman, Melora Walters, Jenny O’Hara, Steve Eastin, Sheila Kelley, Tim Kelleher

‘Filth’, de Jon S. Baird

[[Crítica de @marckwire21]]
Lo primero, mi crítica está hecha sin haber leído la novela, a partir de aquí, continuo. Irvine Welsh escribió la nombrada en la que se basó ‘Trainspotting de Danny Boyle en 1993, después llegarían Marabou Stork Nightmares en el 95 y Filth en el 98. Trainspotting sólo tardó tres años en ser adaptada al cine con gran maestría por Boylemientras que esta adaptación de Jon S. Baird llega 16 años después. Con esto quiero remarcar además del tiempo transcurrido y lo cambiante de esta sociedad lo fuera de lugar que pueden quedar algunos de los temas expuestos. Estos temas, personajes o situaciones por aquel entonces hubieran causado un gran impacto en la sociedad cinéfila pero a día de hoy y tras varios otros filmes sino iguales pero si parecidos en ciertos puntos el impacto no es tal, y queda como algo desfasado. Puedo afirmar tranquilamente que de no ser por la impecable actuación de su protagonista James McAvoy y el ritmo fluido, que no intenso, que posee la cinta, estaríamos ante una película más dentro del género policía pasado de vueltas‘. El más claro ejemplo lo tenemos con nuestro querido Torrente. Las comparaciones son odiosas, de acuerdo, pero existen. ¿Porqué tenemos que desmerecer a infravalorar un personaje como Torrente y alabar a uno escocés? No lo entenderé nunca. Si tras ver Filth pensáis que del personaje que interpreta McAvoy se pueden llegar a hacer 4 secuelas con gran afluencia de público, es que no hemos visto la misma película. Y no sólo está Torrente‘, también tenemos a Jean Reno en Wasabi‘, o a Willis en The Last Boy Scout por decir una, quiero decir, que lo del policía pasado de rosca en sus está demasiado visto, demasiado gastado como para que llegue a interesar lo suficiente.

Ni digo que es peor que las citadas antes ni mejor, simplemente olvidable, más de lo mismo pero con el agregado dramático, imaginaros una versión de Torrente con mucha carga dramática, un final interesante y una banda sonora, o mejor dicho selección de temas, ramplona y vaga. Pues eso es ‘Filth‘. Querría hacer hincapié en la música. Clint Mansell a los mandos: caída de un mito. Admiro a este compositor, mucho, pero su selección de temas para la película me parece horrorosa, no por la calidad de las canciones elegidas  sino porque parece que la única función que tienen, al margen de ir su letra acorde con lo que vemos, es la de ayudar al espectador a no dormirse del aburrimiento mientras llega otro momento exaltado de McAvoy. Creo sinceramente que una banda sonora creada exclusivamente para el film, con ese toque tan oscuro que sabe darle Mansell hubiera dotado a éste de más seriedad, empaque o consistencia que es lo que parece más escasea. Entras al cine teniendo algo que te ronda la cabeza sobre cualquier otro tema y en cuanto salgas volverás a ese tema como si nada de lo visto hubiera trastocado algo dentro. No cuenta nada que no hayamos visto antes. 

Su tono dramático y oscuro en ocasiones la hacen distinta al resto (que no única) y el final anti-Hollywood es tan original como previsible. Si me ha gustado ese mundo surrealista que aparece en momentos puntuales donde McAvoy ve a ciertas personas como animales, algo lejanamente parecido a lo que vi en los créditos iniciales de Relatos Salvajes‘. Desconozco como se ve ese Edimburgo en la novela de Welshpero desde luego en la película no tiene presencia en absoluto. No voy a negar que tiene un gran toque de comedia negra, pero en ocasiones se excede o simplemente, no hace gracia. La escena con la menor me parece grosera a más no poder y no, no es que me escandalice por todo ni sea un beato, es que no hace gracia. No hace mucho vi The world of Kanako y su crítica es igual o más cruda que la de ésta, y en ella se destilan buenas maneras, aquí su director pretende que le cojamos asco al personaje, que lo veamos como se ve él, como un cerdo. Y lo consigue, sobradamente. Ese toque retorcido, negro y oscuro se mantiene hasta el final, aquí no hay moralinas que valgan. La película fluye a su ritmo, apoyada en las oportunas canciones seleccionadas hasta su final crudo. Detalles frikis: aparece en un papel secundario el doctor Fitz de Agents of S.H.I.E.L.D.‘, el actor Iain De Caestecker; curiosos también los créditos finales, no os los perdáis, mejores que los insulsos iniciales. En definitiva, el segundo trabajo de Jon S. Baird es una comedia muy negra con tintes dramáticos, surrealistas y un final digno de thriller pero nada más, totalmente olvidable en su conjunto salvo por la actuación de McAvoy.

Lo mejor: McAvoy

Lo peor: No cuenta nada nuevo, película desfasada a su tiempo. Final tan original como previsible

¡Tony Stark también es abogado!

