RETROSPECTIVA Hermanos Coen: ‘No Country for Old Men’

Para hablar de No Country for Old Men, hace falta recordar que este filme le arrebató a There will be blood el Oscar a Mejor Película en 2007, amén de ganar 3 premios Oscar más. Después de Ladykillers y Intolerable Cruelty, los grandes fans de los hermanos Coen esperaban que con No Country for Old Men (adaptación del libro homónimo de Cormac McCarthy) volviera el cine negro bañado por una inconfundible mezcla de géneros (tintes de comedia negra, thriller, acción) ya característica de los genios de Minnesota.
En 1980 en la frontera de Texas con México, cerca de río Grande, Llewelyn Moss (Brolin) un cazador de antílopes, descubre a unos hombres acribillados a balazos, un cargamento de heroína y un maletín con más de dos millones de dólares en efectivo.
Estamos ante la película más puramente de autor de los hermanos Coen. La definición de los personajes se produce más por sus actos que por sus palabras, reposando así el gran peso de la película sobre la actuación de tres impresionantes pilares: Josh Brolin, Javier Bardem, y Tommy Lee Jones. Brolin fue rescatado de las entrañas del cine de serie B, Lee Jones mostró que aún queda brillantez en su sosa trayectoria actoral, y Bardem libera una exultante luz propia en su cuarta participación en un filme americano (completando un papel con el que consiguió el Oscar a mejor actor de reparto).

“What business is it of yours where I’m from… friendo?
En el primer extremo de estos tres pilares, o más bien en los personajes que hay detrás, encontramos a Llewelyn Moss (Brolin), un personaje que es moralmente ambiguo en sus primeras apariciones, pero que a medida que avanza la trama consigue que el espectador sienta empatía por él, a causa de su voluntad por escapar de un destino fatal. Muy al fondo de su ser, él percibe el final que se acerca: desde el momento en que roba el maletín a los mexicanos, se convierte en su propio verdugo, por ambición, o por quererle dar una mejor vida a su amada Clara Jean. Al final de la cuerda, el asesino del aire a presión, Anton Chigurh: la reencarnación del mal elevada al máximo exponente, un personaje que deja a su paso un rastro incontable de cadáveres y diálogos surrealistas mediante la intromisión del azar en vida y muerte de sus víctimas (un azar que se vuelve finalmente en su contra), que vive en la máxima serenidad, ajeno al daño que causa. Chigurh se rige por unos estrictos principios: terminar su trabajo a toda costa, pasando por encima de quién sea necesario, dando así sentido a su vida. Por tanto, el choque entre los dos personajes es harto inevitable. La actuación de Bardem (que no me canso de alabar) deja sin palabras y hiela la sangre con su mera sonrisa o sus simples miradas. Increíblemente justo el Oscar recibido.

“Your mother’s dead, Llewelyn…” “Well, then I’ll tell her myself”
Y en medio de estos dos, el sheriff Ed Tom Bell (Lee Jones), que representa a un espectador externo a la masacre y el vórtice de violencia que se arma en torno a los otros dos personajes. Es un narrador, pero también es un hombre viejo, abatido y cansado de intentar comprender a una juventud criada en medio de la violencia y las guerras (dice “mi padre no llevaba arma” y mientras Brolin carga dos con él), por lo cual es comprensible que se mantenga lo más al margen posible de la trama principal. Como reza el acertado título de la película, éste no es un país para viejos: los Coenya han reflexionado sobre el aumento de violencia en Estados Unidos, y además hablan sobre el proceso de relevo por parte de las generaciones venideras.
Los increíbles paisajes naturales del sur de Texas también parece que cobren vida en esta obra de los Coen, en parte gracias a la belleza natural del paraje, pero sobre todo por la excelente fotografía de nuestro ya conocido Roger Deakins: la desolación del desierto es el contrapunto idóneo a la belleza que transmite el panorama, y a la vez es el marco perfecto para el desarrollo de una historia dura y apabullante sobre la creciente violencia y la veneración a la guerra, pero en cierto modo, esperanzadora para el futuro del país.
Lo mejor:la escena de la gasolinera, y la que transcurre en el hotel, y, sobra decirlo, la interpretación de Bardem.
Lo peor:es un clásico instantáneo (otro de los Coen), pero no para todos los públicos debido a esa estructura de “falso thriller” que esconde (pequeña reminiscencia de Hitchcock) bajo su duro y profundo mensaje.

Título: No Country for Old Men (No es país para viejos)
Director: Joel Coen, Ethan Coen
Guión: Joel Coen, Ethan Coen (novela original de Cormac McCarthy)
Fotografía: Roger Deakins
Año: 2007
Duración: 122 min.
País: Estados Unidos
Productora: Miramax Films / Paramount Vantage / Scott Rudin Productions

Reparto: Josh Brolin, Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Kelly Macdonald, Woody Harrelson, Stephen Root, Garret Dillahunt, Tess Harper, Barry Corbin, Rodger Boyce, Beth Grant
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