En el ojo del ridículo

En el ojo de la tormenta se anunciaba en el tráiler como “la experiencia definitiva” que, oh sorpresa, no ha acabado siendo. Además de los habituales efectos especiales, en el pase de prensa también hubo efectos de lluvia y viento, quizás con el objetivo de desviar la atención de un guión estúpido y unos personajes huecos que no nos importan un comino. Ahora sería el momento de explicar algo de la sinopsis para guiar un poco al lector, pero en este caso es totalmente irrelevante. Simplemente diré que la ciudad de Silverton, en la que viven unos personajes de cartón piedra, será asolada por unos terribles tornados. Y no hay más. 
La película empieza con unos chavales en un coche que ven venir un tornado y uno de ellos, inducido por esa malsana costumbre de tener que captarlo todo con el móvil, sale del automóvil y grava el suceso. Poco después, cuando el tornado se acerque, entrará al coche tomando una sabia pero inútil decisión, ya que al final él y sus estimados amigos, volarán por los aires cuando el tornado se cruce en su camino. Como queriendo dejar las cosas claras desde el inicio, y antes que aparezca en pantalla el magnánimo título de la cinta, podemos pensar erróneamente que no nos van a dejar ningún respiro. Al final comprobamos que no es así, y en formato de falso documental (cuya lógica el director se salta de forma rigurosa a cada escena), tenemos que asistir primero a la soporífera presentación de los personajes que van a protagonizar esta mediocre cinta. 


Por un lado hay el subdirector del colegio (el actor que interpretaba al enano principal en ‘The Hobbit’), que no dedica suficiente tiempo a sus hijos (uno el divertido, el otro el sensible) porque está demasiado ocupado con su trabajo (primera pista de la originalidad del ¿guión? de John Swetnam) y luego el grupo de cazatormentas/documentalistas que lo forman el director y la meteoróloga y un par o tres de cámaras que nos importan una mierda. En la obstinada intención del guionista para llenar la cinta de tópicos y estupideces, tenemos ese director obsesionado con las tormentas llevado por el egoísmo de su empresa y que, al final, (mira, otra sorpresa) se redimirá con un heroico gesto. Después está la meteoróloga, que en su estúpida búsqueda de tormentas (¿en serio alguien se dedica profesionalmente a esto?) abandona a su hija de cinco años y la deja a cargo de sus padres durante tres meses, TRES MESES. Lo peor es que su madre, totalmente comprensiva, le dice por videoconferencia que no se preocupe, que el trabajo es lo más importante… Finalmente tenemos a un par de imbéciles con el único objetivo vital de triunfar en Youtube, que provocan vergüenza ajena y que no merecen más de dos líneas en esta crítica.
Ante esta galería de personajes, poco pueden hacer los actores, de los cuáles tampoco podría destacar a ninguno, que ven su indiferente actuación mutilada por el doblaje que tuvimos que aguantar en el pase de Barcelona. Sin poder ver el film en versión original, me niego a valorar las interpretaciones. Pero cuando por fin empiezan los tornados y comienza la desolación de la ciudad, saldremos de nuestro estado de somnolencia notando los ventiladores y el agua de los laterales de la sala, pero acabaremos por confirmar que esa no es la experiencia definitiva que se nos prometía. 
Lo único destacable de la cinta son los efectos especiales, con una destrucción totalmente verosímil que sólo por momentos nos hará olvidar los huecos personajes y las tópicas y ridículas situaciones que ocurren ‘En el ojo de la tormenta’. Al final, cabe agradecer al montador que la cinta no dure más de hora y media, 89 minutos que se nos pasarán más o menos rápido mientras los tornados se formen en la pantalla del cine, llevándose por delante, también, los bostezos de unos espectadores que al final, sin embargo, maldecirán por pagar para ver un ridículo pero medianamente entrenido alarde de efectos especiales.
Lo mejor: los efectos especiales, duración no excesivamente prolongada
Lo peor: su propia existencia como película, los personajes, los tópicos y básicamente todo el filme

Crítica de @PauGarcia179
Título: Into the Storm
Director: Steven Quale
Guión: John Swetnam
Fotografía: Brian Pearson

Año: 2014

Duración: 89 min.
País: Estados Unidos
Productora: WB / New Line Cinema / Village Roadshow / Broken Road Productions
Reparto: Richard Armitage, Sarah Wayne Callies, Jeremy Sumpter, Nathan Kress, Matt Walsh, Arlen Escarpeta, Jon Reep, London Elise Moore, Kyle Davis, Max Deacon

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