[[Crítica de @PauGarcia179]]

Robert Downey Jr., el actor que cobrará 40 millones (qué mal repartido está el mundo) por su papel de Iron Man en ‘Captain America 3‘, dijo que el guión de ‘The Judge’, escrito a seis manos por Bill Dubuque, Nick Schenk, David Seidler, era “el mejor guión que había leído en su vida“. O bien Robert Downey Jr. no tiene ni idea de cine (idea que podríamos descartar porque el actor lleva ya unos años en el negocio) o simplemente lo ha afirmado para vender su última película, ‘The Judge‘. Teniendo en cuenta que el actor no tiene reparos en aceptar cobrar ese pastizal para volver a encarnar, por, quinta vez (serán seis tras ‘The Avengers 2‘), a Tony Stark/Iron Man me quedo con la segunda opción. El director, por cierto, da un giro de 360º en su carrera, abandona el género cómico (con mediocres películas como ‘The Change-Up‘ o ‘Fred Claus‘) y se pasa al drama, aunque haya pequeños detalles (el vaso de Billy Bob Thorton) o diálogos más bien cómicos. En cualquier caso, ‘The Judge‘ es probablemente la mejor película del director hasta la fecha, lo cuál, para ser honestos, no es decir mucho.

Hank Palmer es un rico abogado sin escrúpulos para quién su padre está “literalmente muerto”. Sin embargo, cuando su madre fallece, deberá reencontrarse con él y sus hermanos en el pueblo donde vivía de joven.

Robert Downey Jr. da vida aquí a un sarcástico y arrogante abogado. ¿Les suena de algo? Mientras vemos la película podemos pensar: “vaya, no sabía que Tony Stark era abogado“. Porque es el mismo personaje, aunque aquí no tenga que salvar el mundo, solo a su padre cuando tiene ciertos problemas con la ley. El actor lo hace bien, tiene carisma y resulta divertido soltando sus frases ingeniosas, pero tengo la sensación de que no actúa y simplemente extiende su propia personalidad al personaje. Quizás me equivoque, quién sabe, pero cualquier nominación o premio que pueda recibir me parecería una ofensa para el gremio de los actores. El resto de secundarios se mantienen totalmente al margen, como un desaprovechado Billy Bob Thorton (que con su vaso el director nos da una lección de concisión descriptiva) o Vera Farmiga, que quizás se pregunta qué hace su personaje en esta película aparte de incluir otra -tópica- trama en ‘The Judge‘.

En cualquier caso, el actor de ‘Iron Man‘ (y sus múltiples secuelas) no es el único Robert del film pues ahí está el veterano Robert Duvall. El hombre es un gran actor, le pone oficio y consigue una buena interpretación. Al final es su actuación y la de Robert Downey Jr. (aunque éste lleve el piloto automático) lo más destacado de este film que se mueve entre el drama judicial y el familiar, abrazando sin pudor muchos de los tópicos que podría reunir una película como esta. El abogado novato, por ejemplo, puede funcionar como (cierto) contrapunto cómico, pero en realidad el personaje responde a un estereotipo de lo más ridículo y exagerado. Como el caso del joven abogado, también encontramos otros clichés, como el hijo que iba para jugador de béisbol y que por un elemento fortuito ha acabado en una tienda.

Aparte de los tópicos que se amontonan en el guión de ‘The Judge‘, también hay que destacar -para mal-, la previsibilidad de un relato que avanza a través de un metraje demasiado alargado -dura nada menos que 2h y 21’- que invitará al bostezo a más de un espectador. Aunque hay momentos de verismo en lo referente a la trama judicial, a veces lo pierde, como en cierto discurso de Robert Duvall actuando como juez o una conversación entre padre e hijo en medio del juicio totalmente fuera de lugar.

The Judge‘ no es una película brillante, como he dicho no disimula su predilección por lo tópico, pero las actuaciones y el humor que destilan las frases de Robert Downey Jr. salvan una película que, por otra parte, no molesta si se va a ver con unas expectativas bajísimas y aceptando que supera, por muy poco, la frontera de la mediocridad.

Lo mejor: actuaciones, humor de Robert Downy Jr., el vaso de Billy Bob Thornton
Lo peor: el guión lleno de tópicos

