NO ESTRENOS: 3′ Guanina, Adenina, Timina, Timina, Adenina, Citosina, Adenina 5′

Título: Gattaca
Director: Andrew Niccol
Guión: Andrew Niccol
Fotografía: Slawomir Idziak
Año: 1997
Duración: 106 min.
País: Estados Unidos
Productora: Jersey Films / Columbia Pictures
Reparto: Ethan Hawke, Uma Thurman, Jude Law, Loren Dean, Alan Arkin, Gore Vidal, Xander Berkeley, Elias Koteas, Ernest Borgnine, Tony Shalhoub, Blair Underwood, Maya Rudolph, Lindsey Ginter, Jayne Brook
Presentada (y gran vencedora) en la 30 edición del Festival de Sitges, en el ya lejano 1997, Gattaca es la mejor obra y a la vez la opera prima del director (y guionista) Andrew Niccol. El neozelandés, después de dirigir spots publicitarios en Londres, se mudó a Los Angeles para triunfar en la industria del séptimo arte. Le fue negada la dirección de su primer guión, The Truman Show (por el que ganó el BAFTA en 1998), y su respuesta fue la película de culto de la que hablo en esta crítica.
Gattaca es la historia clásica de superación a varios niveles. En una sociedad futurista en la que el esperanto está extendido (lo único en lo que se equivoca Niccol), en el que sólo se puede ser perfecto, y se separa a la gente por estratos genéticos, las ansias de conocimiento de un hombre ‘no válido’ (pero siempre ansioso por superar “la última frontera”), Vincent, le llevan a romper barreras en todos los ámbitos. El argumento, además, es duramente realista y tremendamente atemporal dentro del marco de la ciencia ficción. Gattaca no va a quedar demodé, y salvando las distancias (que son muchas y muy grandes) podría ser nombrada como la 2001 de la década de los noventa. Inspiró e innovó a partes iguales.
El ADN, la escalera de caracol de Vincent.
Técnicamente, la confección de la sociedad futura en la película marca el inicio de una tendencia que se ha extendido hasta el cine actual: el minimalismo como buque insignia. Un estilo decorativo cuestionable, pero que en este caso aporta información a la trama, hablando más que muchos personajes sobre la sociedad del momento. Es fría, distante, sin adornos, metódica, casi robótica. Pero, dentro de la frialdad de las casas y los ambientes de trabajo, la fotografía aporta un plus de color, de calidez. Una suerte de baño de luz reconfortante, muy evidente en las escenas que comparten Ethan Hawke y Uma Thurman. Dos personajes cuya historia romántica (aunque bonita) es lo peor de una cinta de muy buena calidad.
¿Quién es Vincent? Y lo más importante, ¿qué es Gattaca? Vincent es el nuevo Victor Català, aquella mujer que escribió bajo el nombre de un hombre grandes novelas en una sociedad machista. Y Gattaca es el sentido de la vida comprimido en una cadena de siete bases nitrogenadas. El código genético de nuestra existencia, la sociedad, y la muerte en silencio, expresado en un lenguaje Universal: el cinematográfico. Ácido desoxirribonucleico trabajando para ser aún mejor de lo que a priori puede llegar a expresar. Pero sobretodo es una película para olvidar que Andrew Niccol es el hombre detrás de The Host.
Lo mejor: diseño de producción, fotografía, guión, Jude Law. Si no has visto este clásico moderno de sci-fi, ¿a qué esperas?
Lo peor: que sea lo máximo que nos pueda ofrecer Niccol.
P.S.: ojo a la aparición estelar (y momentánea) de Dean Norris antes de Breaking Bad. ¡Sorpresa!
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s