#reflexionesdecine – Mis 5 películas argentinas favoritas

[[Estas #reflexionesdecine corren a cargo de @marckwire21]]
Lo reconozco, tengo debilidad por el cine sudamericano. Me apasionan sus maneras de ver la vida y porque no decirlo, sus acentos tan eróticos. Salvo los films de Cantinflas y alguno que otro mas que pudiera ver durante mi vida no me había interesado por el cine latino en ningún momento. Eso cambio el día que descubrí ‘Nueve reinas’. Mexicanas, colombianas, venezolanas, he visto a día de hoy casi de todos los países, incluso peruanas y ninguna de ellas salvo las argentinas, han sabido cautivarme de tal manera. Sera su acento como dije? Su manera de enfocar la vida? El espíritu porteño? Su buen hacer para el cine? Cualesquieran que sean los motivos que hicieron reaccionar al cinéfilo que llevo dentro para adentrarme en su cine, les estoy muy agradecido. En este top encontrareis que todas son relativamente films modernos, no hay nada de los años 90 hacia atrás, por el momento claro esta. Dadme tiempo. Tengo pendientes muchas y no crean que va a pasar mucho tiempo para que pueda hacerlo. Amo a Argentina y su cine. Con pasión. Aquí tenéis mi TOP 5 de las mejores películas argentinas vistas en 35 años que tengo, espero lo disfruten y dejen algún comentario, saludos!
1. Nueve Reinas, de Fabián Bielinsky(2000)
Esta es la película/razón por la que me enganché al cine argentino. Un cine al que admiro y tengo valorado más que el resto de producciones sudamericanas. Fabián Bielinsky fue el encargado de llevar el cine argentino a un nuevo nivel. Con Ricardo Darín y Gaston Pauls en los papeles principales, cuenta la historia de un estafador experto y otro novato que por cuestiones muy distintas deberán unir fuerzas para conseguir venderle a un alto cargo español unas famosas estampillas llamadas las 9 Reinas. Una plancha de sellos valiosísimos con un defecto de impresión que las hace únicas. Con un arranque que seguro repetiréis otra vez al terminar de verla la cinta se mueve a un ritmo trepidante usando como mayor baza, el tiempo. Todo transcurre en pocos días. El juego del gato y el ratón se vuelve cada vez más difícil de seguir. ¿Quién juega con quién? Sólo el final y los giros constantes de guión revolverá todas las dudas. Papelón de Darín, que borda su interpretación hasta puntos inimaginables y que antes de esta película, no era ni la mitad de conocido que lo es actualmente. El film de Bielinsky supuso la confirmación del buen hacer de Darínpara el cine, pese a contar antes con una extensa carrera en Argentina. El resto del plantel también brilla a un gran nivel, tanto Pauls como la bellísima Leticia Bredice, incluso Fonzi nos ofrecen un registro más que creíble y aceptable de sus personajes. Pero claro, todo queda oscurecido ligeramente por la excelente actuación de Ricardo Darín. Y hablando de su director Fabián Bielinsky, un tipo que dijo no a la creación de un remake americano (el cual terminó haciéndose en 2004 dirigido por Gregory Jacobsbajo el nombre de ‘Criminal‘, que no llegó ni a la suela del zapato a la original), tras ‘Nueve reinas‘ en el año 2000 rodaría ‘El aura‘ cinco años después también junto a Darín en el papel de un taxidermista epiléptico obsesionado con robos y atracos. ‘El aura‘ es una producción muy recomendable, un thriller diferente e interesante que a posteriori fue el último trabajo del director que murió de un infarto al corazón un año después en Sao Paulo, una gran pérdida para el cine en general y más concretamente para el argentino.
2. El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella(2009)
Si Bielinskyaún viviera, sería el ‘rival’ más duro para Campanella en cuanto a directores argentinos, de eso estoy más que seguro. Solo dos films argentinos se han llevado el Oscar en la historia del cine y ‘El secreto de sus ojos‘ es el último en hacerlo, compitiendo con ‘The White Ribbon‘ de Haneke o ‘Un prophète‘ de Jacques Audiard. Estamos ante un thriller brillante factura con elipsis temporales situado a mediados de los años 70. En ella se nos cuenta la historia de Benjamín Esposito, un retirado oficial de juzgado ahora escritor y obsesionado con un crimen que investigó hace 25 años, el cual intenta reflejar en su próxima novela. Esta se podría considerar la trama principal pero difiero mucho de ello. ‘El secreto de sus ojos‘ es mucho más que un simple asesinato, considero a este el motor principal que hace tomar decisiones al resto de personajes, la válvula que enseña tanto a Esposito como a los demás las consecuencias de tomar el camino erróneo, de no atreverse a decidir cuando el tren, y nunca mejor dicho, se está marchando. La escena final es una muestra de ello. Siendo el asesinato una subtrama, importante y esencial eso sí, conoceremos el amor en silencio que vive Esposito hacia a una compañera de trabajo, Irene (Soledad Villamil, Goya actriz revelación 2010). Ella ansía enamorarse de alguien que sea capaz de entender el amor como algo más, algo que traspase todas las barreras de la comunicación y se pueda comprender tan sólo con la mirada. Esto lo encuentra en Esposito pero, al igual que él es incapaz de tomar la decisión adecuada por más que el destino lo ponga en el lugar correcto en el momento indicado, ella mantiene el tipo sin dar más de lo que su mente le deja porque pasado ese limite el amor que encuentre no será ese que ansía ella. Las miradas en este film conforman otro protagonista, invisible, indescriptible pero presente en todos los minutos. Las miradas de Esposito a Irene y viceversa, las fotos donde Gómez mira a Liliana, el interrogatorio de Gómez por parte de Irene, las de Morales incluso las de Sandoval (Guillermo Francella), todas y cada una forman un personaje nuevo al que tener muy en cuenta, alguien a quien observar detalladamente en cada escena. Hablando sobre detalles y otra vicisitudes del film, el nivel de detalle en las dos líneas temporales y el apoyo que ofrecen objetos en concreto es básicamente perfecto, vestuario, música, decoración de interiores e imágenes de TV, todo luce con un gusto abrumador. No, no me olvido del plano secuencia del campo de fútbol de Huracán (Estadio Tomás Adolfo Ducó) situado en Buenos Aires, una escena que ya es parte de la historia mundial del cine. Todo en ella es espectacular, es sin duda una de las mejores escenas del film. ¿Qué pinta el fútbol en esta película? Es muy sencillo, el fútbol es pasión y esto es lo que activa el asesinato de Liliana, la pasión. No por el fútbol, sino por lo que hacen en sus vidas como bien explica Sandoval a mitad del film. Esposito busca con pasión al asesino de la chica mientras sigue amando en secreto a Irene, esta al mismo tiempo desea con toda su alma que Esposito le confiese su amor (el cabreo de ella en la escena de cerrar la puerta por no estar a solas con él), la pasión de Morales (Pablo Rago) el marido destrozado yendo cada día a la estación con esos ojos vacíos incluso hasta la del propio Sandoval acudiendo al bar para terminar borracho y en peleas. Todos siguen su destino y aunque a veces tengan pruebas o el camino claro a tomar prefieren seguir siendo fieles a su pasión. Tranquilamente podría ser la número 1 en este top y lo merece sobradamente, pero mi afecto por la película de Bielinsky y lo que produjo en mi fue tan grande que no puedo más que relegar al top 2 a esta ‘El secreto de sus ojos‘.
3. Relatos Salvajes, de Damián Szifron (2014)
La mas actual de este top 5 es la reciente producción de estreno mundial dirigida por Damián Szifrón, ‘Relatos salvajes‘. A estas alturas habréis oído o leído maravillas de ella: todas son ciertas. Difícil top este argentino puesto que para mi cualquiera de las tres citadas de momento puede ser sin problemas top 1. Relegarla al top 3 se debe a la madurez que ya tiene la cinta de Campanella, un film visto por bastantes más personas que esta y que sigue siendo un referente a nivel mundial como lo pudo ser ‘Seven‘ en su momento y no, no exagero. En ‘Relatos salvajes‘ tenemos 6 historias a cual más negra y retorcida que la anterior, capaces de sacarte esa sonrisa cómplice y culpable a la vez. Curiosamente también aparece Ricardo Darínprotagonizando la que para mí es la mejor historia de las que hay, ‘Bombita‘. Hablé de ella hace poco en las crónicas de la 47 edición del festival de Sitges el día que la pasaron en Auditori y al igual que lo comenté en aquella ocasión, lo vuelvo a hacer ahora porque creo que es algo remarcable y que cabe destacar antes que contar las excelencias de la película. Me refiero a la banda sonora de Gustavo Santaolalla, que vuelve a mostrar una vez más el gran compositor que es. En serio, prestad mucha atención a sus composiciones exclusivas para el film, no tienen desperdicio. En concreto en la historia de Darínpodréis oír notas muy particulares oídas en otras de sus composiciones para películas como ‘Amores perros‘ o ‘Babel‘. Las 6 historias son las siguientes: 1. PASTERNAK: La más corta e impactante, como una gran bofetada para que no te acomodes en la butaca y prestes mucha atención a lo que está por venir. 2. LAS RATAS: La mas irónica y retorcida. Oscura. Negra. Aquí es donde Szifrón te saca esa sonrisa cómplice y a la vez culpable que decía antes. 3. EL MAS FUERTE: Sbaraglia al mando. La explosión del hombre tranquilo. Una vez en situación vistas las 2 anteriores la tercera historia además de ser algo más larga produce una sensación en el espectador como la de un engranaje mecánico, intuyendo que va a pasar y disfrutando de ello, queriendo más y más. 4. BOMBITA: La mencionada historia de Darín. Un tipo correcto al que le hinchan las pelotas de mala manera y en el cual nos vemos reflejados muchos. La mejor historia con la mejor canción del film. 5. LA PROPUESTA: La más cruel sin duda. Si ‘Ratas‘ es retorcida y graciosa, aquí la crueldad y cinismo sobrepasan límites insospechados. La reacción del padre al final es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Con un par. 6: HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE: La historia de cierre es quizás la más floja ya que después de ver tan magnificas historias a cual más delirante y con un in crescendo fantástico se nos presenta como la menos radical pero igual de ‘simpática’. No os podéis perder esta brillante comedia argentina que sin duda dará que hablar a lo largo del año. Un must see sin peros. 100% culpable y 100% disfrutable.
4. Martín Hache, de Adolfo Aristarain (1997)
Preparaos un buen sillón, vuestra bebida favorita doble, recostad los pies y disfrutad de dos horas que os dejaran perplejos. ‘Martín Hache‘ es la primera de este top donde se cuenta una historia de no ficción tras la policial ‘Nueve reinas‘, el thriller ‘El secreto de sus ojos‘ y la comedia ‘Relatos salvajes‘. Un joven argentino llamado Hache (Juan Diego Botto) tras sufrir una sobredosis viaja a Madrid para pasar un tiempo con su padre, Martín Echenique (Federico Luppi) que se encuentra trabajando en el guión de su próxima película. Allí conocerá a Dante (Eusebio Poncela) el mejor amigo de su padre y a Alicia (Cecilia Roth), la nueva novia de este. Simplemente perfecta y perfectamente simple. Brillante y llena de chispazos que brotan en todos sus diálogos. Alcanza la perfección cuando estos provocan reflexiones y ganas de retener tantísimas grandes frases y la sencillez dentro de su historia tan básica, la relación de un padre y un hijo. Su director, Adolfo Aristarain supo encontrar el tema perfecto donde enfocar muchos de sus pensamientos y razonamientos, lo cual no le quita ni un ápice de interés sino todo lo contrario, nos da una visión diferente a la que pueda tener cada uno, buena, mala, peor o diferente lo que queda claro es que Aristarain está en espíritu dentro de cada dialogo y cada frase lapidaria. Cuatro actores y un guión, un gran guión. Botto, Luppi, Roth y Poncela están brillantes, Poncelay Roth parecen haber nacido para sus papeles, sobretodo la primera que está impresionante de verdad, de levantarse y aplaudir. He visto esta película más de una vez por la brillantez de sus diálogos, y hace poco pude ver ‘Maps to the stars‘. No digo que sean iguales, pero ‘Martin Hache‘  parece una versión latinoamericana trágica de la vida de un director de cine en pleno proceso de creación, con un hijo intentando dejar las drogas y una amante enganchado a ellas con el añadido de tener un mejor amigo gay. Pero más allá de eso tenemos a un chico que se llama igual que su padre y al que este le puso (H) entre paréntesis para diferenciarlo de él, de ahí el Martín Hache, un chico adentrado totalmente en la búsqueda de una motivación por la que empezar a entender su existencia, algo que encienda el interruptor de cuál es su fin en la vida pasando una temporada con su padre, un famoso director de cine que reniega de su pasado y no quiere volver a pisar su país natal, Argentina. Experto en todo, narcisista e insoportable hasta el punto de no querer convivir con nadie por miedo a que se pudra como bien le dice a Roth. Ella, la musa, la expresividad hecha mujer y su adicción a la cocaína, capaz de aguantar todos los sarcasmos, indirectas e insultos pasivos del director con tal de no dejarlo solo, de seguir junto a él porque lo ama y no puede vivir sin él. Como timón que ejerce de guía soltando frases envenenadas llenas de verdades que duelen, Dante, un amigo que a todos nos gustaría tener, alguien capaz de analizar por ti tu realidad y dártela masticada para que elijas, una barbaridad de personaje y de interpretación. Van 17 años que se hizo este film y a día de hoy consigue mantener frescas toda y cada una de sus frases. Imprescindible.
5. Moebius, de Gustavo Mosquera (1996)
He terminado eligiendo ‘Moebius‘ de 1996 por tres razones: lo misterioso de su argumento, como está resuelto, y por ser un proyecto casi amateur que ha conseguido unas valoraciones muy altas en todo el mundo. Film de intriga creado a partir de un relato de 1950 escrito por Armin Joseph Deutsch, ‘A subway named Moebius‘ producido, adaptado e interpretado por estudiantes de la Universidad del cine de Buenos Aires en 1996. Un tren completo lleno de pasajeros del metro en la ciudad argentina desaparece sin dejar rastro desencadenando así un misterioso e incomprensible error en los paneles de control donde en vías supuestamente vacías estos siguen mostrando el paso del tren volatilizado. Simple y efectivo. No da para un largo de dos horas ni mucho menos, por ello su duración de 88 minutos es algo que la hace más llamativa, atractiva y jugosa para muchos a la hora de elegir qué película ver. Ciencia ficción provocadora y que plantea muchos caminos, incita al espectador a rebanarse los sesos intentando averiguar que ocurrió con el tren desaparecido. Moviéndose entre túneles y con un ambiente bizarro donde unos diálogos más que sencillos copan las primeras escenas el film se desarrolla a un buen ritmo, a los 20 minutos ya tenemos el pastel en la mesa con las velas sopladas. La música que acompaña todo el metraje potencia el efecto de estar encerrado y bajo tierra resolviendo un misterio que a priori parece increíble así que quitando esos 20 minutos iniciales nos resta casi 1 hora para sacarle todo el jugo a las teorías mas locas, muy recomendable para fans de la ciencia-ficción. Quizás su final sea algo confuso y difuminado pero no deja de ser interesante: el tramo final es muy atrapante, donde todo tiene una explicación, acepta un segundo visionado con más interés aun si cabe. Encaja a la perfección es una sesión doble con la cinta de reciente estreno que tuve la oportunidad de reseñar para este blog, ‘Coherence‘: allí era el gato de Schrodinger y aquí es la cinta de Moebius. Incluso con ‘Dark city‘, o las matemáticas ‘Cube‘ o ‘Pi‘. Poco presupuesto pero bien invertido, estética años 80-90, una buena historia detrás, banda sonora y fotografía impecables son las mejores bazas de ‘Moebius‘, un must see amateur argentino para todos los aficionados a la ciencia-ficción. Lo peor son sus actuaciones pero… ¿a quién le importa cuando hay un producto tan efectivo delante de sus ojos?

Fuera quedan títulos como las citadas antes, ‘El aura‘, ‘Hombre mirando al sudeste‘ (se hizo un remake americano con Kevin Spacey llamado ‘K-Pax‘) y ‘Diarios de motocicleta‘, pero también otras como ‘Un cuento chino‘ (con Ricardo Darín haciendo de ferretero al estilo ‘Amelie‘), o ‘La antena‘ (todo un derroche de originalidad expresionista con estilo comic), ‘Roma‘, ‘Tesis sobre un homicidio‘, ‘Sin retorno‘ (que recuerda a la historia de ‘Relatos salvajes‘ de ‘La propuesta‘), ‘Metegol‘ (animación dirigida por Campanella), ‘Días de pesca en Patagonia‘, y  la más reciente ‘El ardor‘, un western minimalista con un final algo flojo y Gael Garcia Bernalde protagonista. 

Entrevista a David Marqués, director de ‘Dioses y perros’

[[Una entrevista de @marckwire21]]
El director valenciano David Marqués está de dulce con la renovación por una semana más en los cines de su último trabajo, ‘Dioses y perros‘. Afincado en la comedia, cuenta con 5 películas en su haber y todas pertenecientes a este género en concreto. Dio el salto al mundo cinematográfico en 2003 produciendo, escribiendo y dirigiendo ‘Cualquiera‘. Todas las películas en las que ha participado en el guión además de la dirección suelen ser de menos de hora y media. Esto destaca la efectividad y determinación con la que el valenciano afronta todos los proyectos en los que participa en mayor medida, siendo directo y ágil. Su buen hacer para la comedia se potencia en sus guiones y en sus diálogos principalmente, Marquéssabe en qué liga juega, y mejora un poco más en cada film que hace. Usando casi siempre actores españoles conocidos por el gran público como pueden ser Adriá Collado, Hugo Silva o Fernando Tejeroy unidos estos a comedias con pinceladas dramáticas en el marco de la cotidianeidad urbana y diaria hacen de David Marqués un director del que todavía no hemos visto su mejor película.

Tras la crítica realizada sobre ‘Dioses y perros‘, David se puso en contacto conmigo, y tras cruzar amistosamente unas palabras sobre la mencionada crítica tuve la ocasión de conocer un poco más los gustos y pensamientos del realizador levantino. Al cabo de unos días contacte con él solicitando una entrevista para el blog SIEMPRE EN VOla cual aceptó sin pensárselo dos veces. Aquí tenéis las preguntas y respuestas realizadas, esperamos que os gusten:

Hola David, primero quería darte las gracias por aceptar esta entrevista y lo segundo felicitarte por esa semana más en cartelera con ‘Dioses y perros‘ tanto personalmente como desde SIEMPRE EN VO. ¿Contento con el recibimiento del público a tu último trabajo?
Muchas gracias. Sí, estoy muy contento con la recepción de la película, y cuando hablo de recepción no me refiero a la taquilla, que ha sido más bien pobre, sino a la respuesta de la gente ha ido a verla. He tenido la suerte de estar en unos diez pases con público en distintos festivales y la verdad es que las reacciones siempre han sido inmejorables.

¿Crees en el boca a boca mediante las redes sociales como uno de los grandes difusores de información actual?


Sí, por supuesto. El único problema es que ahora mismo, para las películas pequeñas, el boca a boca es prácticamente imposible porque no da tiempo; si una película no da dinero el primer fin de semana está sentenciada y deja paso a alguno de los diez o doce estrenos que llegan la semana siguiente, pasando, como mucho, a un solo pase a horas como las 16:00 o las 00:00. 
¿Con que tipo de marketing cuentan las películas españolas que están lejos de otras grandes producciones como las dirigidas por Santiago Segura o Alex de la Iglesia?

Pues como dices, las películas que no tienen detrás a alguno de los dos grandes grupos mediáticos deben conformarse con las redes sociales. Y solo con eso es muy complicado llegar a hacer algo decente en taquilla.

¿Cual es el mayor impedimento con el que te encuentras a la hora de llevar a cabo un proyecto? Presupuestos al margen.
Hasta llegar a las salas debes lidiar con muchos problemas. A veces, lo más fácil acaba siendo el rodar la película. Cuando ruedas una película a espaldas de la industria, lo normal es después la industria le dé la espalda a la película. 

¿Prefieres darle al público el tipo de cine que más se consume o rodar como y lo que a ti te apetezca sin ceñirte a las cánones establecidos por la gran mayoría?

Con mis primeras tres películas lo que quise fue hacer películas sin ningún tipo de ataduras, no tenía que rendir cuentas a nadie y pude hacer lo que me dio la gana. No tenía que pensar si darían dinero o no. Al final ‘Aislados‘ es la película más vista y más rentable que he llegado a hacer hasta ahora, siendo la más extrema formalmente; dos tipos hablando de chorradas durante todo el metraje. Es una película que, o la amas o la odias. 

¿Es la comedia el género favorito de David Marqués o en el que se siente más cómodo rodando?
Mi género favorito es el cine negro. Lo que ocurre es que hasta ahora me he sentido muy cómodo escribiendo y rodando comedias. Pero acabo de terminar de escribir mi primer thriller y la verdad es que he disfrutado mucho, así que supongo que me abriré a escribir o dirigir cualquier otro tipo de historias.

Rodaste en tus inicios con Adriá Collado, después pasaste a Fernando Tejero y ahora digamos que estas con Hugo Silva, tranquilo, no vamos a preguntarte con cual te quedas pero, ¿la participación de actores o actrices visto mayormente en series de este país, es una manía, una máxima tuya o algo en lo que no sueles involucrarte mucho?

No, es que da la casualidad de que la gran mayoría de actores de este país han pasado por alguna serie. De todas formas el actor con el que más he repetido, y espero hacerlo de nuevo, es Eric Francés, con el que he rodado tres películas (y aparece fugazmente en ‘Dioses y Perros‘). Procuro trabajar con buenos actores vengan de donde vengan.


¿Qué cualidad destacarías de cada uno de ellos, de Adriá, Fernando o Hugo?
Adrià es uno de mis mejores amigos, y tiene una vis cómica que a mí me encanta. Disfruto muchísimo trabajando con él y entiende perfectamente los personajes que le escribo porque, como digo, nos conocemos muy bien. Queremos repetir pronto. Fernando es capaz de crear personajes graciosos, entrañables y asquerosos, todo a la vez. Para mí, lo que hizo en ‘Desechos‘ es de lo mejor que le he visto nunca. Hugo es un grandísimo actor y creo que lo demuestra con creces en ‘Dioses y Perros‘, donde trabajó tan concienzudamente en crear a Pasca, que lo llegó a dotar de una personalidad y una humanidad que convirtió al personaje en persona.

En ‘En fuera de juego‘ contaste con Ricardo Darín y su hijo. ¿Qué tal es rodar con un monstruo de la actuación como Ricardo?
Pues una gozada. Estar en la misma habitación con Darín y Peretti y ver como daban forma a cada una de las líneas del guión fue uno de los mejores momentos que yo he vivido en mi trabajo. Además, tanto uno como otro, son unos tipos simpatiquísimos, divertidos y es muy, muy fácil trabajar con ellos.
¿Si un gran estudio de cine te pusiera un cheque en blanco para realizar una película totalmente alejada de la comedia, en que género te embarcarías?

En un thriller. Cine negro con mucha violencia es lo que me apetece ahora. Pero ya te digo que no le haría ascos a cualquier otro género. Yo consumo todo tipo de cine.

¿Cuál de los géneros cinematográficos le impone más respeto a David Marqués?


El drama siempre se me hacía grande, pero después de ‘Dioses y Perros‘ la verdad es que me he dado cuenta que no era para tanto. Teniendo grandes actores puedes hacer cualquier cosa.

¿Cuál es tu comedia española favorita? ¿Y extranjera?

¡Uf! Hoy podría decirte una y dentro de cinco minutos otra. Hay muchas, y creo que en este país tenemos grandes comedias. Me gusta mucho Berlanga; ‘La escopeta nacional‘ o ‘La vaquilla‘ me parecen obras maestras absolutas. Pero también me he reído mucho con películas muy menospreciadas por la crítica: Mariano Ozores hizo cosas divertidísimas. De comedias extranjeras te digo lo mismo, no puedo pensar en una única película. 

Trabajaste con argentinos en 2011 y mayormente con españoles. ¿Con qué actores europeos o americanos te gustaría hacerlo?
Te digo lo mismo que en la pregunta anterior; me resulta imposible dar nombres sin dejarme alguno en el tintero. Hay cientos de actores con los que me encantaría trabajar.

Para rodar, España es donde siempre lo has hecho pero, ¿si pudieras hacerlo fuera, irías a Europa, Asia, África o Estados Unidos?


Rodaría donde fuera y como fuera. Soy así de facilón.

En cuanto a series de televisión, ¿sigues alguna semanalmente o eres de esperar que terminen la temporada o la serie para ponerte con ella?

Soy de esperar a que termine la temporada, aunque cada vez cuesta más aguantar porque a la gente le gusta mucho hacer spoiler. Pero procuro esperar a que acaben, por ejemplo ahora mismo estoy deseando ver las últimas temporadas de ‘Boardwalk Empire‘ o ‘Sons of Anarchy‘.

¿Tu serie española favorita? ¿Y no española?
Crecí viendo Curro Jimenez y ‘Verano Azul‘, luego recuerdo sobre todo ‘Brigada Central‘. Extranjeras te diría mil, tengo predilección por ‘The Shield‘. Luego ya, ‘Seinfeld‘, ‘The Wire‘, ‘Utopia‘, ‘Black Mirror‘, varias de Ricky Gervais, ‘The Sopranos‘, ‘Futurama‘, ‘Breaking Bad‘, las dos que te he dicho antes, ‘Juego de tronos‘, ‘Spartacus‘, ‘Curb your enthusiasm‘… Muchas.

Y ya que estamos, ¿se te ha pasado por la cabeza alguna vez el crear una serie?

Sí, claro, de hecho rodé una promo de una que desarrollé con un par de amigos y que se titulaba ‘El Club del Paro‘, en esa promo/piloto estaban Carlos Areces, Adrià Collado, Alberto San Juan y Eric Francés. Se ha visto en un par de festivales y gustó mucho. También tengo la Biblia de una serie protagonizada por Adriày Eric titulada ‘Gratis‘. A ver si algún día…

En “Desechos” habían referencias al equipo de fútbol de la ciudad donde naciste, Valencia. En “En fuera de juego” parte del final transcurre en Mestalla. ¿Eres seguidor del equipo o simplemente te gusta mostrar la ciudad que te vio nacer?

Referencias al Valencia también hay en ‘Cualquiera‘. Lo seguía mucho de niño, pero al bajar a segunda división me harté y dejé de seguir el fútbol en general. Me daba más penas que alegrías. 

Relajémonos un poco antes del final, ¿cual es la bebida preferida de David Marqués? No vale decir la horchata.
Cerveza…Y la horchata también.

¿Y el plato que mas disfrutas comiendo?
Jamón ibérico. Podría alimentarme solo de jamón y cerveza.

Tu próximo proyecto, ‘Espacio‘, ¿de qué trata?… si no puedes revelar detalles al menos danos una breve sinopsis. ¿Seguirás en la comedia o será el primer paso fuera de este género en tu carrera?
Espacio está en el Teatro Lara todos los jueves a las 22:00 hrs y la protagonizan Gorka Otxoa, Pablo Puyol, Eva Ugarte y Mariam Hernández. Es una comedia sobre la convivencia en pareja, sobre como esas discusiones que provocan tanto malestar en ambos miembros de la pareja, son absolutamente ridículas vistas desde fuera. Espero poder rodar la película pronto, ya que el guión y el reparto estaban cerrados, pero ‘Dioses y perros‘ se cruzó en mi camino.

¿’Espacio‘ es el único proyecto en la agenda o puedes darnos alguna pista de otras producciones tuyas?
Proyectos tengo muchos… ‘Espacio‘… la adaptación de ‘Desechos‘ al teatro… una película de cine negro…en fin, muchos proyectos, porque creo que para que salga uno debes intentar poner en marcha cuantos más mejor. El primero que salga, pues p’alante. 

RETROSPECTIVA Ridley Scott: ‘Gladiator’ – Con que esto era el péplum

[[Crítica de @PaulPorcoRosso]]
Hace unos meses asistí atónito al grotesco espectáculo fílmico que Paul W. S. Anderson perpetró con su última película, ‘Pompeii‘. Un intento de recuperar el género llamado péplum (aquel en que héroes de los cincuenta como Charlton Heston o Kirk Douglas eran guerreros de falda corta y acero afilado) que quedó en un patético retake de ‘Titanic‘con ínfulas de relato épico y efectos especiales de baratillo. La mejor cura para intentar olvidar el despropósito cinematográfico que fue la reducción a cenizas de Pompeya es sin duda alguna ‘Gladiator‘. La primera película de Ridley Scott del siglo XXI rezuma una épica inabarcable por los cuatro costados durante las dos horas y media que dura el filme, por cada diálogo mínimo de la más corta escena, por cada mirada triste de Crowe (del que destaca su gran despliegue físico) o Nielsen, o por cada lanza de odio de los ojos claros de Phoenix(la más grande interpretación de la película, dotando a Cómodo de una crueldad y impecabilidad enormes).
La potencia del apartado visual y sonoro de ‘Gladiator‘ -maravillosa banda sonora de Zimmer– no podían salir de una mente que no fuera la de Ridley Scott. El retorno del espíritu de esa moda de cine que cosechó éxito histórico y cuyas películas aún hoy en día siguen siendo inmortales de la mano del hombre del inagotable imaginario visual, se apoya en un impresionante arranque (del que se ha dicho que es el mejor retrato de las estrategias del servicio militar romano) que capta la atención del espectador, y en los combates de gladiadores apasionantemente realistas y maravillosamente coreografiados.
Sin embargo (como viene siendo ya clásico en las películas de Scott salvo en contadas excepciones), un guión con excelentes diálogos -que hablan de los valores familiares, la lucha por la justicia y la venganza, y del rechazo al imperialismo y el uso abusivo del poder- no es más que un bello y rimbombante remache para un argumento plano que muestra el blanco y el negro con una ausencia exasperante de grises. Una vez más, la excelencia técnica de Ridley Scott se combina con un guión de mediocre contenido bellamente disfrazado: el resultado es un espectáculo brutalmente entretenido (sus 150 minutos pasan en un suspiro), pero hueco por dentro.
Quizás mi última crítica (que poco o nada tiene que ver con la calidad artística y fílmica de la película de Scott) a esta -algo- sobrevalorada película de gladiadores son esos romanos que, obligados por la tiranía del gigante americano, olvidan el latín -lengua única entendida por los gobernantes de Europa durante siglos- y sólo son capaces de hablar en un inglés perfecto… ¡Señor Scott, aprenda de Mel Gibson!
Lo mejor: la épica que rezuman los diálogos, los primeros 30 minutos, el ritmo, y la actuación de Joaquin Phoenix.
Lo peor: el guión plano, y el excesivo contraste entre bien y mal (la falta de puntos intermedios).